{"id":42158,"date":"2026-07-01T06:26:50","date_gmt":"2026-07-01T12:26:50","guid":{"rendered":"https:\/\/iglesiadelourdes.com\/?p=42158"},"modified":"2026-07-01T06:26:50","modified_gmt":"2026-07-01T12:26:50","slug":"2-de-julio-del-2026","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/iglesiadelourdes.com\/index.php\/2026\/07\/01\/2-de-julio-del-2026\/","title":{"rendered":"2 de julio del 2026"},"content":{"rendered":"<h2>Primera lectura<\/h2>\n<h3>Lectura de la profec\u00eda de Am\u00f3s 7, 10-17<\/h3>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>En aquellos d\u00edas, Amas\u00edas, sacerdote de Betel, envi\u00f3 un mensaje a Jeroboan, rey de Israel:<br \/>\n\u00abAm\u00f3s est\u00e1 conspirando contra ti en medio de Israel. El pa\u00eds no puede ya soportar sus palabras. Esto es lo que dice Am\u00f3s: Jerobo\u00e1n morir\u00e1 a espada, e Israel ser\u00e1 deportado de su tierra\u00bb.<\/p>\n<p>Y Amas\u00edas dijo a Am\u00f3s:<br \/>\n\u00abVidente: vete, huye al territorio de Jud\u00e1. All\u00ed podr\u00e1s ganarte el pan, y all\u00ed profetizar\u00e1s. Pero en Betel no vuelvas a profetizar, porque es el santuario del rey y la casa del reino\u00bb.<\/p>\n<p>Pero Am\u00f3s respondi\u00f3 a Amas\u00edas:<br \/>\n\u00abYo no soy profeta ni hijo de profeta. Yo era un pastor y un cultivador de sicomoros. Pero el Se\u00f1or me arranc\u00f3 de mi reba\u00f1o y me dijo: \u201cVe, profetiza a mi pueblo Israel\u201d.<\/p>\n<p>Pues bien, escucha la palabra del Se\u00f1or: T\u00fa me dices: \u201cNo profetices sobre Israel y no vaticines contra la casa de Isaac\u201d.<\/p>\n<p>Por eso, esto dice el Se\u00f1or:<br \/>\n\u201cTu mujer deber\u00e1 prostituirse en la ciudad, tus hijos y tus hijas caer\u00e1n por la espada, tu tierra ser\u00e1 repartida a cordel, tu morir\u00e1s en un pa\u00eds impuro e Israel ser\u00e1 deportado de su tierra\u201d\u00bb.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h2>Salmo de hoy<\/h2>\n<h3>Salmo 18, 8. 9. 10. 11 R\/. Los mandamientos del Se\u00f1or son verdaderos y enteramente justos.<\/h3>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>La ley del Se\u00f1or es perfecta<br \/>\ny es descanso del alma;<br \/>\nel precepto del Se\u00f1or es fiel<br \/>\ne instruye a los ignorantes. R\/.<\/p>\n<p>Los mandatos del Se\u00f1or son rectos<br \/>\ny alegran el coraz\u00f3n;<br \/>\nla norma del Se\u00f1or es l\u00edmpida<br \/>\ny da luz a los ojos. R\/.<\/p>\n<p>El temor del Se\u00f1or es puro<br \/>\ny eternamente estable;<br \/>\nlos mandamientos del Se\u00f1or son verdaderos<br \/>\ny enteramente justos. R\/.<\/p>\n<p>M\u00e1s preciosos que el oro,<br \/>\nm\u00e1s que el oro fino;<br \/>\nm\u00e1s dulces que la miel<br \/>\nde un panal que destila. R\/.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h2>Evangelio del d\u00eda<\/h2>\n<h3>Lectura del santo evangelio seg\u00fan san Mateo 9, 1-8<\/h3>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>En aquel tiempo, subi\u00f3 Jes\u00fas a una barca, cruz\u00f3 a la otra orilla y fue a su ciudad. En eso le presentaron un paral\u00edtico, acostado en una camilla. Viendo la fe que ten\u00edan, dijo al paral\u00edtico:<br \/>\n\u00ab\u00a1Animo, hijo!, tus pecados est\u00e1n perdonados\u00bb.<\/p>\n<p>Algunos de los escribas se dijeron:<br \/>\n\u00ab\u00c9ste blasfema\u00bb.