{"id":42148,"date":"2026-06-28T06:50:14","date_gmt":"2026-06-28T12:50:14","guid":{"rendered":"https:\/\/iglesiadelourdes.com\/?p=42148"},"modified":"2026-06-28T06:50:14","modified_gmt":"2026-06-28T12:50:14","slug":"29-de-junio-del-2026","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/iglesiadelourdes.com\/index.php\/2026\/06\/28\/29-de-junio-del-2026\/","title":{"rendered":"29 de junio del 2026"},"content":{"rendered":"<h3 class=\"isSelectedEnd\">Lectura del libro de los Hechos de los Ap\u00f3stoles 3, 1-10<\/h3>\n<p class=\"isSelectedEnd\">En aquellas d\u00edas, Pedro y Juan sub\u00edan al templo, a la oraci\u00f3n de la hora de nona, cuando vieron traer a cuestas a un lisiado de nacimiento. Sol\u00edan colocarlo todos los d\u00edas en la puerta del templo llamada \u00abHermosa\u00bb, para que pidiera limosna a los que entraban.<\/p>\n<p class=\"isSelectedEnd\">Al ver entrar en el templo a Pedro y a Juan, les pidi\u00f3 limosna.<\/p>\n<p class=\"isSelectedEnd\">Pedro, con Juan a su lado, se qued\u00f3 mir\u00e1ndolo y le dijo:<\/p>\n<p class=\"isSelectedEnd\">\u00abM\u00edranos\u00bb.<\/p>\n<p class=\"isSelectedEnd\">Clav\u00f3 los ojos en ellos, esperando que le dar\u00edan algo.<\/p>\n<p class=\"isSelectedEnd\">Pero Pedro le dijo:<\/p>\n<p class=\"isSelectedEnd\">\u00abNo tengo plata ni oro, pero te doy lo que tengo: en nombre de Jesucristo Nazareno, lev\u00e1ntate y anda\u00bb.<\/p>\n<p class=\"isSelectedEnd\">Y agarr\u00e1ndolo de la mano derecha lo incorpor\u00f3. Al instante se le fortalecieron los pies y los tobillos, se puso en pie de un salto, ech\u00f3 a andar y entr\u00f3 con ellos en el templo por su pie, dando brincos y alabando a Dios.<\/p>\n<p class=\"isSelectedEnd\">Todo el pueblo lo vio andando y alabando a Dios, y, al caer en la cuenta de que era el mismo que ped\u00eda limosna sentado en la puerta Hermosa del templo, quedaron estupefactos y desconcertados ante lo que le hab\u00eda sucedido.<\/p>\n<p class=\"isSelectedEnd\">Palabra de Dios.<\/p>\n<h3 class=\"isSelectedEnd\">Salmo responsorial<br \/>\nSalmo 18, 2-3. 4-5b<\/h3>\n<p class=\"isSelectedEnd\">R\/. A toda la tierra alcanza su preg\u00f3n.<\/p>\n<p class=\"isSelectedEnd\">El cielo proclama la gloria de Dios,<br \/>\nel firmamento pregona la obra de sus manos:<br \/>\nel d\u00eda al d\u00eda le pasa el mensaje,<br \/>\nla noche a la noche se lo susurra. R\/.<\/p>\n<p class=\"isSelectedEnd\">Sin que hablen, sin que pronuncien,<br \/>\nsin que resuene su voz,<br \/>\na toda la tierra alcanza su preg\u00f3n<br \/>\ny hasta los l\u00edmites del orbe su lenguaje. R\/.<\/p>\n<h3 class=\"isSelectedEnd\">Lectura de la carta del ap\u00f3stol san Pablo a los G\u00e1latas 1, 11-20<\/h3>\n<p class=\"isSelectedEnd\">Hermanos:<\/p>\n<p class=\"isSelectedEnd\">Os hago saber que el Evangelio anunciado por m\u00ed no es de origen humano; pues yo no he recibido ni aprendido de ning\u00fan hombre, sino por revelaci\u00f3n de Jesucristo.<\/p>\n<p class=\"isSelectedEnd\">Porque hab\u00e9is o\u00eddo hablar de mi pasada conducta en el juda\u00edsmo: con qu\u00e9 sa\u00f1a persegu\u00eda a la Iglesia de Dios y la asolaba, y aventajaba en el juda\u00edsmo a muchos de mi edad y de mi raza como defensor muy celoso de las tradiciones de mis antepasados.<\/p>\n<p class=\"isSelectedEnd\">Pero, cuando aquel que me escogi\u00f3 desde el seno de mi madre y me llam\u00f3 por su gracia, se dign\u00f3 revelar a su Hijo en m\u00ed para que lo anunciara entre los gentiles, no consult\u00e9 con hombres ni sub\u00ed a Jerusal\u00e9n a ver a los ap\u00f3stoles anteriores a m\u00ed, sino que, enseguida, me fui a Arabia, y volv\u00ed a Damasco.<\/p>\n<p class=\"isSelectedEnd\">Despu\u00e9s, pasados tres a\u00f1os, sub\u00ed a Jerusal\u00e9n para conocer a Cefas, y permanec\u00ed quince d\u00edas con \u00e9l.<\/p>\n<p class=\"isSelectedEnd\">De los otros ap\u00f3stoles no vi a ninguno, sino a Santiago, el hermano del Se\u00f1or.<\/p>\n<p class=\"isSelectedEnd\">Dios es testigo de que no miento en lo que os escribo.