{"id":42325,"date":"2026-08-12T13:28:57","date_gmt":"2026-08-12T19:28:57","guid":{"rendered":"https:\/\/iglesiadelourdes.com\/?p=42325"},"modified":"2026-08-12T13:28:57","modified_gmt":"2026-08-12T19:28:57","slug":"15-de-agosto-del-2026","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/iglesiadelourdes.com\/index.php\/2026\/08\/12\/15-de-agosto-del-2026\/","title":{"rendered":"15 de agosto del 2026"},"content":{"rendered":"<h2>Primera lectura<\/h2>\n<h3>Lectura del libro del Apocalipsis 11, 19a; 12, 1. 3-6a. 10ab<\/h3>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Se abri\u00f3 en el cielo el santuario de Dios y apareci\u00f3 en su santuario el arca de su alianza.<\/p>\n<p>Un gran signo apareci\u00f3 en el cielo: una mujer vestida del sol y la luna bajo sus pies y una corona de doce estrellas sobre su cabeza; y est\u00e1 encinta, y grita con dolores de parto y con el tormento de dar a luz.<\/p>\n<p>Y apareci\u00f3 otra signo en el cielo: un gran drag\u00f3n rojo que tiene siete cabezas y diez cuernos, y sobre sus cabezas siete diademas, y su cola arrastra la tercera parte de las estrellas del cielo y las arroj\u00f3 sobre la tierra.<\/p>\n<p>Y el drag\u00f3n se puso en pie ante la mujer que iba a dar a luz, para devorar a su hijo cuando lo diera a luz.<\/p>\n<p>Y dio a luz un hijo var\u00f3n, destinado el que ha de pastorear a todas las naciones con vara de hierro, y fue arrebatado su hijo junto a Dios y junto a su trono; y la mujer huy\u00f3 al desierto, donde tiene un lugar preparado por Dios.<\/p>\n<p>Y o\u00ed una gran voz en el cielo que dec\u00eda:<br \/>\n\u00abAhora se ha establecido la salvaci\u00f3n y el poder y el reinado de nuestro Dios, y la potestad de su Cristo\u00bb.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h2>Salmo<\/h2>\n<h3>Salmo 44, 10. 11-12. 16 R\/. De pie a tu derecha est\u00e1 la reina, enjoyada con oro de Ofir<\/h3>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Hijas de reyes salen a tu encuentro,<br \/>\nde pie a tu derecha est\u00e1 la reina,<br \/>\nenjoyada con oro de Ofir. R\/.<\/p>\n<p>Escucha, hija, mira: inclina el o\u00eddo,<br \/>\nolvida tu pueblo y la casa paterna;<br \/>\nprendado est\u00e1 el rey de tu belleza:<br \/>\np\u00f3strate ante \u00e9l, que \u00e9l es tu se\u00f1or. R\/.<\/p>\n<p>Las traen entre alegr\u00eda y algazara,<br \/>\nvan entrando en el palacio real. R\/.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h2>Segunda lectura<\/h2>\n<h3>Lectura de la primera carta del ap\u00f3stol san Pablo a los Corintios 15, 20-27a<\/h3>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Hermanos:<br \/>\nCristo resucit\u00f3 de entre los muertos: el primero de todos. Si por un hombre vino la muerte, por un hombre ha venido la resurrecci\u00f3n. Si por Ad\u00e1n murieron todos, por Cristo todos volver\u00e1n a la vida.<\/p>\n<p>Pero cada uno en su puesto: primero Cristo, como primicia; despu\u00e9s, cuando \u00e9l vuelva, todos los que son de Cristo; despu\u00e9s los \u00faltimos, cuando Cristo devuelva a Dios Padre su reino, una vez aniquilado todo principado, poder y fuerza.<\/p>\n<p>Cristo tiene que reinar hasta que Dios haga de sus enemigos estrado de sus pies. El \u00faltimo enemigo aniquilado ser\u00e1 la muerte. Porque Dios ha sometido todo bajo sus pies.<\/p>\n<div class=\"row pred_video cinto-whats\">\n<div class=\"col-xs-12 col-md-4 col-lg-3\">\n<p class=\"text-center suscripcion margin-15\">\n<\/div>\n<\/div>\n<h2>Evangelio del d\u00eda<\/h2>\n<h3>Lectura del santo evangelio seg\u00fan san Lucas 1, 39-56<\/h3>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>En aquellos d\u00edas, Mar\u00eda se levant\u00f3 y se puso en camino de prisa hacia la monta\u00f1a, a una ciudad de Jud\u00e1; entr\u00f3 en casa de Zacar\u00edas y salud\u00f3 a Isabel.