{"id":42465,"date":"2026-09-10T22:34:02","date_gmt":"2026-09-11T04:34:02","guid":{"rendered":"https:\/\/iglesiadelourdes.com\/?p=42465"},"modified":"2026-09-10T22:34:02","modified_gmt":"2026-09-11T04:34:02","slug":"21-de-setiembre-del-2026","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/iglesiadelourdes.com\/index.php\/2026\/09\/10\/21-de-setiembre-del-2026\/","title":{"rendered":"21 de setiembre del 2026"},"content":{"rendered":"<h2>Primera lectura<\/h2>\n<h3>Lectura de la carta del ap\u00f3stol san Pablo a los Efesios 4, 1-7. 11-13<\/h3>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Hermanos:<br \/>\nYo, el prisionero por el Se\u00f1or, os ruego que and\u00e9is como pide la vocaci\u00f3n a la que hab\u00e9is sido convocados.<\/p>\n<p>Sed siempre humildes y amables, sed comprensivos, sobre llevaos mutuamente con amor; esforzaos en mantener la unidad del Esp\u00edritu con el vinculo de la paz. Un solo cuerpo y un solo Esp\u00edritu, como una sola es la esperanza de la vocaci\u00f3n a la que hab\u00e9is sido convocados. Un Se\u00f1or, una fe, un bautismo. Un Dios, Padre de todo, que est\u00e1 sobre todos, act\u00faa por medio de todos y \u00e9sta en todos.<\/p>\n<p>A cada uno de nosotros se le ha dado la gracia seg\u00fan la medida del don de Cristo.<\/p>\n<p>Y \u00e9l ha constituido a unos, ap\u00f3stoles, a otros, profetas, a otros, evangelizadores, a otros, pastores y doctores, para el perfeccionamiento de los santos, en funci\u00f3n de su ministerio, y para la edificaci\u00f3n del cuerpo de Cristo; hasta que lleguemos todos a la unidad en la fe y en el conocimiento del Hijo de Dios, al Hombre perfecto, a la medida de Cristo en su plenitud.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h2>Salmo de hoy<\/h2>\n<h3>Salmo 18, 2-3. 4-5 R\/. A toda la tierra alcanza su preg\u00f3n<\/h3>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>El cielo proclama la gloria de Dios,<br \/>\nel firmamento pregona la obra de sus manos:<br \/>\nel d\u00eda al d\u00eda le pasa el mensaje,<br \/>\nla noche a la noche se lo susurra. R\/.<\/p>\n<p>Sin que hablen, sin que pronuncien,<br \/>\nsin que resuene su voz,<br \/>\na toda la tierra alcanza su preg\u00f3n<br \/>\ny hasta los limites del orbe su lenguaje. R\/.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h2>Evangelio del d\u00eda<\/h2>\n<h3>Lectura del santo evangelio seg\u00fan san Mateo 9, 9-13<\/h3>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>En aquel tiempo, al pasar vio Jes\u00fas a un hombre llamado Mateo sentado al mostrador de los impuestos, y le dijo:<br \/>\n\u00abS\u00edgueme\u00bb.<\/p>\n<p>\u00c9l se levant\u00f3 y lo sigui\u00f3.<\/p>\n<p>Y estando en la casa, sentado en la mesa, muchos publicanos y pecadores, que hab\u00edan acudido, se sentaban con Jes\u00fas y sus disc\u00edpulos.<\/p>\n<p>Los fariseos, al verlo, preguntaron a los disc\u00edpulos:<br \/>\n\u00ab\u00bfC\u00f3mo es que vuestro maestro come con publicanos y pecadores?\u00bb.<\/p>\n<p>Jes\u00fas lo oy\u00f3 y dijo:<br \/>\n\u00abNo tienen necesidad de m\u00e9dico los sanos, sino los enfermos. Andad, aprended lo que significa \u00abMisericordia quiero y no sacrificio\u00bb: que no he venido a llamar a justos, sino a los pecadores\u00bb.<\/p>\n<h3 class=\"isSelectedEnd\"><strong>Reflexi\u00f3n<\/strong><\/h3>\n<p class=\"isSelectedEnd\">Hoy celebramos con alegr\u00eda la fiesta de san Mateo, ap\u00f3stol y evangelista. En el Evangelio seg\u00fan san Mateo, cap\u00edtulo 9, vers\u00edculos 9 al 13, Jes\u00fas encuentra a Mateo sentado al mostrador de los impuestos y le dice: \u00abS\u00edgueme\u00bb. Mateo se levanta y lo sigue. Despu\u00e9s, Jes\u00fas comparte la mesa con publicanos y pecadores, y algunos fariseos cuestionan su conducta. \u00c9l responde con una ense\u00f1anza que nos exige revisar nuestra manera de vivir la fe: \u00abMisericordia quiero y no sacrificio\u00bb.<\/p>\n<p class=\"isSelectedEnd\">La llamada de Mateo comienza por iniciativa de Jes\u00fas. El Se\u00f1or se acerca a \u00e9l en medio de su vida cotidiana y le ofrece un camino nuevo. Esto nos recuerda que Dios puede llamarnos cuando todav\u00eda tenemos mucho que corregir. Su gracia nos permite comenzar, incluso cuando cargamos con errores que nos cuesta reconocer o dejar atr\u00e1s.<\/p>\n<p class=\"isSelectedEnd\">Mateo responde levant\u00e1ndose. Ese gesto expresa una decisi\u00f3n concreta: acepta seguir a Jes\u00fas y cambiar de rumbo. Tambi\u00e9n nuestra respuesta necesita hechos. Puede tratarse de reconocer una mentira, abandonar una pr\u00e1ctica deshonesta, pedir perd\u00f3n o reparar un da\u00f1o. Acoger la misericordia de Dios implica permitir que transforme nuestra conducta.<\/p>\n<p class=\"isSelectedEnd\">Despu\u00e9s de su encuentro con Jes\u00fas, Mateo ofrece un banquete en su casa. All\u00ed se manifiesta que la llamada del Se\u00f1or no lo separa de los dem\u00e1s, sino que lo convierte en testigo de la misericordia recibida. Su vida comienza a anunciar que nadie est\u00e1 definido para siempre por su pasado y que la gracia puede abrir un camino nuevo.