<\/p>\n<p class=\"isSelectedEnd\">Palabra de Dios.<\/p>\n<p class=\"isSelectedEnd\">Aleluya<\/p>\n<p class=\"isSelectedEnd\">R\/. Aleluya, aleluya, aleluya.<\/p>\n<p class=\"isSelectedEnd\">Se\u00f1or, t\u00fa conoces todo, t\u00fa sabes que te quiero.<\/p>\n<p class=\"isSelectedEnd\">R\/. Aleluya, aleluya, aleluya.<\/p>\n<h3 class=\"isSelectedEnd\">Lectura del santo Evangelio seg\u00fan san Juan 21, 15-19<\/h3>\n<p class=\"isSelectedEnd\">Habi\u00e9ndose aparecido Jes\u00fas a sus disc\u00edpulos, despu\u00e9s de comer, le dijo a Sim\u00f3n Pedro:<\/p>\n<p class=\"isSelectedEnd\">\u00abSim\u00f3n, hijo de Juan, \u00bfme amas m\u00e1s que estos?\u00bb.<\/p>\n<p class=\"isSelectedEnd\">\u00c9l le contest\u00f3:<\/p>\n<p class=\"isSelectedEnd\">\u00abS\u00ed, Se\u00f1or, t\u00fa sabes que te quiero\u00bb.<\/p>\n<p class=\"isSelectedEnd\">Jes\u00fas le dice:<\/p>\n<p class=\"isSelectedEnd\">\u00abApacienta mis corderos\u00bb.<\/p>\n<p class=\"isSelectedEnd\">Por segunda vez le pregunta:<\/p>\n<p class=\"isSelectedEnd\">\u00abSim\u00f3n, hijo de Juan, \u00bfme amas?\u00bb.<\/p>\n<p class=\"isSelectedEnd\">\u00c9l le contesta:<\/p>\n<p class=\"isSelectedEnd\">\u00abS\u00ed, Se\u00f1or, t\u00fa sabes que te quiero\u00bb.<\/p>\n<p class=\"isSelectedEnd\">\u00c9l le dice:<\/p>\n<p class=\"isSelectedEnd\">\u00abPastorea mis ovejas\u00bb.<\/p>\n<p class=\"isSelectedEnd\">Por tercera vez le pregunta:<\/p>\n<p class=\"isSelectedEnd\">\u00abSim\u00f3n, hijo de Juan, \u00bfme quieres?\u00bb.<\/p>\n<p class=\"isSelectedEnd\">Se entristeci\u00f3 Pedro de que le preguntara por tercera vez: \u00ab\u00bfMe quieres?\u00bb, y le contest\u00f3:<\/p>\n<p class=\"isSelectedEnd\">\u00abSe\u00f1or, t\u00fa conoces todo, t\u00fa sabes que te quiero\u00bb.<\/p>\n<p class=\"isSelectedEnd\">Jes\u00fas le dice:<\/p>\n<p class=\"isSelectedEnd\">\u00abApacienta mis ovejas. En verdad, en verdad te digo: cuando eras joven, t\u00fa mismo te ce\u00f1\u00edas e ibas adonde quer\u00edas; pero, cuando seas viejo, extender\u00e1s las manos, otro te ce\u00f1ir\u00e1 y te llevar\u00e1 adonde no quieras\u00bb.<\/p>\n<p class=\"isSelectedEnd\">Esto dijo aludiendo a la muerte con que iba a dar gloria a Dios.<\/p>\n<p class=\"isSelectedEnd\">Dicho esto, a\u00f1adi\u00f3:<\/p>\n<p class=\"isSelectedEnd\">\u00abS\u00edgueme\u00bb.<\/p>\n<p>Palabra del Se\u00f1or.<\/p>\n<h3 class=\"isSelectedEnd\">Reflexi\u00f3n<\/h3>\n<p class=\"isSelectedEnd\">En el Evangelio seg\u00fan san Juan, cap\u00edtulo 21, vers\u00edculos 15 al 19, Jes\u00fas le pregunta tres veces a Pedro si lo ama. No le pregunta si entiende la doctrina, si sabe hablar bonito o si est\u00e1 listo para mandar. Le pregunta si lo ama.<\/p>\n<p class=\"isSelectedEnd\">Y cada vez que Pedro responde, Jes\u00fas le encarga algo: apacentar sus corderos, pastorear sus ovejas, cuidar su reba\u00f1o. El amor a Cristo no queda en sentimiento. Se prueba sirviendo.<\/p>\n<p class=\"isSelectedEnd\">Pedro hab\u00eda fallado. Lo neg\u00f3 tres veces. Hab\u00eda prometido fidelidad, pero cuando lleg\u00f3 el miedo, se quebr\u00f3. Jes\u00fas no lo humilla, pero tampoco hace como si nada hubiera pasado. Lo lleva al fondo de la herida y le pregunta por el amor.<\/p>\n<p class=\"isSelectedEnd\">Eso es fuerte. Porque muchos quieren seguir adelante sin revisar sus traiciones, sin reconocer sus cobard\u00edas, sin pedir perd\u00f3n y sin cambiar nada. Quieren que Dios los restaure, pero sin tocarles el orgullo.<\/p>\n<p class=\"isSelectedEnd\">Jes\u00fas no le pide a Pedro una explicaci\u00f3n larga. Le pide verdad. Y Pedro, ya m\u00e1s golpeado por la vida, responde con menos soberbia: \u00abSe\u00f1or, t\u00fa conoces todo, t\u00fa sabes que te quiero\u00bb. Ya no presume. Ya no se cree m\u00e1s fuerte que los dem\u00e1s. La ca\u00edda le ense\u00f1\u00f3 a hablar con humildad.