{"id":42467,"date":"2026-09-10T22:36:49","date_gmt":"2026-09-11T04:36:49","guid":{"rendered":"https:\/\/iglesiadelourdes.com\/?p=42467"},"modified":"2026-09-10T22:36:49","modified_gmt":"2026-09-11T04:36:49","slug":"22-de-setiembre-del-2026","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/iglesiadelourdes.com\/index.php\/2026\/09\/10\/22-de-setiembre-del-2026\/","title":{"rendered":"22 de setiembre del 2026"},"content":{"rendered":"<h2>Primera lectura<\/h2>\n<h3>Lectura del libro de los Proverbios 21, 1-6. 10-13<\/h3>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>El coraz\u00f3n del rey es una acequia que el Se\u00f1or canaliza adonde quiere.<\/p>\n<p>El hombre juzga recto su camino, pero el Se\u00f1or pesa los corazones.<\/p>\n<p>Practicar el derecho y la justicia el Se\u00f1or lo prefiere a los sacrificios.<\/p>\n<p>Ojos altivos, coraz\u00f3n ambicioso; faro de los malvados es el pecado.<\/p>\n<p>Los planes del diligente traen ganancia, los del atolondrado, indigencia.<\/p>\n<p>Tesoros ganados con boca embustera, humo que se disipa y trampa mortal.<\/p>\n<p>El malvado se afana en el mal, nunca se apiada del pr\u00f3jimo.<\/p>\n<p>Castigas al c\u00ednico y aprende el inexperto, pero el sabio aprende oyendo la lecci\u00f3n.<\/p>\n<p>El honrado observa la casa del malvado y ve c\u00f3mo se hunde en la desgracia.<\/p>\n<p>Quien cierra los o\u00eddos al clamor del pobre no ser\u00e1 escuchado cuando grite.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h2>Salmo de hoy<\/h2>\n<h3>Salmo 118, 1. 27. 30. 34. 35. 44 R\/. Gu\u00edame, Se\u00f1or, por la senda de tus mandatos<\/h3>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Dichoso el que, con vida intachable,<br \/>\ncamina en la ley del Se\u00f1or. R\/.<\/p>\n<p>Instr\u00fayeme en el camino de tus decretos,<br \/>\ny meditar\u00e9 tus maravillas. R\/.<\/p>\n<p>Escog\u00ed el camino verdadero,<br \/>\ndese\u00e9 tus mandamientos. R\/.<\/p>\n<p>Ens\u00e9\u00f1ame a cumplir tu voluntad<br \/>\ny a guardarla de todo coraz\u00f3n. R\/.<\/p>\n<p>Gu\u00edame por la senda de tus mandatos,<br \/>\nporque ella es mi gozo. R\/.<\/p>\n<p>Cumplir\u00e9 sin cesar tu voluntad,<br \/>\npor siempre jam\u00e1s. R\/.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h2>Evangelio del d\u00eda<\/h2>\n<h3>Lectura del santo evangelio seg\u00fan san Lucas 8, 19-21<\/h3>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>En aquel tiempo, vinieron a ver a Jes\u00fas su madre y sus hermanos, pero con el gent\u00edo no lograban llegar hasta \u00e9l.<\/p>\n<p>Entonces lo avisaron:<br \/>\n\u00abTu madre y tus hermanos est\u00e1n fuera y quieren verte\u00bb.<\/p>\n<p>\u00c9l respondi\u00f3 dici\u00e9ndoles:<br \/>\n\u00abMi madre y mis hermanos son estos: los que escuchan la palabra de Dios y la cumplen\u00bb.<\/p>\n<p class=\"isSelectedEnd\"><strong>Reflexi\u00f3n<\/strong><\/p>\n<p class=\"isSelectedEnd\">En el Evangelio seg\u00fan san Lucas, cap\u00edtulo 8, vers\u00edculos 19 al 21, la madre y los hermanos de Jes\u00fas llegan a buscarlo, pero la multitud les impide acercarse. Cuando le avisan que est\u00e1n afuera, \u00e9l responde: \u00abMi madre y mis hermanos son estos: los que escuchan la palabra de Dios y la cumplen\u00bb. Con estas palabras, Jes\u00fas nos invita a una cercan\u00eda profunda con \u00e9l: formar parte de su familia mediante la escucha y la respuesta de fe.