<\/p>\n<p class=\"isSelectedEnd\">Luego aparece la mesa compartida. Jes\u00fas se acerca a personas que otros miran con desconfianza. Los fariseos que protestan parecen m\u00e1s preocupados por qui\u00e9n est\u00e1 sentado all\u00ed que por lo que ese encuentro puede significar para sus vidas. Esa actitud tambi\u00e9n puede aparecer entre nosotros cuando reducimos a una persona a su peor error y seguimos record\u00e1ndoselo, aunque est\u00e9 intentando cambiar.<\/p>\n<p class=\"isSelectedEnd\">San Mateo no solo fue llamado a seguir a Jes\u00fas; tambi\u00e9n recibi\u00f3 la misi\u00f3n de anunciarlo. Como ap\u00f3stol y evangelista, puso por escrito la Buena Noticia para que otros pudieran conocer al Se\u00f1or. Su testimonio nos recuerda que quien ha experimentado la misericordia de Dios est\u00e1 llamado a comunicarla con su vida, sus palabras y sus decisiones.<\/p>\n<p class=\"isSelectedEnd\">El Catecismo de la Iglesia Cat\u00f3lica, en su numeral 1443, explica que Jes\u00fas, al perdonar, reintegra a los pecadores en la comunidad. Compartir la mesa con ellos expresa ese perd\u00f3n y su regreso al pueblo de Dios. La reconciliaci\u00f3n permite recuperar tambi\u00e9n la pertenencia y la fraternidad. (Catecismo, 1443)<\/p>\n<p class=\"isSelectedEnd\">Por eso debemos cuidar c\u00f3mo recibimos a quien vuelve a la Iglesia, a quien reconoce una falta o a quien busca ayuda. Un comentario humillante puede hacer m\u00e1s dif\u00edcil ese regreso. Acompa\u00f1ar exige escuchar, hablar con verdad y sostener con paciencia los pasos de una conversi\u00f3n. La dignidad de una persona permanece, incluso cuando debe asumir las consecuencias de sus actos.<\/p>\n<p class=\"isSelectedEnd\">\u00abMisericordia quiero y no sacrificio\u00bb cuestiona una pr\u00e1ctica religiosa que puede cumplir muchas obligaciones mientras desprecia al pr\u00f3jimo. La oraci\u00f3n y la celebraci\u00f3n de la fe deben ayudarnos a tratar mejor a los dem\u00e1s. Algo necesitamos corregir si salimos del templo dispuestos a difundir una falta ajena, pero poco dispuestos a ofrecer ayuda.<\/p>\n<p class=\"isSelectedEnd\">Jes\u00fas se presenta como m\u00e9dico. Para dejarnos curar necesitamos reconocer nuestras propias heridas y pecados. Quien se considera siempre justo termina encontrando defectos en todos y pocas razones para cambiar \u00e9l mismo.<\/p>\n<p class=\"isSelectedEnd\">En esta fiesta de san Mateo, pidamos la gracia de levantarnos como \u00e9l, dejar aquello que nos aleja de Dios y seguir al Se\u00f1or con decisi\u00f3n. Que su ejemplo nos ayude a ser disc\u00edpulos agradecidos y evangelizadores de la misericordia, capaces de anunciar con nuestra vida que Jes\u00fas sigue llamando y transformando corazones.<\/p>\n<p class=\"isSelectedEnd\">Hoy podemos escuchar ese \u00abS\u00edgueme\u00bb como una llamada personal. \u00bfQu\u00e9 necesitamos dejar para responder? \u00bfA qui\u00e9n seguimos neg\u00e1ndole la posibilidad de comenzar de nuevo? Pidamos al Se\u00f1or humildad para recibir su perd\u00f3n y un coraz\u00f3n misericordioso para acompa\u00f1ar a los dem\u00e1s.<\/p>\n<p>Que Dios les bendiga y les proteja.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Primera lectura Lectura de la carta del ap\u00f3stol san Pablo a los Efesios 4, 1-7. 11-13 &nbsp; Hermanos: Yo, el prisionero por el Se\u00f1or, os ruego que and\u00e9is como pide&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":4,"featured_media":42476,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"give_campaign_id":0,"footnotes":""},"categories":[69],"tags":[],"class_list":["post-42465","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-evangeliodiario"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/iglesiadelourdes.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/42465","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/iglesiadelourdes.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/iglesiadelourdes.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/iglesiadelourdes.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/4"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/iglesiadelourdes.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=42465"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/iglesiadelourdes.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/42465\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":42466,"href":"https:\/\/iglesiadelourdes.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/42465\/revisions\/42466"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/iglesiadelourdes.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/42476"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/iglesiadelourdes.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=42465"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/iglesiadelourdes.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=42465"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/iglesiadelourdes.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=42465"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}