{"id":42447,"date":"2026-09-09T22:20:26","date_gmt":"2026-09-10T04:20:26","guid":{"rendered":"https:\/\/iglesiadelourdes.com\/?p=42447"},"modified":"2026-09-09T22:20:26","modified_gmt":"2026-09-10T04:20:26","slug":"17-de-setiembre-del-2026","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/iglesiadelourdes.com\/index.php\/2026\/09\/09\/17-de-setiembre-del-2026\/","title":{"rendered":"17 de setiembre del 2026"},"content":{"rendered":"<h2>Primera lectura<\/h2>\n<h3>Lectura de la primera carta del ap\u00f3stol san Pablo a los Corintios 15, 1-11<\/h3>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Os recuerdo, hermanos, el Evangelio que os anunci\u00e9 y que vosotros aceptasteis, en el que adem\u00e1s est\u00e1is fundados, y que os est\u00e1 salvando, si os manten\u00e9is en la palabra que os anunciamos; de lo contrario, cre\u00edsteis en vano.<\/p>\n<p>Porque yo os transmit\u00ed en primer lugar, lo que tambi\u00e9n yo recib\u00ed: que Cristo muri\u00f3 por nuestros pecados seg\u00fan las Escrituras; y que fue sepultado y que resucit\u00f3 al tercer d\u00eda, seg\u00fan las Escrituras; y que se apareci\u00f3 a Cefas y m\u00e1s tarde a los Doce; despu\u00e9s se apareci\u00f3 a m\u00e1s de quinientos hermanos juntos, la mayor\u00eda de los cuales vive todav\u00eda, otros han muerto; despu\u00e9s se apareci\u00f3 a Santiago, m\u00e1s tarde a todos los ap\u00f3stoles; por \u00faltimo, como a un aborto, se me apareci\u00f3 tambi\u00e9n a m\u00ed.<\/p>\n<p>Porque yo soy el menor de los ap\u00f3stoles y no soy digno de ser llamado ap\u00f3stol, porque he perseguido a la Iglesia de Dios.<\/p>\n<p>Pero por la gracia de Dios soy lo que soy, y su gracia para conmigo no se ha frustrado en m\u00ed. Antes bien, he trabajado m\u00e1s que todos ellos. Aunque no he sido yo, sino la gracia de Dios conmigo. Pues bien; tanto yo como ellos predicamos as\u00ed, y as\u00ed lo cre\u00edsteis vosotros.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h2>Salmo de hoy<\/h2>\n<h3>Salmo 117, 1-2. 16-17. 28 R\/. Dad gracias al Se\u00f1or porque es bueno<\/h3>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Dad gracias al Se\u00f1or porque es bueno,<br \/>\nporque es eterna su misericordia.<br \/>\nDiga la casa de Israel:<br \/>\neterna es su misericordia. R\/.<\/p>\n<p>\u00abLa diestra del Se\u00f1or es poderosa,<br \/>\nla diestra del Se\u00f1or es excelsa\u00bb.<br \/>\nNo he de morir, vivir\u00e9<br \/>\npara contar las haza\u00f1as del Se\u00f1or. R\/.<\/p>\n<p>T\u00fa eres mi Dios, te doy gracias;<br \/>\nDios m\u00edo, yo te ensalzo. R\/.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h2>Evangelio del d\u00eda<\/h2>\n<h3>Lectura del santo evangelio seg\u00fan san Lucas 7, 36-50<\/h3>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>En aquel tiempo, un fariseo rogaba a Jes\u00fas que fuera a comer con \u00e9l y, entrando en casa del fariseo, se recost\u00f3 a la mesa. En esto, una mujer que hab\u00eda en la ciudad, una pecadora, al enterarse de que estaba comiendo en casa del fariseo, vino trayendo un frasco de alabastro lleno de perfume y, coloc\u00e1ndose detr\u00e1s junto a sus pies, llorando, se puso a regarle los pies con las l\u00e1grimas, se los enjugaba con los cabellos de su cabeza, los cubr\u00eda de besos y se los ung\u00eda con el perfume. Al ver esto, el fariseo que lo hab\u00eda invitado se dijo:<br \/>\n\u00abSi este fuera profeta, sabr\u00eda qui\u00e9n y qu\u00e9 clase de mujer es la que lo est\u00e1 tocando, pues es una pecadora\u00bb.<\/p>\n<p>Jes\u00fas respondi\u00f3 y le dijo:<br \/>\n\u00abSim\u00f3n, tengo algo que decirte\u00bb.<\/p>\n<p>\u00c9l contest\u00f3:<br \/>\n\u00abD\u00edmelo, Maestro\u00bb.