{"id":42151,"date":"2026-06-29T05:08:09","date_gmt":"2026-06-29T11:08:09","guid":{"rendered":"https:\/\/iglesiadelourdes.com\/?p=42151"},"modified":"2026-06-29T05:08:09","modified_gmt":"2026-06-29T11:08:09","slug":"30-de-junio-del-2026","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/iglesiadelourdes.com\/index.php\/2026\/06\/29\/30-de-junio-del-2026\/","title":{"rendered":"30 de junio del 2026"},"content":{"rendered":"<h2>Primera lectura<\/h2>\n<h3>Lectura de la profec\u00eda de Am\u00f3s 3, 1-8; 4, 11-12<\/h3>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Escuchad la palabra que el Se\u00f1or ha pronunciado contra vosotros, hijos de Israel, contra toda tu tribu que saqu\u00e9 de Egipto:<\/p>\n<p>\u00abS\u00f3lo a vosotros he escogido de entre todas las tribus de la tierra.<\/p>\n<p>Por eso les pedir\u00e9 cuentas de todas sus transgresiones\u00bb.<\/p>\n<p>\u00bfAcaso dos caminan juntos sin haberse puesto de acuerdo?<\/p>\n<p>\u00bfAcaso ruge el le\u00f3n en la foresta si no tiene una presa?<\/p>\n<p>\u00bfDeja el cachorro o\u00edr su voz desde la guarida si no ha apresado nada?<\/p>\n<p>\u00bfAcaso cae el p\u00e1jaro en la red, a tierra, si no hay un lazo?<\/p>\n<p>\u00bfSalta la trampa del suelo si no tiene una presa?<\/p>\n<p>\u00bfSe toca el cuerno en una ciudad sin que se estremezca la gente?<\/p>\n<p>\u00bfSucede una desgracia en una ciudad sin que el Se\u00f1or la haya causado?<\/p>\n<p>Ciertamente, nada hace el Se\u00f1or Dios sin haber revelado su designio a sus servidores los profetas. Ha rugido el le\u00f3n, \u00bfqui\u00e9n no temer\u00e1?<\/p>\n<p>El Se\u00f1or Dios ha hablado, \u00bfqui\u00e9n no profetizar\u00e1?<\/p>\n<p>Os trastorn\u00e9 como Dios trastorn\u00f3 a Sodoma y Gomorra, y quedasteis como tiz\u00f3n sacado del incendio.<\/p>\n<p>Pero no os convertisteis a mi -or\u00e1culo del Se\u00f1or-.<\/p>\n<p>Por eso, as\u00ed voy a tratarte, Israel.<\/p>\n<p>S\u00ed, as\u00ed voy a tratarte: prep\u00e1rate al encuentro con tu Dios.<\/p>\n<p>Palabra de Dios.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h2>Salmo de hoy<\/h2>\n<h3>Salmo 5, 5-6a. 6b-7. 8 R\/. Se\u00f1or, gu\u00edame con tu justicia<\/h3>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>T\u00fa no eres un Dios que ame la maldad,<br \/>\nni el malvado es tu hu\u00e9sped,<br \/>\nni el arrogante se mantiene en tu presencia. R\/.<\/p>\n<p>Detestas a los malhechores,<br \/>\ndestruyes a los mentirosos;<br \/>\nal hombre sanguinario y traicionero<br \/>\nlo aborrece el Se\u00f1or. R\/.<\/p>\n<p>Pero yo, por tu gran bondad,<br \/>\nentrar\u00e9 en tu casa,<br \/>\nme postrar\u00e9 ante tu templo santo<br \/>\ncon toda temor. R\/.<\/p>\n<h2>Evangelio del d\u00eda<\/h2>\n<h3>Lectura del santo evangelio seg\u00fan san Mateo 8, 23-27<\/h3>\n<p>En aquel tiempo, subi\u00f3 Jes\u00fas a la barca, y sus disc\u00edpulos lo siguieron.<\/p>\n<p>En esto se produjo una tempestad tan fuerte, que la barca desaparec\u00eda entre las olas; \u00e9l dorm\u00eda. Se acercaron y lo despertaron grit\u00e1ndole:<br \/>\n\u00ab\u00a1Se\u00f1or, s\u00e1lvanos, que perecemos!\u00bb.<\/p>\n<p>\u00c9l les dice:<br \/>\n\u00ab\u00bfPor qu\u00e9 ten\u00e9is miedo, hombres de poca fe?\u00bb.<\/p>\n<p>Se puso en pie, increp\u00f3 a los vientos y al mar y vino una gran calma. Los hombres se dec\u00edan asombrados:<br \/>\n\u00ab\u00bfQui\u00e9n es este, que hasta el viento y el mar lo obedecen?\u00bb.<\/p>\n<h3>Reflexi\u00f3n<\/h3>\n<p>En el Evangelio seg\u00fan san Mateo, cap\u00edtulo 8, vers\u00edculos 23 al 27, Jes\u00fas sube a la barca y sus disc\u00edpulos lo siguen. Parece una escena sencilla, casi tranquila. Pero de pronto aparece la tempestad. El viento golpea, las olas cubren la barca y los disc\u00edpulos sienten que se hunden. Y mientras ellos se desesperan, Jes\u00fas duerme.<\/p>\n<p>Ese detalle incomoda. Porque muchas veces as\u00ed se siente la vida de fe. Uno va siguiendo al Se\u00f1or, intenta hacer las cosas bien, trata de mantenerse firme, y aun as\u00ed llega la tormenta. La enfermedad, los problemas familiares, las preocupaciones econ\u00f3micas, el cansancio, la ansiedad, las dudas. Y entonces aparece la pregunta que no siempre decimos en voz alta: Se\u00f1or, \u00bfd\u00f3nde est\u00e1 usted?