{"id":42418,"date":"2026-09-08T04:43:10","date_gmt":"2026-09-08T10:43:10","guid":{"rendered":"https:\/\/iglesiadelourdes.com\/?p=42418"},"modified":"2026-09-08T04:43:10","modified_gmt":"2026-09-08T10:43:10","slug":"9-de-setiembre-del-2026","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/iglesiadelourdes.com\/index.php\/2026\/09\/08\/9-de-setiembre-del-2026\/","title":{"rendered":"9 de setiembre del 2026"},"content":{"rendered":"<h2>Primera lectura<\/h2>\n<h3>Lectura de la primera carta del ap\u00f3stol san Pablo a los Corintios 7, 25-31<\/h3>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Hermanos:<\/p>\n<p>Acerca de los c\u00e9libes no tengo precepto del Se\u00f1or, pero doy mi parecer como alguien que, por la misericordia del Se\u00f1or, es fiel.<\/p>\n<p>Considero que, por la angustia que apremia, es bueno para un hombre quedarse as\u00ed.<\/p>\n<p>\u00bfEst\u00e1s unido a una mujer? No busques la separaci\u00f3n.<\/p>\n<p>\u00bfEst\u00e1s libre de mujer? No busques mujer; pero, si te casas, no pecas; y, si una soltera se casa, tampoco peca. Aunque estos tales sufrir\u00e1n \u00a1a tribulaci\u00f3n de la carne; y yo quiero ahorr\u00e1rsela.<\/p>\n<p>Digo esto, hermanos, que el momento es apremiante. Queda como soluci\u00f3n que los que tienen mujer vivan como si no la tuvieran; los que lloran, como si no lloraran; los que est\u00e1n alegres, como si no se alegraran; los que compran, como si no poseyeran; los que negocian en el mundo, como si no disfrutaran de \u00e9l: porque la representaci\u00f3n de este mundo se termina.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h2>Salmo de hoy<\/h2>\n<h3>Salmo 44, 11-12. 14-15. 16-17 R\/. Escucha, hija, mira: inclina el o\u00eddo<\/h3>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Escucha, hija, mira: inclina el o\u00eddo,<br \/>\nolvida tu pueblo y la casa paterna;<br \/>\nprendado est\u00e1 el rey de tu belleza:<br \/>\np\u00f3strate ante \u00e9l, que \u00e9l es tu Se\u00f1or. R\/.<\/p>\n<p>Ya entra la princesa, bell\u00edsima,<br \/>\nvestida de perlas y brocado;<br \/>\nla llevan ante el rey, con s\u00e9quito de v\u00edrgenes,<br \/>\nla siguen sus compa\u00f1eras. R\/.<\/p>\n<p>Las traen entre alegr\u00eda y algazara,<br \/>\nvan entrando en el palacio real.<br \/>\n\u00abA cambio de tus padres, tendr\u00e1s hijos,<br \/>\nque nombrar\u00e1s pr\u00edncipes por toda la tierra\u00bb. R\/.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h2>Evangelio del d\u00eda<\/h2>\n<h3>Lectura del santo evangelio seg\u00fan san Lucas 6, 20-26<\/h3>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>En aquel tiempo, Jes\u00fas, levantando los ojos hacia sus disc\u00edpulos, les dec\u00eda:<\/p>\n<p>\u00abBienaventurados los pobres, porque vuestro es el reino de Dios.<\/p>\n<p>Bienaventurados los que ahora ten\u00e9is hambre, porque quedar\u00e9is saciados.<\/p>\n<p>Bienaventurados los que ahora llor\u00e1is, porque reir\u00e9is. Bienaventurados vosotros cuando os odien los hombres, y os excluyan, y os insulten y proscriban vuestro nombre como infame, por causa del Hijo del hombre. Alegraos ese d\u00eda y saltad de gozo, porque vuestra recompensa ser\u00e1 grande en el cielo. Eso es lo que hac\u00edan vuestros padres con los profetas.<\/p>\n<p>Pero \u00a1ay de vosotros, los ricos, porque ya hab\u00e9is recibido vuestro consuelo!<\/p>\n<p>\u00a1Ay de vosotros, los que est\u00e1is saciados, porque tendr\u00e9is hambre!<\/p>\n<p>\u00a1Ay de los que ahora re\u00eds, porque har\u00e9is duelo y llorar\u00e9is!<\/p>\n<p>\u00a1Ay si todo el mundo habla bien de vosotros! Eso es lo que vuestros padres hac\u00edan con los falsos profetas\u00bb.<\/p>\n<h3 class=\"isSelectedEnd\"><strong>Reflexi\u00f3n<\/strong><\/h3>\n<p class=\"isSelectedEnd\">En el Evangelio seg\u00fan san Lucas, cap\u00edtulo 6, vers\u00edculos 20 al 26, Jes\u00fas mira a sus disc\u00edpulos y llama bienaventurados a los pobres, a quienes tienen hambre, a los que lloran y a quienes son rechazados por seguirlo. Despu\u00e9s dirige palabras duras a los ricos, a los satisfechos y a quienes reciben elogios de todo el mundo. Sus palabras nos obligan a revisar qu\u00e9 estamos buscando en la vida y qu\u00e9 lugar ocupan los dem\u00e1s en nuestras decisiones.<\/p>\n<p class=\"isSelectedEnd\">Jes\u00fas habla de personas que conocen la necesidad y el sufrimiento. Al decirles que son bienaventuradas, les anuncia que Dios las tiene presentes y que su dolor no tendr\u00e1 la \u00faltima palabra. Ser\u00eda cruel utilizar este pasaje para decirle a alguien que debe alegrarse de pasar hambre o resignarse a vivir en la miseria. La promesa del Reino nos compromete a trabajar para que esa persona tenga alimento, compa\u00f1\u00eda y una vida digna.