<\/p>\n<p class=\"isSelectedEnd\">Esta respuesta puede sorprendernos. Sin embargo, Jes\u00fas est\u00e1 mostrando un v\u00ednculo que alcanza a todos los que acogen su Palabra. Mar\u00eda ocupa un lugar especial en esa familia tambi\u00e9n por su fe. Ella recibi\u00f3 el anuncio de Dios, acept\u00f3 su voluntad y permaneci\u00f3 fiel incluso cuando no comprend\u00eda todo lo que suced\u00eda.<\/p>\n<p class=\"isSelectedEnd\">Benedicto XVI, en <em>Verbum Domini<\/em>, numeral 27, present\u00f3 a Mar\u00eda como una mujer enteramente disponible a la voluntad de Dios, que escucha su Palabra y la convierte en forma de vida. Su ejemplo nos ense\u00f1a a recibir lo que Dios pide y a responder con hechos. (Verbum Domini, 27)<\/p>\n<p class=\"isSelectedEnd\">El Evangelio une dos acciones: escuchar y cumplir. Podemos conocer muchos pasajes, participar en celebraciones y hablar con facilidad de asuntos religiosos. Todo eso necesita reflejarse en nuestra conducta. La Palabra que escuchamos nos pide revisar c\u00f3mo tratamos a nuestra familia, c\u00f3mo cumplimos nuestras responsabilidades y qu\u00e9 hacemos ante el sufrimiento ajeno.<\/p>\n<p class=\"isSelectedEnd\">La cercan\u00eda con Jes\u00fas tampoco se puede medir por un cargo parroquial, una amistad con el sacerdote o los a\u00f1os que llevamos en un grupo. Esas experiencias pueden ayudarnos a crecer, pero tambi\u00e9n podemos convertirlas en motivos para sentirnos superiores. Jes\u00fas pone ante todos el mismo camino: escuchar a Dios y permitir que su ense\u00f1anza oriente nuestra vida.<\/p>\n<p class=\"isSelectedEnd\">Esta familia que Jes\u00fas re\u00fane nos compromete con los dem\u00e1s. Llamarnos hermanos supone interesarnos por quien est\u00e1 enfermo, recibir a quien llega por primera vez y evitar que alguien quede solo con sus dificultades. Una comunidad expresa esa fraternidad cuando sus miembros se escuchan, comparten responsabilidades y resuelven sus diferencias con respeto.<\/p>\n<p class=\"isSelectedEnd\">Tambi\u00e9n en nuestros hogares tenemos oportunidades para cumplir la Palabra. A veces sabemos escuchar una lectura en el templo, pero interrumpimos constantemente a quien vive con nosotros. Pedimos paciencia a Dios y respondemos con dureza ante el error de un familiar. Reconocer esas contradicciones puede ayudarnos a dar un paso concreto de conversi\u00f3n.<\/p>\n<p class=\"isSelectedEnd\">Hoy podemos detenernos en una ense\u00f1anza de Jes\u00fas y preguntarnos d\u00f3nde necesitamos ponerla en pr\u00e1ctica. Tal vez haya una conversaci\u00f3n pendiente, una responsabilidad descuidada o una persona que necesita nuestra atenci\u00f3n. Pidamos al Se\u00f1or la disposici\u00f3n de Mar\u00eda para escuchar y la constancia para responder. Su Palabra, acogida cada d\u00eda, nos acerca a \u00e9l y nos ense\u00f1a a vivir como hermanos.<\/p>\n<p>Que Dios les bendiga y les proteja.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Primera lectura Lectura del libro de los Proverbios 21, 1-6. 10-13 &nbsp; El coraz\u00f3n del rey es una acequia que el Se\u00f1or canaliza adonde quiere. 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