{"id":42154,"date":"2026-06-30T05:46:35","date_gmt":"2026-06-30T11:46:35","guid":{"rendered":"https:\/\/iglesiadelourdes.com\/?p=42154"},"modified":"2026-06-30T05:46:35","modified_gmt":"2026-06-30T11:46:35","slug":"1-de-julio-del-2026","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/iglesiadelourdes.com\/index.php\/2026\/06\/30\/1-de-julio-del-2026\/","title":{"rendered":"1 de julio del 2026"},"content":{"rendered":"<h2>Primera lectura<\/h2>\n<h3>Lectura de la profec\u00eda de Am\u00f3s 5, 14-15. 21-24<\/h3>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Buscad el bien, no el mal, y vivir\u00e9is,<br \/>\ny as\u00ed el Se\u00f1or, Dios del universo,<br \/>\nestar\u00e1 con vosotros, como pretend\u00e9is.<br \/>\nOdiad el mal y amad el bien,<br \/>\ninstaurad el derecho en el tribunal.<br \/>\nTal vez el Se\u00f1or, Dios del universo,<br \/>\ntenga piedad del Resto de Jos\u00e9.<br \/>\n\u00abAborrezco y rechazo vuestras fiestas \u2014dice el Se\u00f1or\u2014,<br \/>\nno acepto vuestras asambleas.<br \/>\nAunque me present\u00e9is holocaustos y ofrendas,<br \/>\nno me complacer\u00e9 en ellos,<br \/>\nni mirar\u00e9 las ofrendas pac\u00edficas<br \/>\ncon novillos cebados.<br \/>\nAparta de m\u00ed el estr\u00e9pito de tus canciones;<br \/>\nno quiero escuchar la melod\u00eda de tus c\u00edtaras.<br \/>\nQue fluya como agua el derecho<br \/>\ny la justicia como arroyo perenne\u00bb.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h2>Salmo de hoy<\/h2>\n<h3>Salmo 49, 7. 8-9. 10-11. 12-13. 16bc-17 R\/. Al que sigue buen camino le har\u00e9 ver la salvaci\u00f3n de Dios.<\/h3>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Escucha, pueblo m\u00edo, voy a hablarte;<br \/>\nIsrael, voy a dar testimonio contra ti;<br \/>\n\u2014yo soy Dios, tu Dios\u2014. R\/.<\/p>\n<p>No te reprocho tus sacrificios,<br \/>\npues siempre est\u00e1n tus holocaustos ante m\u00ed.<br \/>\nPero no aceptar\u00e9 un becerro de tu casa,<br \/>\nni un cabrito de tus reba\u00f1os. R\/.<\/p>\n<p>Pues las fieras de la selva son m\u00edas,<br \/>\ny hay miles de bestias en mis montes;<br \/>\nconozco todos los p\u00e1jaros del cielo,<br \/>\ntengo a mano cuanto se agita en los campos. R\/.<\/p>\n<p>Si tuviera hambre, no te lo dir\u00eda;<br \/>\npues el orbe y cuanto lo llena es m\u00edo.<br \/>\n\u00bfComer\u00e9 yo carne de toros,<br \/>\nbeber\u00e9 sangre de cabritos? R\/.<\/p>\n<p>\u00bfPor qu\u00e9 recitas mis preceptos<br \/>\ny tienes siempre en la boca mi alianza,<br \/>\nt\u00fa que detestas mi ense\u00f1anza<br \/>\ny te echas a la espalda mis mandatos? R\/.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h2>Evangelio del d\u00eda<\/h2>\n<h3>Lectura del santo evangelio seg\u00fan san Mateo 8, 28-34<\/h3>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>En aquel tiempo, lleg\u00f3 Jes\u00fas a la otra orilla, a la regi\u00f3n de los gadarenos.<br \/>\nDesde los sepulcros dos endemoniados salieron a su encuentro; eran tan furiosos que nadie se atrev\u00eda a transitar por aquel camino.<br \/>\nY le dijeron a gritos:<br \/>\n\u00ab\u00bfQu\u00e9 tenemos que ver nosotros contigo, Hijo de Dios? \u00bfHas venido aqu\u00ed a atormentarnos antes de tiempo?\u00bb.<br \/>\nA cierta distancia, una gran piara de cerdos estaba paciendo. Los demonios le rogaron:<br \/>\n\u00abSi nos echas, m\u00e1ndanos a la piara\u00bb.<br \/>\nJes\u00fas les dijo:<br \/>\n\u00abId\u00bb.<br \/>\nSalieron y se metieron en los cerdos. Y la piara entera se abalanz\u00f3 acantilado abajo al mar y murieron en las aguas.<br \/>\nLos porquerizos huyeron al pueblo y lo contaron todo, incluyendo lo de los endemoniados.<br \/>\nEntonces el pueblo entero sali\u00f3 a donde estaba Jes\u00fas y, al verlo, le rogaron que se marchara de su pa\u00eds.<\/p>\n<h3>Reflexi\u00f3n<\/h3>\n<p>En el Evangelio seg\u00fan san Mateo, cap\u00edtulo 8, vers\u00edculos 28 al 34, Jes\u00fas llega a la regi\u00f3n de los gadarenos y se encuentra con dos hombres pose\u00eddos que sal\u00edan de los sepulcros. El texto dice que eran tan violentos que nadie se atrev\u00eda a pasar por aquel camino. Es una escena dura. No hay que suavizarla demasiado, porque el Evangelio no la suaviza.<\/p>\n<p>Estos hombres viven entre sepulcros, apartados, temidos, aislados. Ya no parecen personas para los dem\u00e1s, sino una amenaza. Nadie pasa cerca. Nadie se acerca. Nadie quiere meterse en ese problema. Pero Jes\u00fas s\u00ed llega hasta ah\u00ed. Donde todos evitan pasar, \u00c9l entra. Donde otros ven peligro, \u00c9l ve una vida esclavizada que necesita ser liberada.<\/p>\n<p>Los demonios reconocen a Jes\u00fas y le gritan: \u201c\u00bfQu\u00e9 tenemos que ver nosotros contigo, Hijo de Dios?