{"id":42317,"date":"2026-08-11T10:53:48","date_gmt":"2026-08-11T16:53:48","guid":{"rendered":"https:\/\/iglesiadelourdes.com\/?p=42317"},"modified":"2026-08-11T10:53:48","modified_gmt":"2026-08-11T16:53:48","slug":"13-de-agosto-del-2026","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/iglesiadelourdes.com\/index.php\/2026\/08\/11\/13-de-agosto-del-2026\/","title":{"rendered":"13 de agosto del 2026"},"content":{"rendered":"<h2>Primera lectura<\/h2>\n<h3>Lectura de la profec\u00eda de Ezequiel 12, 1-12<\/h3>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Me fue dirigida esta palabra del Se\u00f1or:<br \/>\n\u00abHijo de hombre, vives en medio de un pueblo rebelde:<br \/>\ntienen ojos para ver, y no ven; tienen o\u00eddos para o\u00edr, y no oyen, porque son un pueblo rebelde.<br \/>\nAs\u00ed pues, t\u00fa, hijo de hombre, prepara tu equipaje para el destierro, y emigra en pleno d\u00eda, a la vista de todos; a la vista de todos emigra a otro sitio. Tal vez as\u00ed comprendan que son un pueblo rebelde.<br \/>\nSacar\u00e1s tu equipaje de deportado en pleno d\u00eda, a la vista de todos; partir\u00e1s al atardecer, a la vista de todos, como quien va al destierro.<br \/>\nA la vista de todos abre una brecha en el muro y saca por all\u00ed tu equipaje.<br \/>\nC\u00e1rgalo al hombro a la vista de todos, s\u00e1calo en la oscuridad. C\u00fabrete la cara para no ver la tierra, porque hago de ti un signo para la casa de Israel\u00bb.<br \/>\nYo hice todo lo que me hab\u00eda ordenado. Saqu\u00e9 mi equipaje como quien va al destierro, en pleno d\u00eda; al atardecer abr\u00ed una brecha en el muro con las manos, lo saqu\u00e9 en la oscuridad y me lo cargu\u00e9 al hombro, a la vista de todos.<br \/>\nA la ma\u00f1ana siguiente me fue dirigida esta palabra del Se\u00f1or:<br \/>\n\u00abHijo de hombre, \u00bfno te ha preguntado la casa de Israel, la casa rebelde, qu\u00e9 es lo que hac\u00edas?<br \/>\nPues resp\u00f3ndeles:<br \/>\n\u201cEsto dice el Se\u00f1or Dios: Este or\u00e1culo toca al pr\u00edncipe en<br \/>\nJerusal\u00e9n y a toda la casa de Israel que vive all\u00ed\u201d.<br \/>\nDi: \u201cYo soy un signo para vosotros: como yo he hecho, as\u00ed har\u00e1n con ellos. Ser\u00e1n deportados, ir\u00e1n al destierro.<br \/>\nEl pr\u00edncipe que vive entre ellos se cargar\u00e1 al hombro el equipaje, en la oscuridad saldr\u00e1 por una brecha que abrir\u00e1n en el muro para sacarlo, se cubrir\u00e1 la cara para no ver su tierra con sus propios ojos\u201d\u00bb.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h2>Salmo de hoy<\/h2>\n<h3>Salmo 77, 56-57. 58-59. 61-62 R\/. \u00a1No olvid\u00e9is las acciones del Se\u00f1or!<\/h3>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Ellos tentaron al Dios Alt\u00edsimo y se rebelaron,<br \/>\nneg\u00e1ndose a guardar sus preceptos;<br \/>\ndesertaron y traicionaron como sus padres,<br \/>\nfallaron como un arco enga\u00f1oso. R\/.<\/p>\n<p>Con sus altozanos lo irritaban,<br \/>\ncon sus \u00eddolos provocaban sus celos.<br \/>\nDios lo oy\u00f3 y se indign\u00f3,<br \/>\ny rechaz\u00f3 totalmente a Israel. R\/.<\/p>\n<p>Abandon\u00f3 sus valientes al cautiverio,<br \/>\nsu orgullo a las manos enemigas;<br \/>\nentreg\u00f3 su pueblo a la espada,<br \/>\nencolerizado contra su heredad. R\/.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h2>Evangelio del d\u00eda<\/h2>\n<h3>Lectura del santo evangelio seg\u00fan san Mateo 18, 21 \u2013 19, 1<\/h3>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>En aquel tiempo, acerc\u00e1ndose Pedro a Jes\u00fas le pregunt\u00f3:<br \/>\n\u00abSe\u00f1or, si mi hermano me ofende, \u00bfcu\u00e1ntas veces tengo que perdonarlo? \u00bfHasta siete veces?\u00bb.<br \/>\nJes\u00fas le contesta:<br \/>\n\u00abNo te digo hasta siete veces, sino hasta setenta veces siete. Por esto, se parece el reino de los cielos a un rey que quiso ajustar las cuentas con sus criados. Al empezar a ajustarlas, le presentaron uno que deb\u00eda diez mil talentos. Como no ten\u00eda con qu\u00e9 pagar, el se\u00f1or mand\u00f3 que lo vendieran a \u00e9l con su mujer y sus hijos y todas sus posesiones, y que pagara as\u00ed.<br \/>\nEl criado, arroj\u00e1ndose a sus pies, le suplicaba diciendo:<br \/>\n\u201cTen paciencia conmigo y te lo pagar\u00e9 todo\u201d.<br \/>\nSe compadeci\u00f3 el se\u00f1or de aquel criado y lo dej\u00f3 marchar, perdon\u00e1ndole la deuda. Pero al salir, el criado aquel encontr\u00f3 a uno de sus compa\u00f1eros que le deb\u00eda cien denarios y, agarr\u00e1ndolo, lo estrangulaba diciendo:<br \/>\n\u201cP\u00e1game lo que me debes\u201d.<br \/>\nEl compa\u00f1ero, arroj\u00e1ndose a sus pies, le rogaba diciendo:<br \/>\n\u201cTen paciencia conmigo y te lo pagar\u00e9\u201d.<br \/>\nPero \u00e9l se neg\u00f3 y fue y lo meti\u00f3 en la c\u00e1rcel hasta que pagara lo que deb\u00eda.<br \/>\nSus compa\u00f1eros, al ver lo ocurrido, quedaron consternados y fueron a contarle a su se\u00f1or todo lo sucedido. Entonces el se\u00f1or lo llam\u00f3 y le dijo:<br \/>\n\u201cSiervo malvado! Toda aquella deuda te la perdon\u00e9 porque me lo rogaste. \u00bfNo deb\u00edas t\u00fa tambi\u00e9n tener compasi\u00f3n de tu compa\u00f1ero, como yo tuve compasi\u00f3n de ti?