Filial Nuestra Señora de la Paz

Historia

El altar, un regalo de la Iglesia de Santa Teresita, fue testigo de las primeras misas que se celebraban una vez al mes, cuando el padre jesuita llegaba a caballo. También se rezaba el rosario entre semana, y se vivían con especial fervor festividades como Corpus Christi. Con el tiempo, la vida de fe fue creciendo, acompañada por los padres jesuitas como el P. Luis Martínez y el P. Luis Herrera, además del padre Palacios, que venía desde Curridabat.

Los primeros sacristanes, como José Castro, Toño Aguilar y don Fernando Díaz, fueron fundamentales para animar la vida litúrgica. Cada uno aportó desde su sencillez y compromiso. Así, la capilla se convirtió en punto de encuentro, de despedida, de celebración y de esperanza.

La comunidad de Granadilla nació del esfuerzo compartido, del deseo profundo de vivir la fe en comunidad. Hoy, aunque los tiempos han cambiado, el mismo espíritu de fraternidad y servicio permanece. Con nuevos retos por delante, seguimos construyendo juntos una Iglesia viva, arraigada en su historia y abierta a lo que Dios quiera hacer en medio de nosotros.

El altar, un regalo de la Iglesia de Santa Teresita, fue testigo de las primeras misas que se celebraban una vez al mes, cuando el padre jesuita llegaba a caballo. También se rezaba el rosario entre semana, y se vivían con especial fervor festividades como Corpus Christi. Con el tiempo, la vida de fe fue creciendo, acompañada por los padres jesuitas como el P. Luis Martínez y el P. Luis Herrera, además del padre Palacios, que venía desde Curridabat.

Los primeros sacristanes, como José Castro, Toño Aguilar y don Fernando Díaz, fueron fundamentales para animar la vida litúrgica. Cada uno aportó desde su sencillez y compromiso. Así, la capilla se convirtió en punto de encuentro, de despedida, de celebración y de esperanza.

La comunidad de Granadilla nació del esfuerzo compartido, del deseo profundo de vivir la fe en comunidad. Hoy, aunque los tiempos han cambiado, el mismo espíritu de fraternidad y servicio permanece. Con nuevos retos por delante, seguimos construyendo juntos una Iglesia viva, arraigada en su historia y abierta a lo que Dios quiera hacer en medio de nosotros.

EVANGELIO DIARIO

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