{"id":42164,"date":"2026-07-03T05:51:51","date_gmt":"2026-07-03T11:51:51","guid":{"rendered":"https:\/\/iglesiadelourdes.com\/?p=42164"},"modified":"2026-07-03T05:51:51","modified_gmt":"2026-07-03T11:51:51","slug":"4-de-julio-del-2026","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/iglesiadelourdes.com\/index.php\/2026\/07\/03\/4-de-julio-del-2026\/","title":{"rendered":"4 de julio del 2026"},"content":{"rendered":"<h2>Primera lectura<\/h2>\n<h3>Lectura de la profec\u00eda de Am\u00f3s 9, 11-15<\/h3>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Esto dice el Se\u00f1or:<br \/>\n\u00abAquel d\u00eda, levantar\u00e9 la caba\u00f1a ca\u00edda de David, reparar\u00e9 sus brechas, restaurar\u00e9 sus ruinas y la reconstruir\u00e9 como anta\u00f1o, para que posean el resto de Ed\u00f3n y todas las naciones sobre las cuales fue invocado mi nombre &#8211; or\u00e1culo del Se\u00f1or que hace todo esto -.<\/p>\n<p>Vienen d\u00edas &#8211; or\u00e1culo del Se\u00f1or &#8211; cuando se encontrar\u00e1n el que ara con el que siega, y el que pisa la uva con quien esparce la semilla; las monta\u00f1as destilar\u00e1n mosto y las colinas se derretir\u00e1n.<\/p>\n<p>Repatriar\u00e9 a los desterrados de mi pueblo de Israel; ellos reconstruir\u00e1n ciudades derruidas y las habitar\u00e1n, plantar\u00e1n vi\u00f1as y beber\u00e1n su vino, cultivar\u00e1n huertos y comer\u00e1n sus frutos. Yo los plantar\u00e9 en su tierra, que yo les hab\u00eda dado, y ya no ser\u00e1n arrancados de ella &#8211; dice el Se\u00f1or, tu Dios -\u00bb.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h2>Salmo de hoy<\/h2>\n<h3>Salmo 84, 9. 11-12. 13-14 R\/. Dios anuncia la paz a su pueblo<\/h3>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Voy a escuchar lo que dice el Se\u00f1or:<br \/>\n\u00abDios anuncia la paz<br \/>\na su pueblo y a sus amigos<br \/>\ny a los que se convierten de coraz\u00f3n\u00bb. R\/.<\/p>\n<p>La misericordia y la fidelidad se encuentran,<br \/>\nla justicia y la paz se besan;<br \/>\nla fidelidad brota de la tierra,<br \/>\ny la justicia mira desde el cielo. R\/.<\/p>\n<p>El Se\u00f1or nos dar\u00e1 la lluvia,<br \/>\ny nuestra tierra dar\u00e1 su fruto.<br \/>\nLa justicia marchar\u00e1 ante \u00e9l,<br \/>\ny sus pasos se\u00f1alar\u00e1n el camino. R\/.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h2>Evangelio del d\u00eda<\/h2>\n<h3>Lectura del santo evangelio seg\u00fan san Mateo 9, 14-17<\/h3>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>En aquel tiempo, los disc\u00edpulos de Juan se acercan a Jes\u00fas, pregunt\u00e1ndole:<br \/>\n\u00ab\u00bfPor qu\u00e9 nosotros y los fariseos ayunamos a menudo y, en cambio, tus disc\u00edpulos no ayunan?\u00bb.<\/p>\n<p>Jes\u00fas les dijo:<br \/>\n\u00ab\u00bfEs que pueden guardar luto los amigos del esposo, mientras el esposo est\u00e1 con ellos?<\/p>\n<p>Llegar\u00e1n d\u00edas en que les arrebatar\u00e1n al esposo, y entonces ayunar\u00e1n.<\/p>\n<p>Nadie echa un remiendo de pa\u00f1o sin remojar a un manto pasado; porque la pieza tira del manto y deja un roto peor.<\/p>\n<p>Tampoco se echa vino nuevo en odres viejos; porque revientan los odres: se derrama el vino y los odres se estropean; el vino nuevo se echa en odres nuevos y as\u00ed las dos cosas se conservan\u00bb.<\/p>\n<h3 class=\"isSelectedEnd\">Reflexi\u00f3n<\/h3>\n<p class=\"isSelectedEnd\">En el Evangelio seg\u00fan san Mateo, cap\u00edtulo 9, vers\u00edculos 14 al 17, los disc\u00edpulos de Juan se acercan a Jes\u00fas con una pregunta concreta: \u201c\u00bfPor qu\u00e9 nosotros y los fariseos ayunamos a menudo y, en cambio, tus disc\u00edpulos no ayunan?\u201d. La pregunta parece religiosa, pero detr\u00e1s hay algo m\u00e1s profundo: la dificultad de entender que con Jes\u00fas algo nuevo ha comenzado.<\/p>\n<p class=\"isSelectedEnd\">Ellos conocen el ayuno, la disciplina, la pr\u00e1ctica externa. Y eso no est\u00e1 mal. El problema aparece cuando una pr\u00e1ctica religiosa se vuelve m\u00e1s importante que la presencia misma del Se\u00f1or. Jes\u00fas no desprecia el ayuno. De hecho, dice que llegar\u00e1 el momento en que sus disc\u00edpulos ayunar\u00e1n. Pero les deja claro que mientras el esposo est\u00e1 con ellos, no corresponde vivir como si estuvieran de luto.<\/p>\n<p class=\"isSelectedEnd\">La imagen del esposo es fuerte. Jes\u00fas se presenta como aquel que trae la alegr\u00eda de Dios, la cercan\u00eda del Reino, la presencia viva que cambia el coraz\u00f3n. No se puede recibir a Cristo con cara de entierro permanente. Hay una fe que confunde seriedad con tristeza, disciplina con rigidez, sacrificio con amargura. Y ah\u00ed la cosa se tuerce.