\u201d. Es llamativo: ellos saben qui\u00e9n es Jes\u00fas, pero no lo aman. Lo reconocen, pero lo rechazan. Ah\u00ed hay una advertencia fuerte. No basta con saber cosas de Dios. No basta con pronunciar su nombre. La fe verdadera no es solo reconocer que Cristo existe, sino dejar que \u00c9l tenga autoridad sobre la vida.<\/p>\n<p>Jes\u00fas no entra en discusi\u00f3n larga. No necesita dar explicaciones al mal. Solo dice: \u201cId\u201d. Y basta. Su palabra tiene autoridad. Aquello que dominaba a esos hombres no puede resistir ante \u00c9l. El mal hace ruido, amenaza, asusta, desordena, pero frente a Cristo no tiene la \u00faltima palabra.<\/p>\n<p>La piara de cerdos se precipita al mar y los porquerizos corren a contarlo todo al pueblo. Entonces viene lo m\u00e1s triste del pasaje: la gente sale a ver a Jes\u00fas y, en lugar de alegrarse por la liberaci\u00f3n de aquellos hombres, le ruega que se marche de su pa\u00eds.<\/p>\n<p>Ese detalle pone el dedo en la herida. A veces preferimos que Cristo no toque demasiado nuestras cosas. Nos gusta un Jes\u00fas tranquilo, decorativo, que no incomode el negocio, la costumbre, el apego o el desorden que ya aprendimos a tolerar. Pero cuando Jes\u00fas libera de verdad, tambi\u00e9n mueve intereses. Y ah\u00ed muchos se asustan.<\/p>\n<p>El pueblo vio a los hombres liberados, pero parece que le pes\u00f3 m\u00e1s la p\u00e9rdida de los cerdos. As\u00ed de crudo. La vida humana restaurada qued\u00f3 en segundo plano. El c\u00e1lculo, la comodidad y el miedo ocuparon el primer lugar. Y eso no est\u00e1 tan lejos de nosotros. Tambi\u00e9n hoy se puede valorar m\u00e1s lo que se pierde materialmente que lo que Dios quiere salvar en una persona.<\/p>\n<p>El Catecismo de la Iglesia Cat\u00f3lica recuerda que Jes\u00fas vino a destruir las obras del mal y a liberar al ser humano de la esclavitud del pecado. Esa liberaci\u00f3n no siempre es c\u00f3moda, porque exige dejar atr\u00e1s aquello que nos domina, aunque nos hayamos acostumbrado a vivir as\u00ed.<\/p>\n<p>Este Evangelio nos invita a revisar qu\u00e9 lugar le damos realmente a Cristo. Porque podemos recibirlo mientras no toque nada importante. Podemos escucharlo mientras no pida cambios. Podemos llamarlo Se\u00f1or, pero rogarle en la pr\u00e1ctica que se quede lejos de ciertas zonas de nuestra vida.<\/p>\n<p>Jes\u00fas llega tambi\u00e9n a nuestras regiones oscuras, a esos lugares interiores donde hay miedo, desorden, heridas, violencia, culpa o esclavitudes. No llega para destruirnos, sino para liberarnos. El problema es que muchas veces preferimos conservar nuestros cerdos antes que recibir la libertad que \u00c9l ofrece.<\/p>\n<p>Pidamos hoy la gracia de no echar a Jes\u00fas de nuestra vida cuando su presencia nos confronte. Porque Cristo no viene a quitarnos lo que nos hace bien. Viene a arrancar lo que nos tiene presos. Y eso, aunque duela al inicio, es salvaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Que Dios les bendiga y les proteja.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Primera lectura Lectura de la profec\u00eda de Am\u00f3s 5, 14-15. 21-24 &nbsp; Buscad el bien, no el mal, y vivir\u00e9is, y as\u00ed el Se\u00f1or, Dios del universo, estar\u00e1 con vosotros,&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":4,"featured_media":42155,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"give_campaign_id":0,"footnotes":""},"categories":[69],"tags":[],"class_list":["post-42154","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-evangeliodiario"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/iglesiadelourdes.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/42154","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/iglesiadelourdes.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/iglesiadelourdes.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/iglesiadelourdes.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/4"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/iglesiadelourdes.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=42154"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/iglesiadelourdes.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/42154\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":42156,"href":"https:\/\/iglesiadelourdes.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/42154\/revisions\/42156"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/iglesiadelourdes.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/42155"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/iglesiadelourdes.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=42154"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/iglesiadelourdes.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=42154"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/iglesiadelourdes.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=42154"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}