{"id":42195,"date":"2026-07-11T05:26:51","date_gmt":"2026-07-11T11:26:51","guid":{"rendered":"https:\/\/iglesiadelourdes.com\/?p=42195"},"modified":"2026-07-11T05:26:51","modified_gmt":"2026-07-11T11:26:51","slug":"12-de-julio-del-2026","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/iglesiadelourdes.com\/index.php\/2026\/07\/11\/12-de-julio-del-2026\/","title":{"rendered":"12 de julio del 2026"},"content":{"rendered":"<h2>Primera lectura<\/h2>\n<h3>Lectura del libro de Isa\u00edas 55, 10-11<\/h3>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Esto dice el Se\u00f1or:<br \/>\n\u00abComo bajan la lluvia y la nieve desde el cielo,<br \/>\ny no vuelven all\u00e1 sino despu\u00e9s de empapar la tierra,<br \/>\nde fecundarla y hacerla germinar,<br \/>\npara que d\u00e9 semilla al sembrador<br \/>\ny pan al que come,<br \/>\nas\u00ed ser\u00e1 mi palabra que sale de mi boca:<br \/>\nno volver\u00e1 a m\u00ed vac\u00eda,<br \/>\nsino que cumplir\u00e1 mi deseo<br \/>\ny llevar\u00e1 a cabo mi encargo\u00bb.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h2>Salmo<\/h2>\n<h3>Salmo 64, 10. 11. 12-13. 14 R\/. La semilla cay\u00f3 en tierra buena y dio fruto.<\/h3>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>T\u00fa cuidas de la tierra, la riegas<br \/>\ny la enriqueces sin medida;<br \/>\nla acequia de Dios va llena de agua,<br \/>\npreparas los trigales. R\/.<\/p>\n<p>As\u00ed preparas la tierra.<br \/>\nRiegas los surcos,<br \/>\nigualas los terrones,<br \/>\ntu llovizna los deja mullidos,<br \/>\nbendices sus brotes. R\/.<\/p>\n<p>Coronas el a\u00f1o con tus bienes,<br \/>\ntus carriles rezuman abundancia;<br \/>\nrezuman los pastos del p\u00e1ramo,<br \/>\ny las colinas se orlan de alegr\u00eda. R\/.<\/p>\n<p>Las praderas se cubren de reba\u00f1os,<br \/>\ny los valles se visten de mieses,<br \/>\nque aclaman y cantan. R\/.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h2>Segunda lectura<\/h2>\n<h3>Lectura de la carta del ap\u00f3stol san Pablo a los Romanos 8, 18-23<\/h3>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Hermanos:<br \/>\nConsidero que los sufrimientos de ahora no se pueden comparar con la gloria que un d\u00eda se nos manifestar\u00e1. Porque la creaci\u00f3n, expectante, est\u00e1 aguardando la manifestaci\u00f3n de los hijos de Dios; en efecto, la creaci\u00f3n fue sometida a la frustraci\u00f3n, no por su voluntad, sino por aquel que la someti\u00f3, con la esperanza de que la creaci\u00f3n misma ser\u00eda liberada de la esclavitud de la corrupci\u00f3n, para entrar en la gloriosa libertad de los hijos de Dios.<br \/>\nPorque sabemos que hasta hoy toda la creaci\u00f3n est\u00e1 gimiendo y sufre dolores de parto.<br \/>\nY no solo eso, sino que tambi\u00e9n nosotros, que poseemos las primicias del Esp\u00edritu, gemimos en nuestro interior, aguardando la adopci\u00f3n filial, la redenci\u00f3n de nuestro cuerpo.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div class=\"row pred_video cinto-whats\">\n<div class=\"col-xs-12 col-md-4\">\n<h3 class=\"no-margin\">Reciba el Evangelio con el comentario de cada d\u00eda en su WhatsApp<\/h3>\n<\/div>\n<div class=\"col-xs-12 col-md-4 col-lg-5\">\n<p class=\"no-margin\">Haga click en\u00a0<strong>\u00abSuscribirme\u00bb<\/strong>\u00a0desde su m\u00f3vil y luego pulse el bot\u00f3n\u00a0<strong>\u00abSeguir\u00bb<\/strong>\u00a0en su WhatsApp.<\/p>\n<p>Active el\u00a0<strong>icono de la campana<\/strong> para que su tel\u00e9fono le avise de las novedades.<\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n<h2>Evangelio del d\u00eda<\/h2>\n<h3>Lectura del santo evangelio seg\u00fan san Mateo 13, 1-23<\/h3>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Aquel d\u00eda, sali\u00f3 Jes\u00fas de casa y se sent\u00f3 junto al mar. Y acudi\u00f3 a \u00e9l tanta gente que tuvo que subirse a una barca; se sent\u00f3 y toda la gente se qued\u00f3 de pie en la orilla. Les habl\u00f3 muchas cosas en par\u00e1bolas:<br \/>\n\u00abSali\u00f3 el sembrador a sembrar. Al sembrar, una parte cay\u00f3 al borde del camino; vinieron los p\u00e1jaros y se la comieron. Otra parte cay\u00f3 en terreno pedregoso, donde apenas ten\u00eda tierra, y como la tierra no era profunda brot\u00f3 enseguida; pero en cuanto sali\u00f3 el sol, se abras\u00f3 y por falta de ra\u00edz se sec\u00f3. Otra cay\u00f3 entre abrojos, que crecieron y la ahogaron. Otra cay\u00f3 en tierra buena y dio fruto: una, ciento; otra, sesenta; otra, treinta.