{"id":42429,"date":"2026-09-08T05:21:09","date_gmt":"2026-09-08T11:21:09","guid":{"rendered":"https:\/\/iglesiadelourdes.com\/?p=42429"},"modified":"2026-09-08T05:21:09","modified_gmt":"2026-09-08T11:21:09","slug":"12-de-setiembre-del-2026","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/iglesiadelourdes.com\/index.php\/2026\/09\/08\/12-de-setiembre-del-2026\/","title":{"rendered":"12  de setiembre del 2026"},"content":{"rendered":"<h2>Primera lectura<\/h2>\n<h3>Lectura de la primera carta del ap\u00f3stol san Pablo a los Corintios 10, 14-22<\/h3>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Queridos hermanos, huid de la idolatr\u00eda. Os hablo como a personas sensatas; juzgad vosotros lo que digo.<br \/>\nEl c\u00e1liz de la bendici\u00f3n que bendecimos, \u00bfno es comuni\u00f3n de la sangre de Cristo? Y el pan que partimos, \u00bfno es comuni\u00f3n del cuerpo de Cristo?<br \/>\nPorque el pan es uno, nosotros, siendo muchos, formamos un solo cuerpo, pues todos comemos del mismo pan. Considerad al Israel seg\u00fan la carne: \u00bflos que comen de las v\u00edctimas no se unen al altar?<br \/>\n\u00bfQu\u00e9 quiero decir? \u00bfQue las v\u00edctimas sacrificadas a los \u00eddolos son algo o que los \u00eddolos son algo? No, sino que los gentiles ofrecen sus sacrificios a los demonios, no a Dios; y no quiero que os un\u00e1is a los demonios. No pod\u00e9is beber del c\u00e1liz del Se\u00f1or y del c\u00e1liz de los demonios. No pod\u00e9is participar de la mesa del Se\u00f1or y de la mesa de los demonios. \u00bfO vamos a provocar los celos del Se\u00f1or? \u00bfAcaso somos m\u00e1s fuertes que \u00e9l?<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h2>Salmo de hoy<\/h2>\n<h3>Salmo 115, 12-13. 17-18 R\/. Te ofrecer\u00e9, Se\u00f1or, un sacrificio de alabanza.<\/h3>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>\u00bfC\u00f3mo pagar\u00e9 al Se\u00f1or<br \/>\ntodo el bien que me ha hecho?<br \/>\nAlzar\u00e9 la copa de la salvaci\u00f3n,<br \/>\ninvocando el nombre del Se\u00f1or. R\/.<\/p>\n<p>Te ofrecer\u00e9 un sacrificio de alabanza,<br \/>\ninvocando el nombre del Se\u00f1or.<br \/>\nCumplir\u00e9 al Se\u00f1or mis votos<br \/>\nen presencia de todo el pueblo. R\/.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h2>Evangelio del d\u00eda<\/h2>\n<h3>Lectura del santo evangelio seg\u00fan san Lucas 6, 43-49<\/h3>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>En aquel tiempo, dec\u00eda Jes\u00fas a sus disc\u00edpulos:<br \/>\n\u00abNo hay \u00e1rbol bueno que d\u00e9 fruto malo, ni \u00e1rbol malo que d\u00e9 fruto bueno; por ello, cada \u00e1rbol se conoce por su fruto; porque no se recogen higos de las zarzas, ni se vendimian racimos de los espinos.<br \/>\nEl hombre bueno, de la bondad que atesora en su coraz\u00f3n saca el bien, y el que es malo, de la maldad saca el mal; porque de lo que rebosa el coraz\u00f3n habla la boca.<br \/>\n\u00bfPor qu\u00e9 me llam\u00e1is Se\u00f1or, Se\u00f1or, y no hac\u00e9is lo que digo? Todo el que viene a m\u00ed, escucha mis palabras y las pone en pr\u00e1ctica, os voy a decir a qui\u00e9n se parece: se parece a uno que edific\u00f3 una casa: cay\u00f3, ahond\u00f3 y puso los cimientos sobre roca; vino una crecida, arremeti\u00f3 el r\u00edo contra aquella casa, y no pudo derribarla, porque estaba s\u00f3lidamente construida.<br \/>\nEl que escucha y no pone en pr\u00e1ctica se parece a uno que edific\u00f3 una casa sobre tierra, sin cimiento; arremeti\u00f3 contra ella el r\u00edo, y enseguida se derrumb\u00f3 desplom\u00e1ndose, y fue grande la ruina de aquella casa\u00bb.<\/p>\n<h3 class=\"isSelectedEnd\"><strong>Reflexi\u00f3n<\/strong><\/h3>\n<p class=\"isSelectedEnd\">En el Evangelio seg\u00fan san Lucas, cap\u00edtulo 6, vers\u00edculos 43 al 49, Jes\u00fas ense\u00f1a que cada \u00e1rbol se conoce por sus frutos y que nuestras palabras muestran lo que guardamos en el coraz\u00f3n. Despu\u00e9s hace una pregunta directa: \u00ab\u00bfPor qu\u00e9 me llam\u00e1is Se\u00f1or, Se\u00f1or, y no hac\u00e9is lo que digo?