<\/p>\n<p class=\"isSelectedEnd\">Aqu\u00ed hay una lecci\u00f3n dura para la Iglesia y para cada creyente. No sirve de mucho decir que amamos a Jes\u00fas si no cuidamos a nadie. No vale llenarse la boca con fe, tradici\u00f3n, misi\u00f3n o comunidad, si despu\u00e9s tratamos mal, abandonamos al d\u00e9bil o usamos la religi\u00f3n para sentirnos superiores.<\/p>\n<p class=\"isSelectedEnd\">Jes\u00fas no dice: \u201cPedro, cuida tu imagen\u201d. Dice: \u201cApacienta mis ovejas\u201d. La misi\u00f3n no es lucirse. Es cargar con personas reales: cansadas, heridas, dif\u00edciles, pobres, confundidas y muchas veces ingratas.<\/p>\n<p class=\"isSelectedEnd\">Pablo tambi\u00e9n entendi\u00f3 eso. Pas\u00f3 de perseguir a la Iglesia a anunciar a Cristo. Su vida recuerda que Dios puede transformar a una persona de ra\u00edz, pero no para que se acomode, sino para enviarla.<\/p>\n<p class=\"isSelectedEnd\">El Catecismo de la Iglesia Cat\u00f3lica ense\u00f1a que Pedro recibi\u00f3 de Cristo una misi\u00f3n particular dentro de la Iglesia. Pero esa autoridad no es privilegio para dominar. Es responsabilidad para servir. Cuando la autoridad se separa del servicio, se pudre.<\/p>\n<p class=\"isSelectedEnd\">Este Evangelio tambi\u00e9n nos baja del discurso a la vida diaria. Amar a Cristo es cuidar la familia sin manipularla. Es servir en la comunidad sin buscar aplausos. Es corregir sin destruir. Es acompa\u00f1ar sin pasar factura. Es sostener al que est\u00e1 cayendo, no se\u00f1alarlo desde lejos.<\/p>\n<p class=\"isSelectedEnd\">Jes\u00fas termina dici\u00e9ndole a Pedro: \u00abS\u00edgueme\u00bb. No le promete comodidad. Le anuncia que llegar\u00e1 un momento en que otro lo llevar\u00e1 adonde no quiera. Seguir a Cristo no es hacer siempre lo que a uno le gusta. Es dejarse conducir incluso cuando el camino cuesta.<\/p>\n<p class=\"isSelectedEnd\">La fe verdadera no se mide por cu\u00e1nto hablamos de Dios, sino por cu\u00e1nto estamos dispuestos a obedecerlo cuando nos toca cuidar, perdonar, servir y cargar la cruz.<\/p>\n<p class=\"isSelectedEnd\">Que el Se\u00f1or nos quite la fe de puro discurso y nos d\u00e9 un amor m\u00e1s serio, m\u00e1s humilde y m\u00e1s dispuesto a servir.<\/p>\n<p>Que Dios les bendiga y les proteja.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Lectura del libro de los Hechos de los Ap\u00f3stoles 3, 1-10 En aquellas d\u00edas, Pedro y Juan sub\u00edan al templo, a la oraci\u00f3n de la hora de nona, cuando vieron&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":4,"featured_media":42149,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"give_campaign_id":0,"footnotes":""},"categories":[69],"tags":[],"class_list":["post-42148","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-evangeliodiario"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/iglesiadelourdes.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/42148","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/iglesiadelourdes.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/iglesiadelourdes.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/iglesiadelourdes.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/4"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/iglesiadelourdes.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=42148"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/iglesiadelourdes.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/42148\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":42150,"href":"https:\/\/iglesiadelourdes.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/42148\/revisions\/42150"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/iglesiadelourdes.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/42149"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/iglesiadelourdes.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=42148"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/iglesiadelourdes.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=42148"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/iglesiadelourdes.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=42148"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}