{"id":42138,"date":"2026-06-26T06:36:38","date_gmt":"2026-06-26T12:36:38","guid":{"rendered":"https:\/\/iglesiadelourdes.com\/?p=42138"},"modified":"2026-06-26T06:36:38","modified_gmt":"2026-06-26T12:36:38","slug":"27-de-junio-del-2026","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/iglesiadelourdes.com\/index.php\/2026\/06\/26\/27-de-junio-del-2026\/","title":{"rendered":"27 de junio del 2026"},"content":{"rendered":"<h2>Primera lectura<\/h2>\n<h3>Lectura del libro de las Lamentaciones 2, 2. 10-14. 18-19<\/h3>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Ha destruido el Se\u00f1or, sin piedad,<br \/>\ntodas las moradas de Jacob;<br \/>\nha destrozado, lleno de c\u00f3lera,<br \/>\nlas fortalezas de la hija de Jud\u00e1;<br \/>\nech\u00f3 por tierra y profan\u00f3<br \/>\nel reino y a sus pr\u00edncipes.<br \/>\nSe sientan silenciosos en el suelo<br \/>\nlos ancianos de la hija de Sion;<br \/>\ncubren de polvo su cabeza<br \/>\ny se ci\u00f1en con saco;<br \/>\nhumillan hasta el suelo su cabeza<br \/>\nlas doncellas de Jerusal\u00e9n.<br \/>\nSe consumen en l\u00e1grimas mis ojos,<br \/>\nse conmueven mis entra\u00f1as;<br \/>\nmuy profundo es mi dolor<br \/>\npor la ruina de la hija de mi pueblo;<br \/>\nlos ni\u00f1os y lactantes desfallecen<br \/>\npor las plazas de la ciudad.<br \/>\nPreguntan a sus madres:<br \/>\n\u00ab\u00bfD\u00f3nde hay pan y vino?\u00bb,<br \/>\nmientras agonizan, como los heridos,<br \/>\npor las plazas de la ciudad,<br \/>\nexhalando su \u00faltimo aliento<br \/>\nen el regazo de sus madres.<br \/>\n\u00bfA qui\u00e9n te comparar\u00e9,<br \/>\na qui\u00e9n te igualar\u00e9, hija de Jerusal\u00e9n?;<br \/>\n\u00bfcon qui\u00e9n te equiparar\u00e9 para consolarte,<br \/>\ndoncella, hija de Sion?;<br \/>\npues es grande como el mar tu desgracia:<br \/>\n\u00bfqui\u00e9n te podr\u00e1 curar?<br \/>\nTus profetas te ofrecieron<br \/>\nvisiones falsas y vanas;<br \/>\nno denunciaron tu culpa<br \/>\npara que cambiara tu suerte,<br \/>\nsino que te anunciaron<br \/>\nor\u00e1culos falsos y seductores.<br \/>\nSus corazones claman al Se\u00f1or.<br \/>\nMuralla de la hija de Sion,<br \/>\n\u00a1derrama como un torrente<br \/>\ntus l\u00e1grimas d\u00eda y noche;<br \/>\nno te des tregua,<br \/>\nno descansen tus ojos!<br \/>\nLev\u00e1ntate, grita en la noche,<br \/>\nal relevo de la guardia;<br \/>\nderrama como agua tu coraz\u00f3n<br \/>\nen presencia del Se\u00f1or;<br \/>\nlevanta tus manos hacia \u00e9l<br \/>\npor la vida de tus ni\u00f1os,<br \/>\nque desfallecen de hambre<br \/>\npor las esquinas de las calles.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h2>Salmo de hoy<\/h2>\n<h3>Salmo 73, 1b-2. 3-4. 5-7. 20-21 R\/. No olvides sin remedio la vida de los pobres.<\/h3>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>\u00bfPor qu\u00e9, oh, Dios, nos rechazas para siempre<br \/>\ny est\u00e1 ardiendo tu c\u00f3lera contra las ovejas de tu reba\u00f1o?<br \/>\nAcu\u00e9rdate de la comunidad que adquiriste desde antiguo,<br \/>\nde la tribu que rescataste para posesi\u00f3n tuya,<br \/>\ndel monte Sion donde pusiste tu morada. R\/.<\/p>\n<p>Dirige tus pasos a estas ruinas sin remedio;<br \/>\nel enemigo ha arrasado del todo el santuario.<br \/>\nRug\u00edan los agresores en medio de tu asamblea,<br \/>\nlevantaron sus propios estandartes. R\/.<\/p>\n<p>Como quien se abre paso<br \/>\nentre la espesa arboleda,<br \/>\ntodos juntos derribaron sus puertas,<br \/>\nlas abatieron con hachas y mazas.<br \/>\nPrendieron fuego a tu santuario,<br \/>\nderribaron y profanaron<br \/>\nla morada de tu nombre. R\/.<\/p>\n<p>Piensa en tu alianza: que los rincones del pa\u00eds<br \/>\nest\u00e1n llenos de violencias.