<\/p>\n<p>Jes\u00fas, sabiendo lo que pensaban, les dijo:<br \/>\n\u00ab\u00bfPor qu\u00e9 pens\u00e1is mal en vuestros corazones? \u00bfQu\u00e9 es m\u00e1s f\u00e1cil decir: \u00abTus pecados te son perdonados\u00bb, o decir: \u00abLev\u00e1ntate- y echa a andar\u00bb? Pues, para que ve\u00e1is que el Hijo del hombre tiene potestad en la tierra para perdonar pecados &#8211; entonces dice al paral\u00edtico -: \u00abPonte en pie, coge tu camilla y vete a tu casa\u00bb\u00bb.<\/p>\n<p>Se puso en pie, y se fue a su casa.<\/p>\n<p>Al ver esto, la gente qued\u00f3 sobrecogida y alababa a Dios, que da a los hombres tal potestad.<\/p>\n<h3 class=\"isSelectedEnd\">Reflexi\u00f3n<\/h3>\n<p class=\"isSelectedEnd\">En el Evangelio seg\u00fan san Mateo, cap\u00edtulo 9, vers\u00edculos 1 al 8, Jes\u00fas vuelve a su ciudad y le presentan a un paral\u00edtico acostado en una camilla. La escena parece sencilla, pero tiene una profundidad enorme. Un hombre no puede caminar, otros lo llevan hasta Jes\u00fas, y el Se\u00f1or, antes de tocar su cuerpo, toca la ra\u00edz m\u00e1s honda de su vida: \u201c\u00c1nimo, hijo, tus pecados est\u00e1n perdonados\u201d.<\/p>\n<p class=\"isSelectedEnd\">Jes\u00fas no ignora la par\u00e1lisis del hombre. No se hace el distra\u00eddo ante su sufrimiento f\u00edsico. Pero va m\u00e1s adentro. Nosotros muchas veces queremos que Dios arregle primero lo visible, lo urgente, lo que se nota. Jes\u00fas mira tambi\u00e9n lo que no se ve: la culpa, la herida interior, el pecado, la carga que paraliza el alma.<\/p>\n<p class=\"isSelectedEnd\">Los escribas reaccionan mal y piensan: \u201cEste blasfema\u201d. No soportan que Jes\u00fas perdone pecados. Ven el milagro con ojos cerrados. Tienen delante al Hijo de Dios, pero est\u00e1n m\u00e1s preocupados por defender su esquema que por alegrarse ante la misericordia. Y eso tambi\u00e9n puede pasarnos. A veces uno se acostumbra tanto a juzgar, sospechar y se\u00f1alar, que ya no reconoce cuando Dios est\u00e1 obrando.<\/p>\n<p class=\"isSelectedEnd\">Jes\u00fas conoce lo que piensan y les pregunta: \u201c\u00bfPor qu\u00e9 pens\u00e1is mal en vuestros corazones?\u201d. Es una pregunta fuerte. Porque el problema no estaba solo en sus ideas, sino en su coraz\u00f3n. Hab\u00eda dureza, desconfianza, resistencia. Ellos miraban al paral\u00edtico y ve\u00edan un caso. Jes\u00fas miraba al paral\u00edtico y ve\u00eda a un hijo.<\/p>\n<p class=\"isSelectedEnd\">Luego Jes\u00fas le dice: \u201cPonte en pie, coge tu camilla y vete a tu casa\u201d. Y el hombre se levanta. La camilla, que antes era se\u00f1al de su dependencia, ahora la carga \u00e9l mismo. Eso es muy poderoso. Lo que antes lo cargaba a \u00e9l, ahora \u00e9l lo lleva. Cuando Cristo libera, no solo cambia la situaci\u00f3n; tambi\u00e9n devuelve dignidad, fuerza y camino.<\/p>\n<p class=\"isSelectedEnd\">Este Evangelio nos recuerda que el perd\u00f3n de Dios no es una frase bonita ni un tr\u00e1mite religioso. Es una fuerza que levanta. El pecado tambi\u00e9n paraliza: apaga, encierra, endurece, hace vivir mirando al suelo. Cristo viene a romper esa par\u00e1lisis. No para humillar al ca\u00eddo, sino para ponerlo de pie.<\/p>\n<p class=\"isSelectedEnd\">El Catecismo de la Iglesia Cat\u00f3lica ense\u00f1a que solo Dios perdona los pecados y que Cristo, al ser el Hijo de Dios, ejerce esa autoridad divina. Por eso sus palabras al paral\u00edtico no son un gesto vac\u00edo. Son salvaci\u00f3n real.