{"id":42343,"date":"2026-08-16T17:04:29","date_gmt":"2026-08-16T23:04:29","guid":{"rendered":"https:\/\/iglesiadelourdes.com\/?p=42343"},"modified":"2026-08-16T17:04:29","modified_gmt":"2026-08-16T23:04:29","slug":"20-de-agosto-del-2026","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/iglesiadelourdes.com\/index.php\/2026\/08\/16\/20-de-agosto-del-2026\/","title":{"rendered":"20 de agosto del 2026"},"content":{"rendered":"<h2>Primera lectura<\/h2>\n<h3>Lectura de la profec\u00eda de Ezequiel 36, 23-28<\/h3>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Esto dice el Se\u00f1or:<\/p>\n<p>\u00abManifestar\u00e9 la santidad de mi gran nombre, profanado entre los gentiles, porque vosotros lo hab\u00e9is profanado en medio de ellos.<\/p>\n<p>Reconocer\u00e1n las naciones que yo soy el Se\u00f1or \u2014or\u00e1culo del Se\u00f1or Dios\u2014, cuando por medio de vosotros les haga ver mi santidad.<\/p>\n<p>Os recoger\u00e9 de entre las naciones, os reunir\u00e9 de todos los pa\u00edses y os llevar\u00e9 a vuestra tierra.<\/p>\n<p>Derramar\u00e9 sobre vosotros un agua pura que os purificar\u00e1: de todas vuestras inmundicias e idolatr\u00edas os he de purificar; y os dar\u00e9 un coraz\u00f3n nuevo, y os infundir\u00e9 un esp\u00edritu nuevo; arrancar\u00e9 de vuestra carne el coraz\u00f3n de piedra, y os dar\u00e9 un coraz\u00f3n de carne.<\/p>\n<p>Os infundir\u00e9 mi esp\u00edritu, y har\u00e9 que camin\u00e9is seg\u00fan mis preceptos, y que guard\u00e9is y cumpl\u00e1is mis mandatos. Y habitar\u00e9is en la tierra que di a vuestros padres.<\/p>\n<p>Vosotros ser\u00e9is mi pueblo, y yo ser\u00e9 vuestro Dios\u00bb.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h2>Salmo de hoy<\/h2>\n<h3>Salmo 50, 12-13. 14-15. 18-19 R\/. Derramar\u00e9 sobre vosotros un agua pura que os purificar\u00e1 de todas vuestras inmundicias.<\/h3>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Oh Dios, crea en mi un coraz\u00f3n puro,<br \/>\nrenu\u00e9vame por dentro con esp\u00edritu firme.<br \/>\nNo me arrojes lejos de tu rostro,<br \/>\nno me quites tu santo esp\u00edritu. R\/.<\/p>\n<p>Devu\u00e9lveme la alegr\u00eda de tu salvaci\u00f3n,<br \/>\nafi\u00e1nzame con esp\u00edritu generoso.<br \/>\nEnse\u00f1ar\u00e9 a los malvados tus caminos,<br \/>\nlos pecadores volver\u00e1n a ti. R\/.<\/p>\n<p>Los sacrificios no te satisfacen:<br \/>\nsi te ofreciera un holocausto, no lo querr\u00edas.<br \/>\nEl sacrificio agradable a Dios<br \/>\nes un esp\u00edritu quebrantado;<br \/>\nun coraz\u00f3n quebrantado y humillado,<br \/>\nt\u00fa, oh, Dios, t\u00fa no lo desprecias. R\/.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h2>Evangelio del d\u00eda<\/h2>\n<h3>Lectura del santo evangelio seg\u00fan san Mateo 22, 1-14<\/h3>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>En aquel tiempo, Jes\u00fas volvi\u00f3 a hablar en par\u00e1bolas a los sumos sacerdotes y a los ancianos del pueblo, diciendo:<\/p>\n<p>\u00abEl reino de los cielos se parece a un rey que celebraba la boda de su hijo; mand\u00f3 a sus criados para que llamaran a los convidados, pero no quisieron ir. Volvi\u00f3 a mandar otros criados encarg\u00e1ndoles que dijeran a los convidados:<\/p>\n<p>\u201cTengo preparado el banquete, he matado terneros y reses cebadas y todo est\u00e1 a punto. Venid a la boda\u201d.<\/p>\n<p>Pero ellos no hicieron caso; uno se march\u00f3 a sus tierras, otro a sus negocios, los dem\u00e1s agarraron a los criados y los maltrataron y los mataron.<\/p>\n<p>El rey mont\u00f3 en c\u00f3lera, envi\u00f3 sus tropas, que acabaron con aquellos asesinos y prendieron fuego a la ciudad.<\/p>\n<p>Luego dijo a sus criados:<br \/>\n\u201cLa boda est\u00e1 preparada, pero los convidados no se la merec\u00edan. Id ahora a los cruces de los caminos y a todos los que encontr\u00e9is, llamadlos a la boda\u201d.<\/p>\n<p>Los criados salieron a los caminos y reunieron a todos los que encontraron, malos y buenos. La sala del banquete se llen\u00f3 de comensales.Cuando el rey entr\u00f3 a saludar a los comensales, repar\u00f3 en uno que no llevaba traje de fiesta y le dijo:<br \/>\n\u201cAmigo, \u00bfc\u00f3mo has entrado aqu\u00ed sin el vestido de boda?\u201d. El otro no abri\u00f3 la boca.<\/p>\n<p>Entonces el rey dijo a los servidores:<br \/>\n\u201cAtadlo de pies y manos y arrojadlo fuera, a las tinieblas. All\u00ed ser\u00e1 el llanto y el rechinar de dientes\u201d.<\/p>\n<p>Porque muchos son los llamados, pero pocos los elegidos\u00bb.