<br \/>\nQue el humilde no se marche defraudado,<br \/>\nque pobres y afligidos alaben tu nombre. R\/.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h2>Evangelio del d\u00eda<\/h2>\n<h3>Lectura del santo evangelio seg\u00fan san Mateo 8, 5-17<\/h3>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>En aquel tiempo, al entrar Jes\u00fas en Cafarna\u00fan, un centuri\u00f3n se le acerc\u00f3 rog\u00e1ndole:<br \/>\n\u00abSe\u00f1or, tengo en casa un criado que est\u00e1 en cama paral\u00edtico y sufre mucho\u00bb.<br \/>\nLe contest\u00f3:<br \/>\n\u00abVoy yo a curarlo\u00bb.<br \/>\nPero el centuri\u00f3n le replic\u00f3:<br \/>\n\u00abSe\u00f1or, no soy digno de que entres bajo mi techo. Basta que lo digas de palabra, y mi criado quedar\u00e1 sano. Porque yo tambi\u00e9n vivo bajo disciplina y tengo soldados a mis \u00f3rdenes; y le digo a uno: \u201cVe\u201d, y va; al otro: \u201cVen\u201d, y viene; a mi criado: \u201cHaz esto\u201d, y lo hace\u00bb.<br \/>\nAl o\u00edrlo, Jes\u00fas qued\u00f3 admirado y dijo a los que lo segu\u00edan:<br \/>\n\u00abEn verdad os digo que en Israel no he encontrado en nadie tanta fe. Os digo que vendr\u00e1n muchos de oriente y occidente y se sentar\u00e1n con Abrah\u00e1n, Isaac y Jacob en el reino de los cielos; en cambio, a los hijos del reino los echar\u00e1n fuera, a las tinieblas. All\u00ed ser\u00e1 el llanto y el rechinar de dientes\u00bb.<br \/>\nY dijo Jes\u00fas al centuri\u00f3n:<br \/>\n\u00abVete; que te suceda seg\u00fan has cre\u00eddo\u00bb.<br \/>\nY en aquel momento se puso bueno el criado.<br \/>\nAl llegar Jes\u00fas a la casa de Pedro, vio a su suegra en cama con fiebre; le toc\u00f3 su mano y se le pas\u00f3 la fiebre; se levant\u00f3 y se puso a servirle.<br \/>\nAl anochecer, le llevaron muchos endemoniados; \u00e9l, con su palabra, expuls\u00f3 los esp\u00edritus y cur\u00f3 a todos los enfermos para que se cumpliera lo dicho por medio del profeta Isa\u00edas:<br \/>\n\u00ab\u00c9l tom\u00f3 nuestras dolencias<br \/>\ny carg\u00f3 con nuestras enfermedades\u00bb.<\/p>\n<h3>Reflexi\u00f3n<\/h3>\n<p class=\"isSelectedEnd\">En el Evangelio seg\u00fan san Mateo, cap\u00edtulo 8, vers\u00edculos 5 al 17, vemos a Jes\u00fas entrar en Cafarna\u00fan. All\u00ed se le acerca un centuri\u00f3n, un hombre con autoridad militar, pero tambi\u00e9n con una preocupaci\u00f3n muy humana: tiene en casa a un criado enfermo y sufriendo mucho.<\/p>\n<p class=\"isSelectedEnd\">Este hombre no se acerca para pedir algo para s\u00ed mismo. Pide por otro. Y eso ya dice bastante. Aunque ten\u00eda poder, soldados y posici\u00f3n, no se qued\u00f3 encerrado en su rango. Vio el dolor de una persona bajo su cuidado y busc\u00f3 ayuda.<\/p>\n<p class=\"isSelectedEnd\">Jes\u00fas le responde con una frase sencilla: \u00abVoy yo a curarlo\u00bb. No pone excusas, no pregunta si aquel hombre era jud\u00edo o romano, no hace una investigaci\u00f3n sobre su pasado. Ve la necesidad y se dispone a actuar.<\/p>\n<p class=\"isSelectedEnd\">Pero el centuri\u00f3n responde con humildad: \u00abSe\u00f1or, no soy digno de que entres bajo mi techo. Basta que lo digas de palabra, y mi criado quedar\u00e1 sano\u00bb. Esa frase la repetimos en la misa antes de comulgar, y no deber\u00eda salir de la boca como costumbre vac\u00eda. Es una confesi\u00f3n de fe.<\/p>\n<p class=\"isSelectedEnd\">Este hombre entiende algo que muchos religiosos de su tiempo no hab\u00edan entendido: la palabra de Jes\u00fas tiene autoridad. No necesita espect\u00e1culo. No necesita gritos. No necesita quedar bien ante la gente. Basta su palabra.<\/p>\n<p class=\"isSelectedEnd\">Jes\u00fas queda admirado. Y esto es fuerte, porque pocas veces el Evangelio dice que Jes\u00fas se admire de alguien. Se admira de la fe de un extranjero, de alguien que, en teor\u00eda, estaba lejos del pueblo elegido.