{"id":42269,"date":"2026-07-31T06:05:00","date_gmt":"2026-07-31T12:05:00","guid":{"rendered":"https:\/\/iglesiadelourdes.com\/?p=42269"},"modified":"2026-07-31T06:05:00","modified_gmt":"2026-07-31T12:05:00","slug":"evangelio-del-1-de-agosto-del-2026","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/iglesiadelourdes.com\/index.php\/2026\/07\/31\/evangelio-del-1-de-agosto-del-2026\/","title":{"rendered":"Evangelio del 1 de agosto del 2026"},"content":{"rendered":"<h2>Primera lectura<\/h2>\n<h3>Lectura de la profec\u00eda de Jerem\u00edas 26, 11-16. 24<\/h3>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>En aquellos d\u00edas, los sacerdotes y los profetas dijeron a los magistrados y a la gente:<br \/>\n\u00abEste hombre es reo de muerte, pues ha profetizado contra esta ciudad, como lo hab\u00e9is podido o\u00edr vosotros mismos\u00bb.<\/p>\n<p>Jerem\u00edas respondi\u00f3 a los magistrados y a todos los presentes:<br \/>\n\u00abEl Se\u00f1or me ha enviado a profetizar contra este templo y esta ciudad todo lo que acab\u00e1is de o\u00edr.<\/p>\n<p>Ahora bien, si enmend\u00e1is vuestra conducta y vuestras acciones y escuch\u00e1is la voz del Se\u00f1or vuestro Dios, el Se\u00f1or se arrepentir\u00e1 de la amenaza que ha pronunciado contra vosotros.<\/p>\n<p>Yo, por mi parte, estoy en vuestras manos: haced de m\u00ed lo que mejor os parezca.<\/p>\n<p>Pero sabedlo bien: si me mat\u00e1is, os har\u00e9is responsables de sangre inocente, que caer\u00e1 sobre vosotros, sobre esta ciudad y sobre sus habitantes. Porque es cierto que el Se\u00f1or me ha enviado para que os comunique personalmente estas palabras\u00bb.<\/p>\n<p>Los magistrados del pueblo dijeron a los sacerdotes y a los profetas:<br \/>\n\u00abEste hombre no es reo de muerte, pues nos ha hablado en nombre del Se\u00f1or nuestro Dios\u00bb.<\/p>\n<p>Entonces Ajic\u00e1n, hijo de Saf\u00e1n, se hizo cargo de Jerem\u00edas para que no lo entregaran al pueblo y le dieran muerte.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h2>Salmo de hoy<\/h2>\n<h3>Salmo 68, 15-16. 30-31. 33-34 R\/. En el d\u00eda de la gracia, esc\u00fachame, Se\u00f1or.<\/h3>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Arr\u00e1ncame del cieno, que no me hunda;<br \/>\nl\u00edbrame de los que me aborrecen,<br \/>\ny de las aguas sin fondo.<br \/>\nQue no me arrastre la corriente,<br \/>\nque no me trague el torbellino,<br \/>\nque no se cierre la poza sobre mi. R\/.<\/p>\n<p>Yo soy un pobre malherido;<br \/>\nDios m\u00edo, tu salvaci\u00f3n me levante.<br \/>\nAlabar\u00e9 el nombre de Dios con cantos,<br \/>\nproclamar\u00e9 su grandeza con acci\u00f3n de gracias. R\/.<\/p>\n<p>Miradlo, los humildes, y alegraos;<br \/>\nbuscad al Se\u00f1or, y revivir\u00e1 vuestro coraz\u00f3n.<br \/>\nQue el Se\u00f1or escucha a sus pobres,<br \/>\nno desprecia a sus cautivos. R\/.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h2>Evangelio del d\u00eda<\/h2>\n<h3>Lectura del santo evangelio seg\u00fan san Mateo 14, 1-12<\/h3>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>En aquel tiempo, oy\u00f3 el tetrarca Herodes lo que se contaba de Jes\u00fas y dijo a sus cortesanos:<br \/>\n\u00abEse es Juan el Bautista, que ha resucitado de entre los muertos, y por eso las fuerzas milagrosas act\u00faan en \u00e9l\u00bb.<\/p>\n<p>Es que Herodes hab\u00eda mandado prender a Juan y lo hab\u00eda metido en la c\u00e1rcel encadenado, por motivo de Herod\u00edas, mujer de su hermano Filipo; porque Juan le dec\u00eda que no le era l\u00edcito vivir con ella. Quer\u00eda mandarlo matar, pero tuvo miedo de la gente, que lo ten\u00eda por profeta.<\/p>\n<p>El d\u00eda del cumplea\u00f1os de Herodes, la hija de Herod\u00edas danz\u00f3 delante de todos y le gust\u00f3 tanto a Herodes, que jur\u00f3 darle lo que pidiera.<\/p>\n<p>Ella, instigada por su madre, le dijo:<br \/>\n\u00abDame ahora mismo en una bandeja la cabeza de Juan el Bautista\u00bb.<\/p>\n<p>El rey lo sinti\u00f3, pero, por el juramento y los invitados, orden\u00f3 que se la dieran, y mand\u00f3 decapitar a Juan en la c\u00e1rcel.<\/p>\n<p>Trajeron la cabeza en una bandeja, se la entregaron a la joven y ella se la llev\u00f3 a su madre.<\/p>\n<p>Sus disc\u00edpulos recogieron el cad\u00e1ver, lo enterraron, y fueron a cont\u00e1rselo a Jes\u00fas.<\/p>\n<h3>Reflexi\u00f3n<\/h3>\n<p class=\"PDq2pG_selectionAnchorContainer\" data-start=\"46\" data-end=\"361\">En el Evangelio seg\u00fan san Mateo, cap\u00edtulo 14, vers\u00edculos 1 al 12, se relata la muerte de Juan el Bautista. Herodes lo hab\u00eda encarcelado porque denunci\u00f3 una relaci\u00f3n contraria a la ley de Dios. M\u00e1s tarde, durante un banquete, termin\u00f3 ordenando su decapitaci\u00f3n para cumplir una promesa hecha delante de sus invitados.