<\/p>\n<p>El que tenga o\u00eddos, que oiga\u00bb.<\/p>\n<p>Se le acercaron los disc\u00edpulos y le preguntaron:<br \/>\n\u00abPor qu\u00e9 les hablas en par\u00e1bolas?\u00bb.<\/p>\n<p>\u00c9l les contest\u00f3:<br \/>\n\u00abA vosotros se os han dado a conocer los secretos del reino de los cielos y a ellos no.<br \/>\nPorque al que tiene se le dar\u00e1 y tendr\u00e1 de sobra, y al que no tiene, se le quitar\u00e1 hasta lo que tiene. Por eso les hablo en par\u00e1bolas, porque miran sin ver y escuchan sin o\u00edr ni entender. As\u00ed se cumple en ellos la profec\u00eda de Isa\u00edas:<br \/>\n\u201cOir\u00e9is con los o\u00eddos sin entender; mirar\u00e9is con los ojos sin ver;<br \/>\nporque est\u00e1 embotado el coraz\u00f3n de este pueblo, son duros de o\u00eddo, han cerrado los ojos;<br \/>\npara no ver con los ojos, ni o\u00edr con los o\u00eddos, ni entender con el coraz\u00f3n,<br \/>\nni convertirse para que yo los cure\u201d.<\/p>\n<p>Pero bienaventurados vuestros ojos porque ven y vuestros o\u00eddos porque oyen. En verdad os digo que muchos profetas y justos desearon ver lo que veis y no lo vieron, y o\u00edr lo que o\u00eds y no lo oyeron.<\/p>\n<p>Vosotros, pues, o\u00edd lo que significa la par\u00e1bola del sembrador:<br \/>\nsi uno escucha la palabra del reino sin entenderla, viene el Maligno y roba lo sembrado en su coraz\u00f3n. Esto significa lo sembrado al borde del camino.<\/p>\n<p>Lo sembrado en terreno pedregoso significa el que escucha la palabra y la acepta enseguida con alegr\u00eda; pero no tiene ra\u00edces, es inconstante, y en cuanto viene una dificultad o persecuci\u00f3n por la palabra, enseguida sucumbe.<\/p>\n<p>Lo sembrado entre abrojos significa el que escucha la palabra; pero los afanes de la vida y la seducci\u00f3n de las riquezas ahogan la palabra y se queda est\u00e9ril.<br \/>\nLo sembrado en tierra buena significa el que escucha la palabra y la entiende; ese da fruto y produce ciento o sesenta o treinta por uno\u00bb.<\/p>\n<h2 class=\"PDq2pG_selectionAnchorContainer\" data-section-id=\"gdcde9\" data-start=\"25\" data-end=\"37\">Reflexi\u00f3n<\/h2>\n<p data-start=\"39\" data-end=\"95\"><strong data-start=\"39\" data-end=\"95\">Lectura del santo evangelio seg\u00fan san Mateo 13, 1-23<\/strong><\/p>\n<p data-start=\"97\" data-end=\"217\">El problema de esta par\u00e1bola no est\u00e1 en la semilla. La semilla es buena. La diferencia est\u00e1 en el terreno que la recibe.<\/p>\n<p data-start=\"219\" data-end=\"654\">Jes\u00fas habla de personas que escuchan la misma Palabra, pero reaccionan de maneras distintas. Algunas oyen y siguen como si nada. Otras se entusiasman durante unos d\u00edas, pero abandonan cuando aparece una dificultad. Tambi\u00e9n est\u00e1n quienes desean vivir de acuerdo con el Evangelio, aunque los problemas, la ambici\u00f3n y el af\u00e1n por acumular terminan ocup\u00e1ndolo todo. Finalmente, hay quienes escuchan, comprenden y producen frutos concretos.<\/p>\n<p data-start=\"656\" data-end=\"1112\">Esto ocurre tambi\u00e9n en la vida cotidiana. Se puede asistir a misa, leer reflexiones, compartir mensajes religiosos y conocer muchas oraciones, sin permitir que nada cambie realmente. Se escucha hablar del perd\u00f3n, pero se sigue alimentando el rencor. Se defiende la justicia, pero se aprovecha cualquier oportunidad para sacar ventaja. Se habla de amor al pr\u00f3jimo, aunque se trate con desprecio al empleado, al pobre, al migrante o a quien piensa diferente.<\/p>\n<p data-start=\"1114\" data-end=\"1159\">Eso es mirar sin ver y escuchar sin entender.<\/p>\n<p data-start=\"1161\" data-end=\"1464\">El terreno al borde del camino representa un coraz\u00f3n endurecido. No necesariamente porque la persona sea mala, sino porque ya no permite que nadie le diga nada. Cree saberlo todo, rechaza cualquier correcci\u00f3n y convierte sus propias opiniones en verdades absolutas. La Palabra cae, pero no logra entrar.