<\/p>\n<p>Los disc\u00edpulos gritan: Se\u00f1or, s\u00e1lvanos, que perecemos. No hacen una oraci\u00f3n elegante. No buscan palabras bonitas. Gritan desde el miedo. Y eso tambi\u00e9n es oraci\u00f3n. A veces la oraci\u00f3n m\u00e1s verdadera no sale tranquila ni ordenada; sale rota, apurada, con la voz temblando. Dios tambi\u00e9n escucha esas oraciones.<\/p>\n<p>Pero Jes\u00fas responde con una frase fuerte: \u00bfPor qu\u00e9 ten\u00e9is miedo, hombres de poca fe? No les dice eso para humillarlos. Les muestra el punto d\u00e9bil. Ellos hab\u00edan visto a Jes\u00fas, caminaban con \u00c9l, lo ten\u00edan en la misma barca, pero el miedo les gan\u00f3 por dentro. Ese es el problema: no era solo la tormenta afuera; era la tormenta dentro de ellos.<\/p>\n<p>Y ah\u00ed hay que ser claros. Muchas veces no nos hunde solamente lo que pasa, sino la forma en que dejamos que el miedo tome el mando. El miedo exagera el peligro, achica la fe, nos hace olvidar qui\u00e9n va con nosotros. La barca se mov\u00eda, s\u00ed. Las olas eran reales, s\u00ed. Pero Jes\u00fas estaba all\u00ed. Y eso cambiaba todo.<\/p>\n<p>Luego Jes\u00fas se pone en pie, increpa a los vientos y al mar, y viene una gran calma. No una calma peque\u00f1a. No un alivio a medias. Una gran calma. El Evangelio nos muestra que Cristo tiene autoridad sobre aquello que parece incontrolable. Lo que para los disc\u00edpulos era amenaza de muerte, para Jes\u00fas no era m\u00e1s fuerte que su palabra.<\/p>\n<p>El Catecismo de la Iglesia Cat\u00f3lica ense\u00f1a que la confianza filial se prueba especialmente en la tribulaci\u00f3n. No se trata de una confianza ingenua, como si nada pasara. Se trata de creer que Dios no abandona la barca, aunque el agua golpee fuerte.<\/p>\n<p>Este Evangelio nos deja una ense\u00f1anza sencilla y dura: seguir a Jes\u00fas no significa vivir sin tormentas. Significa no enfrentarlas solos. La fe no elimina todos los problemas, pero cambia la manera de atravesarlos. El cristiano tambi\u00e9n se asusta, tambi\u00e9n se cansa, tambi\u00e9n tiembla. Pero no puede olvidar que Cristo est\u00e1 en la barca.<\/p>\n<p>Hoy conviene pedirle al Se\u00f1or una fe menos nerviosa y m\u00e1s firme. Una fe que no se rompa ante la primera ola. Una fe que sepa gritar cuando haga falta, pero que tambi\u00e9n aprenda a confiar. Porque la pregunta de los disc\u00edpulos sigue viva: \u00bfQui\u00e9n es este, que hasta el viento y el mar lo obedecen? Es Cristo, el Se\u00f1or. Y cuando \u00c9l se levanta, ninguna tormenta tiene la \u00faltima palabra.<\/p>\n<p>Que Dios les bendiga y les proteja.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Primera lectura Lectura de la profec\u00eda de Am\u00f3s 3, 1-8; 4, 11-12 &nbsp; Escuchad la palabra que el Se\u00f1or ha pronunciado contra vosotros, hijos de Israel, contra toda tu tribu&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":4,"featured_media":42152,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"give_campaign_id":0,"footnotes":""},"categories":[69],"tags":[],"class_list":["post-42151","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-evangeliodiario"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/iglesiadelourdes.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/42151","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/iglesiadelourdes.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/iglesiadelourdes.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/iglesiadelourdes.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/4"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/iglesiadelourdes.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=42151"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/iglesiadelourdes.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/42151\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":42153,"href":"https:\/\/iglesiadelourdes.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/42151\/revisions\/42153"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/iglesiadelourdes.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/42152"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/iglesiadelourdes.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=42151"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/iglesiadelourdes.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=42151"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/iglesiadelourdes.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=42151"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}