PROCLAMADORES DE LA PALABRA
nuestra misión
Los Proclamadores de la Palabra, también conocidos como lectores, son ministros litúrgicos que tienen la importante misión de transmitir la Palabra de Dios durante la celebración de la liturgia. Su papel no es solo el de leer un texto, sino de proclamar la Palabra viva que comunica el mensaje de salvación y la presencia de Dios a la asamblea. La proclamación de la Palabra requiere preparación, reverencia y una profunda conciencia del significado del mensaje que se está transmitiendo.


Para cumplir adecuadamente con esta misión, los proclamadores deben prepararse tanto espiritual como técnicamente. La preparación espiritual implica oración y reflexión sobre el pasaje que se va a proclamar, buscando comprender el contexto y el mensaje que Dios quiere transmitir a la comunidad. Esta preparación personal les permite transmitir no solo palabras, sino también el sentido profundo del texto, tocando el corazón de los fieles. La preparación técnica incluye el conocimiento de las técnicas de lectura en público: una buena dicción, el ritmo adecuado, pausas que permitan la comprensión del mensaje, y la correcta pronunciación de los nombres y términos bÃblicos.
Los proclamadores de la Palabra son, en cierto modo, la voz de Dios para la comunidad.
 Por eso, es fundamental que su servicio se realice con humildad y dedicación, conscientes de la responsabilidad que implica ser el medio a través del cual Dios habla a su pueblo. No se trata de un mero acto de lectura, sino de un acto de comunicación sagrada, en el cual la Palabra de Dios se hace presente y viva entre los fieles. Además, los lectores deben vestirse con respeto, conscientes de que su presencia también es parte del acto litúrgico y contribuye a crear un ambiente de recogimiento y oración.