<\/p>\n<p data-start=\"363\" data-end=\"753\">Herodes no era un hombre confundido ni ignoraba la gravedad de lo que estaba haciendo. Sab\u00eda que Juan era justo, reconoc\u00eda su autoridad como profeta y hasta sinti\u00f3 tristeza ante la petici\u00f3n de matarlo. Sin embargo, prefiri\u00f3 quitarle la vida a un inocente antes que reconocer p\u00fablicamente que hab\u00eda hablado de m\u00e1s. Le preocup\u00f3 m\u00e1s quedar bien ante la mesa que quedar bien ante su conciencia.<\/p>\n<p data-start=\"755\" data-end=\"1173\">Mientras Juan estaba encadenado en una celda, dentro del palacio sobraban comida, m\u00fasica y aduladores. Herod\u00edas movi\u00f3 los hilos, su hija present\u00f3 la petici\u00f3n y los invitados guardaron silencio. Nadie tuvo el valor de levantarse y decir que aquello era una barbaridad. La culpa no qued\u00f3 encerrada \u00fanicamente en Herodes: tambi\u00e9n alcanz\u00f3 a quienes presenciaron la injusticia y continuaron sentados como si nada ocurriera.<\/p>\n<p data-start=\"1175\" data-end=\"1552\">Este mecanismo sigue funcionando. Hoy no siempre se corta una cabeza, pero se destruye una reputaci\u00f3n, se expone p\u00fablicamente a una persona, se le amenaza, se le aparta del trabajo o se utiliza un micr\u00f3fono para convertirla en blanco del enojo popular. El poderoso se\u00f1ala, los seguidores atacan y muchos callan porque temen perder un favor, un puesto o la aceptaci\u00f3n del grupo.<\/p>\n<p data-start=\"1554\" data-end=\"1906\">Juan fue asesinado porque su palabra estorbaba. No insult\u00f3 ni busc\u00f3 protagonismo; llam\u00f3 injusto a lo que era injusto. Esa sigue siendo una tarea necesaria para la Iglesia y para cualquier cristiano. Una comunidad que guarda silencio frente al abuso para conservar privilegios puede parecer prudente, pero en realidad se ha sentado a la mesa de Herodes.<\/p>\n<p data-start=\"1908\" data-end=\"2303\">Tambi\u00e9n nosotros podemos actuar como los invitados del banquete. Vemos c\u00f3mo humillan a alguien, sabemos que una acusaci\u00f3n es falsa o reconocemos un atropello, pero preferimos no intervenir. El silencio puede evitar problemas por un rato, aunque muchas veces termina protegiendo al agresor y dejando sola a la v\u00edctima. La fe exige saber de qu\u00e9 lado nos colocamos cuando la verdad tiene un precio.<\/p>\n<p data-start=\"2305\" data-end=\"2701\">San Juan Pablo II ense\u00f1\u00f3 que la libertad no puede separarse de la verdad, porque cuando eso sucede termina sirviendo al m\u00e1s fuerte. Juan perdi\u00f3 la vida, pero conserv\u00f3 limpia su conciencia. Herodes mantuvo el trono, aunque qued\u00f3 gobernado por el miedo y la culpa. El Evangelio nos recuerda que vale m\u00e1s perder una ventaja por defender lo correcto que conservarlo todo convirti\u00e9ndonos en c\u00f3mplices.<\/p>\n<p data-start=\"2703\" data-end=\"2742\" data-is-last-node=\"\" data-is-only-node=\"\"><strong data-start=\"2703\" data-end=\"2742\" data-is-last-node=\"\">Que Dios les bendiga y les proteja.<\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Primera lectura Lectura de la profec\u00eda de Jerem\u00edas 26, 11-16. 24 &nbsp; En aquellos d\u00edas, los sacerdotes y los profetas dijeron a los magistrados y a la gente: \u00abEste hombre&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":4,"featured_media":42270,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"give_campaign_id":0,"footnotes":""},"categories":[69],"tags":[],"class_list":["post-42269","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-evangeliodiario"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/iglesiadelourdes.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/42269","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/iglesiadelourdes.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/iglesiadelourdes.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/iglesiadelourdes.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/4"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/iglesiadelourdes.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=42269"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/iglesiadelourdes.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/42269\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":42271,"href":"https:\/\/iglesiadelourdes.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/42269\/revisions\/42271"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/iglesiadelourdes.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/42270"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/iglesiadelourdes.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=42269"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/iglesiadelourdes.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=42269"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/iglesiadelourdes.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=42269"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}