<\/p>\n<p>Jes\u00fas le dijo:<br \/>\n\u00abUn prestamista ten\u00eda dos deudores: uno le deb\u00eda quinientos denarios y el otro cincuenta. Como no ten\u00edan con qu\u00e9 pagar, los perdon\u00f3 a los dos. \u00bfCu\u00e1l de ellos le mostrar\u00e1 m\u00e1s amor?\u00bb.<\/p>\n<p>Respondi\u00f3 Sim\u00f3n y dijo:<br \/>\n\u00abSupongo que aquel a quien le perdon\u00f3 m\u00e1s\u00bb.<\/p>\n<p>Le dijo Jes\u00fas:<br \/>\n\u00abHas juzgado rectamente\u00bb.<\/p>\n<p>Y, volvi\u00e9ndose a la mujer, dijo a Sim\u00f3n:<br \/>\n\u00ab\u00bfVes a esta mujer? He entrado en tu casa y no me has dado agua para los pies; ella, en cambio, me ha regado los pies con sus l\u00e1grimas y me los ha enjugado con sus cabellos. T\u00fa no me diste el beso de paz; ella, en cambio, desde que entr\u00e9, no ha dejado de besarme los pies. T\u00fa no me ungiste la cabeza con ung\u00fcento; ella, en cambio, me ha ungido los pies con perfume. Por eso te digo: sus muchos pecados han quedado perdonados, porque ha amado mucho, pero al que poco se le perdona, ama poco\u00bb.<\/p>\n<p>Y a ella le dijo:<br \/>\n\u00abHan quedado perdonados tus pecados\u00bb.<\/p>\n<p>Los dem\u00e1s convidados empezaron a decir entre ellos:<br \/>\n\u00ab\u00bfQui\u00e9n es este, que hasta perdona pecados?\u00bb.<\/p>\n<p>Pero \u00e9l dijo a la mujer:<br \/>\n\u00abTu fe te ha salvado, vete en paz\u00bb.<\/p>\n<h3 class=\"isSelectedEnd\"><strong>Reflexi\u00f3n<\/strong><\/h3>\n<p class=\"isSelectedEnd\">En el Evangelio seg\u00fan san Lucas, cap\u00edtulo 7, vers\u00edculos 36 al 50, Jes\u00fas comparte la mesa en casa de un fariseo llamado Sim\u00f3n. Una mujer, conocida en la ciudad como pecadora, se acerca llorando, moja sus pies con l\u00e1grimas, los seca con sus cabellos y los unge con perfume. Sim\u00f3n la mira con desprecio y pone en duda a Jes\u00fas por permitir que lo toque. El Se\u00f1or, en cambio, reconoce su amor y su fe, le anuncia el perd\u00f3n y la despide en paz.<\/p>\n<p class=\"isSelectedEnd\">La escena nos presenta dos maneras de acercarse a Cristo. Sim\u00f3n lo invita a su casa, pero observa y juzga lo que sucede. La mujer llega con su dolor y se pone a sus pies. No pronuncia un discurso para defenderse ni intenta aparentar una vida sin errores. Sus gestos expresan arrepentimiento, confianza y amor. Se atreve a acercarse aun sabiendo c\u00f3mo la consideran los dem\u00e1s.<\/p>\n<p class=\"isSelectedEnd\">Sim\u00f3n cree conocerla porque sabe de su mala fama. Jes\u00fas le pregunta: \u00ab\u00bfVes a esta mujer?\u00bb. La tiene delante, pero necesita aprender a mirarla. Se ha fijado en sus pecados y ha pasado por alto sus l\u00e1grimas, su humildad y su deseo de acercarse a Dios. Tambi\u00e9n nosotros podemos saber mucho de los errores de alguien y muy poco de lo que est\u00e1 viviendo ahora.<\/p>\n<p class=\"isSelectedEnd\">Esto sucede cuando una persona intenta cambiar y seguimos record\u00e1ndole qui\u00e9n fue. Si vuelve a la Iglesia, sospechamos; si comienza a servir, cuestionamos sus intenciones; si busca ayuda, contamos su historia a otros. <strong>Podemos convertirnos en un obst\u00e1culo para el regreso de alguien a Dios.<\/strong> Conviene revisar si nuestra manera de tratarlo le permite encontrar apoyo o le hace sentir que jam\u00e1s dejar\u00e1 de ser se\u00f1alado.<\/p>\n<p class=\"isSelectedEnd\">La par\u00e1bola de los dos deudores tambi\u00e9n alcanza a Sim\u00f3n. Uno deb\u00eda mucho y el otro menos, pero ninguno pod\u00eda pagar. Los dos necesitaban que les perdonaran. Ante Dios, todos necesitamos misericordia. Compararnos con quien ha cometido faltas m\u00e1s visibles puede servirnos para evitar las nuestras: el orgullo, la dureza, la indiferencia o la facilidad para humillar.