<\/p>\n<h1 data-section-id=\"buoks2\" data-start=\"27\" data-end=\"38\">Reflexi\u00f3n<\/h1>\n<p data-start=\"40\" data-end=\"426\">En el Evangelio seg\u00fan san Mateo, cap\u00edtulo 22, vers\u00edculos 1 al 14, Jes\u00fas compara el Reino de los cielos con un rey que prepara la boda de su hijo. Todo est\u00e1 dispuesto, pero los primeros invitados rechazan la convocatoria. Algunos prefieren sus tierras y negocios; otros reaccionan con violencia. Entonces el rey manda llamar a cuantos encuentren por los caminos, y la sala termina llena.<\/p>\n<p data-start=\"428\" data-end=\"811\">La par\u00e1bola pone al descubierto algo serio: Dios invita, pero no obliga. Se puede recibir una llamada y continuar como si nada. Los primeros invitados no rechazaron el banquete porque fuera malo; simplemente consideraron m\u00e1s importantes sus propios asuntos. Tambi\u00e9n nosotros podemos terminar demasiado ocupados para Dios, mientras encontramos tiempo de sobra para casi todo lo dem\u00e1s.<\/p>\n<p data-start=\"813\" data-end=\"1105\">Despu\u00e9s ocurre algo que cambia la escena: entran \u201cmalos y buenos\u201d. La invitaci\u00f3n llega a personas que inicialmente ni siquiera estaban en la lista. Jes\u00fas muestra as\u00ed la amplitud del Reino. Dios sale a buscar, abre caminos y ofrece una oportunidad incluso a quienes otros habr\u00edan dejado fuera.<\/p>\n<p data-start=\"1107\" data-end=\"1406\">Pero la par\u00e1bola no termina con la sala llena. El rey encuentra a un hombre sin vestido de boda. Haber entrado no era suficiente. La invitaci\u00f3n ped\u00eda una respuesta. No basta con acercarse exteriormente a la fe, recibir sacramentos o llamarse cristiano si despu\u00e9s la vida permanece exactamente igual.<\/p>\n<p data-start=\"1408\" data-end=\"1646\">Benedicto XVI insisti\u00f3 en que el encuentro con Cristo transforma la existencia. La fe verdadera no consiste \u00fanicamente en estar presente, sino en permitir que Dios cambie nuestros criterios, nuestras relaciones y nuestra manera de actuar.<\/p>\n<p data-start=\"1648\" data-end=\"1992\" data-is-last-node=\"\" data-is-only-node=\"\">\u201cMuitos son los llamados, pero pocos los elegidos\u201d no pretende sembrar miedo, sino sacudir la indiferencia. La puerta est\u00e1 abierta, pero entrar al banquete supone tomarse en serio la invitaci\u00f3n. Dios ofrece su gracia gratuitamente; nosotros debemos responder con una vida que muestre que hemos comprendido a qu\u00e9 celebraci\u00f3n hemos sido llamados.<\/p>\n<p data-start=\"1648\" data-end=\"1992\" data-is-last-node=\"\" data-is-only-node=\"\">Que Dios les bendiga y les proteja.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Primera lectura Lectura de la profec\u00eda de Ezequiel 36, 23-28 &nbsp; Esto dice el Se\u00f1or: \u00abManifestar\u00e9 la santidad de mi gran nombre, profanado entre los gentiles, porque vosotros lo hab\u00e9is&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":4,"featured_media":42344,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"give_campaign_id":0,"footnotes":""},"categories":[69],"tags":[],"class_list":["post-42343","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-evangeliodiario"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/iglesiadelourdes.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/42343","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/iglesiadelourdes.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/iglesiadelourdes.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/iglesiadelourdes.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/4"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/iglesiadelourdes.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=42343"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/iglesiadelourdes.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/42343\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":42345,"href":"https:\/\/iglesiadelourdes.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/42343\/revisions\/42345"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/iglesiadelourdes.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/42344"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/iglesiadelourdes.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=42343"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/iglesiadelourdes.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=42343"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/iglesiadelourdes.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=42343"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}