<\/p>\n<p class=\"isSelectedEnd\">Ah\u00ed hay una cachetada para los que se creen due\u00f1os de Dios. A veces quienes est\u00e1n \u201cdentro\u201d viven con el coraz\u00f3n cerrado, mientras otros, desde fuera, muestran m\u00e1s fe, m\u00e1s humildad y m\u00e1s confianza.<\/p>\n<p class=\"isSelectedEnd\">Este pasaje tambi\u00e9n nos habla hoy. Hay gente que va a la iglesia, reza y conoce palabras religiosas, pero cuando llega la hora de confiar, se derrumba. Y hay personas sencillas, sin mucha formaci\u00f3n, que se agarran de Dios con una fe limpia y firme.<\/p>\n<p class=\"isSelectedEnd\">Despu\u00e9s Jes\u00fas cura a la suegra de Pedro. Le toca la mano, se le pasa la fiebre y ella se levanta para servir. La sanaci\u00f3n no la deja encerrada en s\u00ed misma. La pone de pie y la devuelve al servicio.<\/p>\n<p class=\"isSelectedEnd\">Eso tambi\u00e9n importa. Dios no nos levanta para que sigamos igual. Nos sana para vivir mejor, para servir, para ayudar y para no seguir tirados en la queja.<\/p>\n<p class=\"isSelectedEnd\">Al final, le llevan muchos enfermos y Jes\u00fas los cura. Mateo recuerda las palabras del profeta Isa\u00edas: \u00ab\u00c9l tom\u00f3 nuestras dolencias y carg\u00f3 con nuestras enfermedades\u00bb. Cristo no mira el sufrimiento desde lejos. Lo carga, lo toca y lo enfrenta.<\/p>\n<p class=\"isSelectedEnd\">Este Evangelio nos invita a tres cosas: pedir por otros, confiar de verdad en la palabra de Jes\u00fas y dejarnos levantar para servir.<\/p>\n<p class=\"isSelectedEnd\">La fe no es aparentar fuerza. A veces empieza cuando uno reconoce que no puede solo y se acerca al Se\u00f1or con humildad.<\/p>\n<p>Que Dios les bendiga y les proteja.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Primera lectura Lectura del libro de las Lamentaciones 2, 2. 10-14. 18-19 &nbsp; Ha destruido el Se\u00f1or, sin piedad, todas las moradas de Jacob; ha destrozado, lleno de c\u00f3lera, las&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":4,"featured_media":42139,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"give_campaign_id":0,"footnotes":""},"categories":[69],"tags":[],"class_list":["post-42138","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-evangeliodiario"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/iglesiadelourdes.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/42138","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/iglesiadelourdes.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/iglesiadelourdes.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/iglesiadelourdes.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/4"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/iglesiadelourdes.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=42138"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/iglesiadelourdes.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/42138\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":42140,"href":"https:\/\/iglesiadelourdes.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/42138\/revisions\/42140"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/iglesiadelourdes.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/42139"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/iglesiadelourdes.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=42138"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/iglesiadelourdes.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=42138"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/iglesiadelourdes.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=42138"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}