<\/p>\n<p>Aconteci\u00f3 que, en cuanto Isabel oy\u00f3 el saludo de Mar\u00eda, salt\u00f3 la criatura en su vientre. Se llen\u00f3 Isabel de Esp\u00edritu Santo y levantando la voz, exclam\u00f3:<br \/>\n\u00ab\u00a1Bendita t\u00fa entre las mujeres, y bendito el fruto de tu vientre!<\/p>\n<p>\u00bfQui\u00e9n soy yo para que me visite la madre de mi Se\u00f1or? Pues, en cuanto tu saludo lleg\u00f3 a mis o\u00eddos, la criatura salt\u00f3 de alegr\u00eda en mi vientre. Bienaventurada la que ha cre\u00eddo, porque lo que le ha dicho el Se\u00f1or se cumplir\u00e1\u00bb.<\/p>\n<p>Mar\u00eda dijo:<br \/>\n\u00abProclama mi alma la grandeza del Se\u00f1or, \u201cse alegra mi esp\u00edritu en Dios, mi salvador; porque ha mirado la humildad de su esclava\u201d.<\/p>\n<p>Desde ahora me felicitar\u00e1n todas las generaciones, porque el Poderoso ha hecho obras grandes en mi: \u201csu nombre es santo, y su misericordia llega a sus fieles de generaci\u00f3n en generaci\u00f3n\u201d.<\/p>\n<p>\u00c9l hace proezas con su brazo: dispersa a los soberbios de coraz\u00f3n, \u201cderriba del trono a los poderosos y enaltece a los humildes, a los hambrientos los colma de bienes y a los ricos los despide vac\u00edos.<\/p>\n<p>Auxilia a Israel, su siervo, acord\u00e1ndose de la misericordia\u201d &#8211; como lo hab\u00eda prometido a \u201cnuestros padres\u201d &#8211; en favor de Abrah\u00e1n y su descendencia por siempre\u00bb.<\/p>\n<p>Mar\u00eda se qued\u00f3 con Isabel unos tres meses y volvi\u00f3 a su casa.<\/p>\n<h3 class=\"PDq2pG_selectionAnchorContainer\" data-start=\"77\" data-end=\"90\"><strong data-start=\"77\" data-end=\"90\">Reflexi\u00f3n<\/strong><\/h3>\n<p data-start=\"92\" data-end=\"438\">En el Evangelio seg\u00fan san Lucas, cap\u00edtulo 1, vers\u00edculos 39 al 56, Mar\u00eda acaba de recibir una noticia capaz de cambiarle toda la vida y, sin embargo, no se encierra en s\u00ed misma. Se pone en camino hacia la casa de Isabel. La mujer que lleva en su vientre al Hijo de Dios no reclama privilegios ni espera que todos vengan a atenderla: sale a servir.<\/p>\n<p data-start=\"440\" data-end=\"830\">Ah\u00ed comienza una de las grandes lecciones de esta solemnidad. Mar\u00eda llega a la gloria pasando primero por los caminos de la entrega. La Asunci\u00f3n no presenta a una mujer distante, instalada sobre las nubes y alejada de nuestras luchas. Presenta a alguien que camin\u00f3, trabaj\u00f3, acompa\u00f1\u00f3, sufri\u00f3 y permaneci\u00f3 fiel. La grandeza cristiana sigue teniendo ese rostro: menos pedestal y m\u00e1s servicio.<\/p>\n<p data-start=\"832\" data-end=\"1294\">Cuando Mar\u00eda entra en aquella casa, ocurre algo hermoso: su presencia lleva alegr\u00eda. Isabel se llena del Esp\u00edritu Santo y el ni\u00f1o salta en su vientre. Hay personas que entran en una habitaci\u00f3n y dejan tensi\u00f3n, cr\u00edticas, pleitos y sospechas. Otras llevan serenidad, esperanza y ganas de seguir adelante. La fe deber\u00eda parecernos m\u00e1s a lo segundo. Si despu\u00e9s de encontrarnos con alguien dejamos heridas por todas partes, algo estamos entendiendo mal del Evangelio.<\/p>\n<p data-start=\"1296\" data-end=\"1698\">Mar\u00eda proclama entonces el Magn\u00edficat, pero su canto no es una colecci\u00f3n de palabras dulces. Tiene filo. Habla de soberbios dispersados, poderosos derribados, humildes levantados, hambrientos saciados y ricos despedidos vac\u00edos. Mar\u00eda canta al Dios de la misericordia, s\u00ed, pero una misericordia que tambi\u00e9n pone las cosas en su sitio. El amor de Dios no acaricia la injusticia para que nadie se moleste.