<\/p>\n<p class=\"isSelectedEnd\">Tambi\u00e9n hay que mirar a quienes llevaron al paral\u00edtico. El Evangelio dice que Jes\u00fas vio la fe que ten\u00edan. No solo la fe del enfermo, sino la fe de aquellos que lo acercaron. Eso nos deja una lecci\u00f3n clara: hay momentos en que una persona no puede llegar sola. Necesita que otros la carguen, la acompa\u00f1en, la sostengan y la acerquen a Cristo sin hacer espect\u00e1culo.<\/p>\n<p class=\"isSelectedEnd\">Hoy podemos preguntarnos qu\u00e9 par\u00e1lisis llevamos dentro. Miedo, culpa, resentimiento, cansancio, pecado repetido, falta de esperanza. Y tambi\u00e9n podemos revisar si somos de los que acercan a otros a Jes\u00fas o de los que se quedan criticando desde la orilla, como los escribas.<\/p>\n<p class=\"isSelectedEnd\">El Se\u00f1or sigue diciendo: \u201c\u00c1nimo, hijo\u201d. No empieza con condena. Empieza levantando el coraz\u00f3n. Pero tampoco deja al hombre tirado. Lo perdona y lo pone en camino. Esa es la misericordia verdadera: no tapa la herida, la sana; no deja al ser humano igual, lo levanta.<\/p>\n<p class=\"isSelectedEnd\">Pidamos hoy una fe capaz de acercarse a Cristo sin miedo. Una fe que acepte su perd\u00f3n, que se deje levantar y que tambi\u00e9n ayude a otros a encontrarse con \u00c9l. Porque cuando Jes\u00fas perdona, no solo alivia la conciencia: devuelve la vida.<\/p>\n<p>Que Dios les bendiga y les proteja.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Primera lectura Lectura de la profec\u00eda de Am\u00f3s 7, 10-17 &nbsp; En aquellos d\u00edas, Amas\u00edas, sacerdote de Betel, envi\u00f3 un mensaje a Jeroboan, rey de Israel: \u00abAm\u00f3s est\u00e1 conspirando contra&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":4,"featured_media":42159,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"give_campaign_id":0,"footnotes":""},"categories":[69],"tags":[],"class_list":["post-42158","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-evangeliodiario"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/iglesiadelourdes.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/42158","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/iglesiadelourdes.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/iglesiadelourdes.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/iglesiadelourdes.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/4"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/iglesiadelourdes.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=42158"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/iglesiadelourdes.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/42158\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":42160,"href":"https:\/\/iglesiadelourdes.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/42158\/revisions\/42160"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/iglesiadelourdes.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/42159"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/iglesiadelourdes.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=42158"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/iglesiadelourdes.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=42158"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/iglesiadelourdes.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=42158"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}