\u201d.<br \/>\nY el se\u00f1or, indignado, lo entreg\u00f3 a los verdugos hasta que pagara toda la deuda.<br \/>\nLo mismo har\u00e1 con vosotros mi Padre celestial, si cada cual no perdona de coraz\u00f3n a su hermano\u00bb.<br \/>\nCuando acab\u00f3 Jes\u00fas estos discursos, parti\u00f3 de Galilea y vino a la regi\u00f3n de Judea, al otro lado del Jord\u00e1n.<\/p>\n<h3>Reflexi\u00f3n<\/h3>\n<p>En el Evangelio seg\u00fan san Mateo, cap\u00edtulo 18, vers\u00edculos 21 al 35 y cap\u00edtulo 19, vers\u00edculo 1, Pedro pregunta a Jes\u00fas cu\u00e1ntas veces debe perdonar a quien lo ofende. Cree ser generoso proponiendo siete veces, pero Jes\u00fas rompe cualquier c\u00e1lculo: \u00absetenta veces siete\u00bb. No est\u00e1 poniendo una cifra nueva, sino diciendo que el perd\u00f3n no puede llevarse como una contabilidad.<\/p>\n<p>La par\u00e1bola deja al descubierto una contradicci\u00f3n muy humana. Un hombre recibe el perd\u00f3n de una deuda gigantesca y, pocos minutos despu\u00e9s, estrangula a otro por una cantidad mucho menor. Se alegra de recibir misericordia, pero se vuelve implacable cuando le corresponde ofrecerla. Queremos comprensi\u00f3n para nuestros errores y justicia inmediata para los errores ajenos.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n nosotros sabemos fabricar buenas razones para justificar lo que hacemos: estaba enojado, me provocaron, tuve un mal d\u00eda, cualquiera se equivoca. Pero cuando falla el otro, desaparecen las explicaciones. Entonces pedimos castigo, se\u00f1alamos, recordamos ofensas de hace a\u00f1os y hasta disfrutamos viendo caer a quien nos hiri\u00f3.<\/p>\n<p>Perdonar no significa decir que nada ocurri\u00f3, permitir que contin\u00fae un abuso ni volver necesariamente a la misma relaci\u00f3n. Hay situaciones donde hace falta distancia, denuncia y l\u00edmites claros. El Evangelio no pide convertirse en v\u00edctima permanente. Lo que exige es no permitir que el rencor termine gobernando nuestra vida.<\/p>\n<p>El criado de la par\u00e1bola hab\u00eda salido libre, pero segu\u00eda pensando como esclavo. Le perdonaron la deuda, pero la misericordia no le cambi\u00f3 el coraz\u00f3n. Ah\u00ed est\u00e1 el peligro para cualquier creyente: recibir sacramentos, pedir perd\u00f3n a Dios, rezar el Padrenuestro y despu\u00e9s conservar listas completas de personas a las que jam\u00e1s pensamos perdonar.<\/p>\n<p>Benedicto XVI ense\u00f1\u00f3 que el perd\u00f3n no niega la justicia, sino que busca impedir que el mal siga produciendo m\u00e1s mal. El resentimiento parece castigar al otro, pero muchas veces termina consumiendo primero a quien lo conserva.<\/p>\n<p>Jes\u00fas termina hablando de perdonar \u00abde coraz\u00f3n\u00bb. No basta decir \u00abya lo perdon\u00e9\u00bb mientras seguimos esperando la oportunidad de cobrar la deuda con intereses. Hay heridas que tardan en sanar, pero el primer paso consiste en dejar de alimentar el odio. Quien ha recibido misericordia de Dios no puede pasar la vida estrangulando a los dem\u00e1s por sus cien denarios.<\/p>\n<p>Que Dios les bendiga y les proteja.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Primera lectura Lectura de la profec\u00eda de Ezequiel 12, 1-12 &nbsp; Me fue dirigida esta palabra del Se\u00f1or: \u00abHijo de hombre, vives en medio de un pueblo rebelde: tienen ojos&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":4,"featured_media":42318,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"give_campaign_id":0,"footnotes":""},"categories":[69],"tags":[],"class_list":["post-42317","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-evangeliodiario"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/iglesiadelourdes.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/42317","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/iglesiadelourdes.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/iglesiadelourdes.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/iglesiadelourdes.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/4"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/iglesiadelourdes.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=42317"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/iglesiadelourdes.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/42317\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":42320,"href":"https:\/\/iglesiadelourdes.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/42317\/revisions\/42320"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/iglesiadelourdes.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/42318"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/iglesiadelourdes.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=42317"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/iglesiadelourdes.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=42317"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/iglesiadelourdes.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=42317"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}