<\/p>\n<p class=\"isSelectedEnd\">Por eso resulta tan grave hablar de la bondad de Dios mientras nos desentendemos de quien necesita ayuda. A veces juzgamos al pobre sin conocer su historia: decimos que no se esfuerza, que administra mal su dinero o que seguramente hizo algo para terminar as\u00ed. Con unas pocas frases nos quitamos de encima cualquier responsabilidad. Es m\u00e1s f\u00e1cil culpar al que sufre que revisar nuestra falta de generosidad.<\/p>\n<p class=\"isSelectedEnd\">Cuando Jes\u00fas advierte a los ricos, debemos dejar que sus palabras nos alcancen. Podemos aferrarnos tanto a lo que tenemos que la necesidad ajena termine pareci\u00e9ndonos una molestia. Entonces encontramos dinero para cada gusto nuestro, pero siempre una excusa cuando alguien pide ayuda. <strong>Tener la mesa llena exige preguntarnos por quienes siguen sin comer.<\/strong> La tranquilidad de nuestra casa no vuelve menos real el hambre de la casa vecina.<\/p>\n<p class=\"isSelectedEnd\">El Catecismo de la Iglesia Cat\u00f3lica, en su numeral 2446, recuerda que debemos cumplir primero las exigencias de la justicia, sin presentar como caridad lo que ya debemos a los dem\u00e1s. Una donaci\u00f3n no borra un salario injusto, una deuda que nos negamos a pagar o el abuso contra una persona que depende de nosotros. La generosidad tambi\u00e9n exige revisar c\u00f3mo obtenemos y administramos nuestros bienes.<\/p>\n<p class=\"isSelectedEnd\">La advertencia sobre los elogios merece la misma atenci\u00f3n. Nos gusta quedar bien, y esa necesidad puede llevarnos a callar ante un abuso, darle la raz\u00f3n al poderoso o acomodar nuestras palabras para conservar una ventaja. Tambi\u00e9n dentro de la Iglesia podemos preocuparnos demasiado por agradar a quienes tienen influencia. Seguir a Jes\u00fas exige libertad para decir la verdad y defender al que est\u00e1 siendo maltratado, aunque eso nos cueste aceptaci\u00f3n.<\/p>\n<p class=\"isSelectedEnd\">Pero el rechazo, por s\u00ed solo, tampoco demuestra que tengamos raz\u00f3n. Jes\u00fas habla de quienes sufren por seguirlo. No podemos confundir esa fidelidad con las consecuencias de nuestra arrogancia o de tratar mal a los dem\u00e1s. Defender el Evangelio exige firmeza y respeto.<\/p>\n<p class=\"isSelectedEnd\">Este pasaje ofrece esperanza a quien hoy llora y pide una respuesta a quien puede aliviar ese sufrimiento. Revisemos a qui\u00e9n estamos ignorando, qu\u00e9 podemos compartir y qu\u00e9 injusticia debemos corregir. Puede ser una compra de alimentos, un pago pendiente o el tiempo que alguien necesita para ser escuchado.<\/p>\n<p class=\"isSelectedEnd\">Pidamos al Se\u00f1or que nos libre del ego\u00edsmo y del miedo a perder la aprobaci\u00f3n de otros. Que aprendamos a confiar en \u00c9l y a usar lo que tenemos para hacer el bien, sin esperar a que la necesidad nos toque de cerca para empezar a comprenderla.<\/p>\n<p>Que Dios les bendiga y les proteja.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Primera lectura Lectura de la primera carta del ap\u00f3stol san Pablo a los Corintios 7, 25-31 &nbsp; Hermanos: Acerca de los c\u00e9libes no tengo precepto del Se\u00f1or, pero doy mi&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":4,"featured_media":42419,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"give_campaign_id":0,"footnotes":""},"categories":[69],"tags":[],"class_list":["post-42418","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-evangeliodiario"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/iglesiadelourdes.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/42418","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/iglesiadelourdes.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/iglesiadelourdes.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/iglesiadelourdes.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/4"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/iglesiadelourdes.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=42418"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/iglesiadelourdes.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/42418\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":42420,"href":"https:\/\/iglesiadelourdes.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/42418\/revisions\/42420"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/iglesiadelourdes.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/42419"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/iglesiadelourdes.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=42418"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/iglesiadelourdes.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=42418"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/iglesiadelourdes.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=42418"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}