<\/p>\n<p class=\"isSelectedEnd\">Jes\u00fas no vino a poner un remiendo nuevo sobre una vida vieja para que todo siga igual. Por eso habla del pa\u00f1o nuevo y del manto viejo. Si uno intenta pegar lo nuevo de Cristo sobre las mismas costumbres gastadas, el roto se hace peor. Es decir, no se puede recibir el Evangelio como un simple parche religioso. Cristo no viene a decorar lo viejo. Viene a renovar desde dentro.<\/p>\n<p class=\"isSelectedEnd\">Tambi\u00e9n habla del vino nuevo y los odres viejos. El vino nuevo tiene fuerza, fermenta, se expande. Si se mete en odres viejos, los revienta. As\u00ed pasa con la fe. Si queremos meter la novedad de Jes\u00fas en una mentalidad cerrada, calculadora, c\u00f3moda o dura, algo se rompe. El Evangelio no cabe en un coraz\u00f3n que solo quiere conservar sus costumbres sin dejarse convertir.<\/p>\n<p class=\"isSelectedEnd\">Y aqu\u00ed hay que ser francos: muchas veces queremos a Cristo, pero sin que nos cambie demasiado. Queremos su paz, pero no su exigencia. Queremos su consuelo, pero no su correcci\u00f3n. Queremos su bendici\u00f3n, pero no su novedad. Eso es querer vino nuevo en odres viejos. Y no funciona.<\/p>\n<p class=\"isSelectedEnd\">Benedicto XVI recordaba que el cristianismo no empieza por una idea ni por una norma fr\u00eda, sino por el encuentro con una Persona: Jesucristo. Esa frase ayuda a entender este Evangelio. La fe cristiana no es simplemente cumplir pr\u00e1cticas por cumplirlas. Es encontrarse con el Se\u00f1or y dejar que ese encuentro ordene todo lo dem\u00e1s.<\/p>\n<p class=\"isSelectedEnd\">El ayuno, la oraci\u00f3n, la penitencia y las normas tienen sentido cuando nacen de una relaci\u00f3n viva con Dios. Si se separan de Cristo, pueden volverse pura apariencia. Y la apariencia religiosa es peligrosa, porque deja a la persona creyendo que est\u00e1 bien solo porque cumple por fuera, aunque por dentro siga igual de seca.<\/p>\n<p class=\"isSelectedEnd\">Jes\u00fas nos invita hoy a revisar nuestros odres. Es decir, nuestro coraz\u00f3n, nuestra forma de pensar, nuestras resistencias, nuestras costumbres. No basta con decir que seguimos a Cristo si seguimos defendiendo las mismas durezas de siempre. El Evangelio pide una vida capaz de recibir la novedad de Dios.<\/p>\n<p class=\"isSelectedEnd\">El vino nuevo necesita odres nuevos. La gracia de Cristo necesita un coraz\u00f3n dispuesto a dejarse ensanchar. No un coraz\u00f3n perfecto, pero s\u00ed disponible. No una vida sin heridas, pero s\u00ed una vida que no le cierre la puerta al cambio.<\/p>\n<p class=\"isSelectedEnd\">Pidamos hoy al Se\u00f1or que no vivamos la fe como un parche, ni como una costumbre sin alma. Que nos d\u00e9 un coraz\u00f3n nuevo, capaz de recibir su Palabra, su alegr\u00eda, su exigencia y su misericordia. Porque cuando Cristo llega de verdad, no viene a remendar por encima. Viene a hacer nueva la vida.<\/p>\n<p>Que Dios les bendiga y les proteja.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Primera lectura Lectura de la profec\u00eda de Am\u00f3s 9, 11-15 &nbsp; Esto dice el Se\u00f1or: \u00abAquel d\u00eda, levantar\u00e9 la caba\u00f1a ca\u00edda de David, reparar\u00e9 sus brechas, restaurar\u00e9 sus ruinas y&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":4,"featured_media":42165,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"give_campaign_id":0,"footnotes":""},"categories":[69],"tags":[],"class_list":["post-42164","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-evangeliodiario"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/iglesiadelourdes.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/42164","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/iglesiadelourdes.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/iglesiadelourdes.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/iglesiadelourdes.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/4"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/iglesiadelourdes.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=42164"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/iglesiadelourdes.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/42164\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":42166,"href":"https:\/\/iglesiadelourdes.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/42164\/revisions\/42166"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/iglesiadelourdes.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/42165"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/iglesiadelourdes.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=42164"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/iglesiadelourdes.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=42164"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/iglesiadelourdes.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=42164"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}