<\/p>\n<p data-start=\"1700\" data-end=\"2134\">Por eso tampoco podemos convertir a Mar\u00eda en una figura decorativa. Rezamos el rosario, ponemos flores y hablamos de devoci\u00f3n, pero despu\u00e9s despreciamos al pobre, humillamos al d\u00e9bil, defendemos al poderoso \u00fanicamente porque es de nuestro grupo o guardamos silencio ante abusos evidentes. Eso no tiene nada que ver con el canto que sali\u00f3 de sus labios. El Magn\u00edficat es oraci\u00f3n, pero tambi\u00e9n es una sacudida para nuestras comodidades.<\/p>\n<p data-start=\"2136\" data-end=\"2501\">Y, sin embargo, todo ocurre dentro de una escena llena de paz. Mar\u00eda no llega gritando consignas ni buscando enemigos. Saluda, acompa\u00f1a y permanece tres meses con Isabel. Hay una forma cristiana de ser firmes sin convertirnos en personas amargadas. Se puede se\u00f1alar lo malo sin odiar, defender la verdad sin destruir al otro y exigir justicia sin perder la ternura.<\/p>\n<p data-start=\"2503\" data-end=\"2817\">El Catecismo ense\u00f1a que, terminada su vida terrena, Mar\u00eda fue llevada en cuerpo y alma a la gloria del cielo. La Asunci\u00f3n nos recuerda hacia d\u00f3nde apunta nuestra propia existencia. No estamos llamados a quedarnos pegados para siempre al poder, al dinero, al orgullo o a las peleas peque\u00f1as que hoy parecen enormes.<\/p>\n<p data-start=\"2819\" data-end=\"3226\">Mar\u00eda lleg\u00f3 a la gloria porque primero supo hacerse disponible. Quiz\u00e1 ah\u00ed est\u00e9 el camino que m\u00e1s nos cuesta: dejar de preguntar qu\u00e9 nos corresponde y comenzar a preguntarnos a qui\u00e9n podemos servir. La paz que ella lleva a casa de Isabel no nace de una vida f\u00e1cil, sino de una confianza profunda en Dios. Y esa paz todav\u00eda hace falta en nuestras familias, en nuestras comunidades y dentro de nosotros mismos.<\/p>\n<p data-start=\"3228\" data-end=\"3263\" data-is-last-node=\"\" data-is-only-node=\"\">Que Dios les bendiga y les proteja.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Primera lectura Lectura del libro del Apocalipsis 11, 19a; 12, 1. 3-6a. 10ab &nbsp; Se abri\u00f3 en el cielo el santuario de Dios y apareci\u00f3 en su santuario el arca&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":4,"featured_media":42326,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"give_campaign_id":0,"footnotes":""},"categories":[69],"tags":[],"class_list":["post-42325","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-evangeliodiario"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/iglesiadelourdes.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/42325","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/iglesiadelourdes.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/iglesiadelourdes.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/iglesiadelourdes.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/4"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/iglesiadelourdes.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=42325"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/iglesiadelourdes.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/42325\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":42327,"href":"https:\/\/iglesiadelourdes.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/42325\/revisions\/42327"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/iglesiadelourdes.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/42326"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/iglesiadelourdes.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=42325"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/iglesiadelourdes.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=42325"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/iglesiadelourdes.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=42325"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}