\u00bb. Finalmente, compara a quien escucha y cumple su palabra con una persona que construye su casa sobre roca.<\/p>\n<p class=\"isSelectedEnd\">Con estas ense\u00f1anzas, Jes\u00fas nos pide mirar los resultados de nuestra manera de vivir. Podemos hablar de nuestras buenas intenciones y considerarnos personas de mucha fe, pero quienes conviven con nosotros conocen nuestros frutos. Saben si cumplimos lo prometido, si escuchamos, si somos justos y c\u00f3mo reaccionamos cuando algo no sale a nuestro gusto. La imagen que intentamos presentar pierde fuerza cuando nuestra conducta la contradice todos los d\u00edas.<\/p>\n<p class=\"isSelectedEnd\">Un \u00e1rbol se reconoce por lo que produce. Tambi\u00e9n una comunidad necesita revisar qu\u00e9 est\u00e1 ofreciendo: si las personas encuentran ayuda, respeto y oportunidades para servir, o si terminan alej\u00e1ndose por las humillaciones, los favoritismos y las luchas por mandar. Tener muchas actividades merece esfuerzo, pero tambi\u00e9n debemos preguntarnos c\u00f3mo tratamos a quienes las hacen posibles. El cansancio del trabajo no justifica el maltrato.<\/p>\n<p class=\"isSelectedEnd\">Jes\u00fas a\u00f1ade que de lo que rebosa el coraz\u00f3n habla la boca. Vale la pena prestar atenci\u00f3n a nuestras conversaciones. Si constantemente nos burlamos de alguien, despreciamos al que tiene menos o disfrutamos contando errores ajenos, tenemos algo que revisar por dentro. Una palabra desafortunada no define toda una vida; sin embargo, cuando la crueldad se repite, ya no podemos explicarlo todo diciendo que fue una broma o que as\u00ed es nuestro car\u00e1cter.<\/p>\n<p class=\"isSelectedEnd\">Entonces llega la pregunta sobre llamarlo Se\u00f1or sin obedecerlo. Podemos pronunciar su nombre con mucho respeto y negarnos a perdonar, compartir o actuar con honradez. Incluso podemos conocer bien sus ense\u00f1anzas y buscar una excusa cada vez que nos exigen cambiar. <strong>Llamar a Jes\u00fas \u00abSe\u00f1or\u00bb compromete nuestras decisiones, tambi\u00e9n aquellas que nadie ve.<\/strong> La oraci\u00f3n nos lleva a escuchar lo que \u00c9l pide y a permitir que eso transforme nuestra conducta.<\/p>\n<p class=\"isSelectedEnd\">Benedicto XVI record\u00f3 en el \u00c1ngelus del 6 de marzo de 2011 que Cristo es la roca sobre la que podemos construir nuestra vida, y pidi\u00f3 que su Palabra llegara a nuestro pensamiento y a nuestras acciones. Esa confianza se aprende al escucharlo y llevar a la pr\u00e1ctica lo que nos ense\u00f1a.<\/p>\n<p class=\"isSelectedEnd\">La casa firme del Evangelio necesit\u00f3 trabajo: cavar, ahondar y poner los cimientos. Algo parecido sucede con nuestra fe. Se fortalece al orar con sinceridad, reconocer una falta, reparar un da\u00f1o y cumplir una responsabilidad aunque resulte dif\u00edcil. Gran parte de ese esfuerzo pasa inadvertido, pero sostiene nuestra vida cuando llegan los problemas.<\/p>\n<p class=\"isSelectedEnd\">La crecida tambi\u00e9n golpe\u00f3 la casa construida sobre roca. Seguir a Jes\u00fas no nos evita las enfermedades, las p\u00e9rdidas ni las dudas. Su presencia nos sostiene en medio de ellas. Por eso tampoco debemos juzgar la fe de alguien porque llore o se sienta agotado. La firmeza puede verse en esa persona que, aun herida, busca ayuda y sigue intentando confiar.<\/p>\n<p class=\"isSelectedEnd\">Hoy revisemos qu\u00e9 ense\u00f1anza estamos dejando pendiente. Tal vez sabemos que debemos pagar una deuda, abandonar una mentira o atender a alguien, pero seguimos aplaz\u00e1ndolo. Escuchar este Evangelio nos invita a dar ese paso.<\/p>\n<p class=\"isSelectedEnd\">Pidamos al Se\u00f1or que nos ayude a cuidar lo que guardamos en el coraz\u00f3n y a producir frutos que hagan bien a los dem\u00e1s. Que nuestra fe se afirme en \u00c9l y se reconozca en la forma de vivir.<\/p>\n<p>Que Dios les bendiga y les proteja.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Primera lectura Lectura de la primera carta del ap\u00f3stol san Pablo a los Corintios 10, 14-22 &nbsp; Queridos hermanos, huid de la idolatr\u00eda. 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