<\/p>\n<p data-start=\"1466\" data-end=\"1858\">El terreno pedregoso se parece al entusiasmo sin compromiso. Hay personas que aceptan r\u00e1pidamente una ense\u00f1anza, hacen grandes promesas y anuncian cambios profundos. Sin embargo, cuando seguir a Cristo exige constancia, renuncia o paciencia, todo se desvanece. Una emoci\u00f3n fuerte puede iniciar un cambio, pero no puede sostenerlo por s\u00ed sola. Sin ra\u00edces, cualquier dificultad termina ganando.<\/p>\n<p data-start=\"1860\" data-end=\"2296\">Los abrojos tienen otra forma. Son las preocupaciones que llenan la mente, la obsesi\u00f3n por el dinero, la necesidad de aparentar, el miedo a perder una posici\u00f3n y la carrera por conseguir m\u00e1s. No siempre se abandona a Dios de manera abierta; muchas veces simplemente se le va dejando sin espacio. La agenda est\u00e1 llena, las cuentas ocupan la cabeza y la imagen p\u00fablica consume las fuerzas. La Palabra permanece all\u00ed, pero no produce nada.<\/p>\n<p data-start=\"2298\" data-end=\"2653\">La tierra buena tampoco representa a una persona perfecta. Es quien escucha con seriedad, reconoce lo que debe cambiar y comienza a actuar. El fruto se nota en decisiones sencillas: hablar con honestidad, pagar lo justo, cumplir la palabra dada, cuidar al d\u00e9bil, pedir perd\u00f3n, compartir sin exhibirse y dejar de utilizar a los dem\u00e1s para beneficio propio.<\/p>\n<p data-start=\"2655\" data-end=\"2888\">Jes\u00fas dice que unos producen ciento, otros sesenta y otros treinta. No todos dar\u00e1n el mismo resultado. Dios no exige que cada persona avance al mismo ritmo ni que realice grandes obras. Lo que pide es que la semilla no quede est\u00e9ril.<\/p>\n<p data-start=\"2890\" data-end=\"3119\" data-is-last-node=\"\" data-is-only-node=\"\">La pregunta no es cu\u00e1ntas veces hemos escuchado el Evangelio, sino qu\u00e9 ha producido en nuestra manera de vivir. Porque una fe que no modifica el trato hacia los dem\u00e1s puede sonar muy religiosa, pero sigue siendo tierra sin fruto.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Primera lectura Lectura del libro de Isa\u00edas 55, 10-11 &nbsp; Esto dice el Se\u00f1or: \u00abComo bajan la lluvia y la nieve desde el cielo, y no vuelven all\u00e1 sino despu\u00e9s&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":4,"featured_media":42196,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"give_campaign_id":0,"footnotes":""},"categories":[69],"tags":[],"class_list":["post-42195","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-evangeliodiario"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/iglesiadelourdes.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/42195","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/iglesiadelourdes.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/iglesiadelourdes.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/iglesiadelourdes.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/4"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/iglesiadelourdes.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=42195"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/iglesiadelourdes.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/42195\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":42197,"href":"https:\/\/iglesiadelourdes.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/42195\/revisions\/42197"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/iglesiadelourdes.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/42196"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/iglesiadelourdes.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=42195"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/iglesiadelourdes.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=42195"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/iglesiadelourdes.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=42195"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}