<\/p>\n<p class=\"isSelectedEnd\">Jes\u00fas se\u00f1ala adem\u00e1s los gestos de hospitalidad que Sim\u00f3n omiti\u00f3 y que la mujer realiz\u00f3 con generosidad. Aquella a quien \u00e9l despreciaba hab\u00eda sabido recibir mejor al Maestro. Podemos tener una buena reputaci\u00f3n religiosa y descuidar el amor concreto. Conocer las normas y participar en celebraciones debe ayudarnos a ser m\u00e1s atentos, agradecidos y compasivos.<\/p>\n<p class=\"isSelectedEnd\">El <a href=\"https:\/\/www.vatican.va\/archive\/catechism_sp\/p2s2c2a4_sp.html\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Catecismo de la Iglesia Cat\u00f3lica, en su numeral 1443<\/a>, recuerda que Jes\u00fas, al perdonar a los pecadores, tambi\u00e9n los reintegraba en la comunidad. Ese perd\u00f3n nos compromete a favorecer la reconciliaci\u00f3n y a acompa\u00f1ar con respeto a quienes buscan comenzar de nuevo.<\/p>\n<p class=\"isSelectedEnd\">El perfume y las l\u00e1grimas de la mujer no compran la misericordia. El perd\u00f3n es un regalo de Dios, y el amor con que ella responde muestra un coraz\u00f3n abierto a recibirlo. Por eso Jes\u00fas le dice: \u00abTu fe te ha salvado, vete en paz\u00bb. Su encuentro con \u00c9l le ofrece un futuro que la mirada de Sim\u00f3n parec\u00eda negarle.<\/p>\n<p class=\"isSelectedEnd\">Hoy podemos reconocernos en ambos personajes: en la mujer que necesita perd\u00f3n y en el anfitri\u00f3n que se cree autorizado a juzgar desde arriba. Acerqu\u00e9monos al Se\u00f1or con sinceridad, tambi\u00e9n en el sacramento de la Reconciliaci\u00f3n, y pid\u00e1mosle que cambie nuestra manera de mirar a los dem\u00e1s.<\/p>\n<p class=\"isSelectedEnd\">Que aprendamos a reconocer nuestras faltas sin excusas y a respetar los pasos de quien intenta levantarse. Que nadie encuentre en nuestro desprecio una raz\u00f3n para alejarse de Cristo.<\/p>\n<p>Que Dios les bendiga y les proteja.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Primera lectura Lectura de la primera carta del ap\u00f3stol san Pablo a los Corintios 15, 1-11 &nbsp; Os recuerdo, hermanos, el Evangelio que os anunci\u00e9 y que vosotros aceptasteis, en&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":4,"featured_media":42448,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"give_campaign_id":0,"footnotes":""},"categories":[69],"tags":[],"class_list":["post-42447","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-evangeliodiario"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/iglesiadelourdes.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/42447","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/iglesiadelourdes.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/iglesiadelourdes.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/iglesiadelourdes.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/4"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/iglesiadelourdes.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=42447"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/iglesiadelourdes.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/42447\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":42458,"href":"https:\/\/iglesiadelourdes.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/42447\/revisions\/42458"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/iglesiadelourdes.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/42448"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/iglesiadelourdes.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=42447"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/iglesiadelourdes.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=42447"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/iglesiadelourdes.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=42447"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}