{"id":42129,"date":"2026-06-22T20:58:26","date_gmt":"2026-06-23T02:58:26","guid":{"rendered":"https:\/\/iglesiadelourdes.com\/?p=42129"},"modified":"2026-06-22T20:58:26","modified_gmt":"2026-06-23T02:58:26","slug":"24-de-junio-del-2026","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/iglesiadelourdes.com\/index.php\/2026\/06\/22\/24-de-junio-del-2026\/","title":{"rendered":"24 de junio del 2026"},"content":{"rendered":"<h3 class=\"isSelectedEnd\">Lectura del libro de Jerem\u00edas 1, 4-10<\/h3>\n<p class=\"isSelectedEnd\">En los d\u00edas de Jos\u00edas, el Se\u00f1or me dirigi\u00f3 la palabra:<\/p>\n<p class=\"isSelectedEnd\">\u00abAntes de formarte en el vientre, te eleg\u00ed; antes de que salieras del seno materno, te consagr\u00e9: te constitu\u00ed profeta de las naciones\u00bb.<\/p>\n<p class=\"isSelectedEnd\">Yo repuse:<\/p>\n<p class=\"isSelectedEnd\">\u00ab\u00a1Ay, Se\u00f1or, Dios m\u00edo! Mira que no s\u00e9 hablar, que solo soy un ni\u00f1o\u00bb.<\/p>\n<p class=\"isSelectedEnd\">El Se\u00f1or me contest\u00f3:<\/p>\n<p class=\"isSelectedEnd\">\u00abNo digas que eres un ni\u00f1o, pues ir\u00e1s adonde yo te env\u00ede y dir\u00e1s lo que yo te ordene. No les tengas miedo, que yo estoy contigo para librarte\u00bb \u2014or\u00e1culo del Se\u00f1or\u2014.<\/p>\n<p class=\"isSelectedEnd\">El Se\u00f1or extendi\u00f3 la mano, toc\u00f3 mi boca y me dijo:<\/p>\n<p class=\"isSelectedEnd\">\u00abVoy a poner mis palabras en tu boca. Desde hoy te doy poder sobre pueblos y reinos para arrancar y arrasar, para destruir y demoler, para reedificar y plantar\u00bb.<\/p>\n<p class=\"isSelectedEnd\">Palabra de Dios.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h3 class=\"isSelectedEnd\">Salmo 70, 1-2. 3-4a. 5-6ab. 15ab y 17<\/h3>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p class=\"isSelectedEnd\"><strong>R\/. En el seno materno t\u00fa me sosten\u00edas.<\/strong><\/p>\n<p class=\"isSelectedEnd\">A ti, Se\u00f1or, me acojo;<br \/>\nno quede yo derrotado para siempre.<br \/>\nT\u00fa que eres justo, l\u00edbrame y ponme a salvo,<br \/>\ninclina a m\u00ed tu o\u00eddo y s\u00e1lvame. R\/.<\/p>\n<p><strong>R\/. En el seno materno t\u00fa me sosten\u00edas.<\/strong><\/p>\n<p class=\"isSelectedEnd\">S\u00e9 t\u00fa mi roca de refugio,<br \/>\nel alc\u00e1zar donde me salve,<br \/>\nporque mi pe\u00f1a y mi alc\u00e1zar eres t\u00fa.<br \/>\nDios m\u00edo, l\u00edbrame de la mano perversa. R\/.<\/p>\n<p><strong>R\/. En el seno materno t\u00fa me sosten\u00edas.<\/strong><\/p>\n<p class=\"isSelectedEnd\">Porque t\u00fa, Se\u00f1or, fuiste mi esperanza<br \/>\ny mi confianza, Se\u00f1or, desde mi juventud.<br \/>\nEn el vientre materno ya me apoyaba en ti,<br \/>\nen el seno t\u00fa me sosten\u00edas. R\/.<\/p>\n<p><strong>R\/. En el seno materno t\u00fa me sosten\u00edas.<\/strong><\/p>\n<p class=\"isSelectedEnd\">Mi boca contar\u00e1 tu justicia,<br \/>\ny todo el d\u00eda tu salvaci\u00f3n.<br \/>\nDios m\u00edo, me instruiste desde mi juventud,<br \/>\ny hasta hoy relato tus maravillas. R\/.<\/p>\n<p><strong>R\/. En el seno materno t\u00fa me sosten\u00edas.<\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h3 class=\"isSelectedEnd\">Lectura de la primera carta del ap\u00f3stol san Pedro 1, 8-12<\/h3>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p class=\"isSelectedEnd\">Queridos hermanos:<\/p>\n<p class=\"isSelectedEnd\">Sin haber visto a Jesucristo lo am\u00e1is y, sin contemplarlo todav\u00eda, cre\u00e9is en \u00e9l y as\u00ed os alegr\u00e1is con un gozo inefable y radiante, alcanzando as\u00ed la meta de vuestra fe: la salvaci\u00f3n de vuestras almas.<\/p>\n<p class=\"isSelectedEnd\">Sobre esta salvaci\u00f3n estuvieron explorando e indagando los profetas que profetizaron sobre la gracia destinada a vosotros tratando de averiguar a qui\u00e9n y a qu\u00e9 momento apuntaba el Esp\u00edritu de Cristo que hab\u00eda en ellos cuando atestiguaba por anticipado la pasi\u00f3n del Mes\u00edas y su consiguiente glorificaci\u00f3n.<\/p>\n<p class=\"isSelectedEnd\">Y se les revel\u00f3 que no era en beneficio propio, sino en el vuestro por lo que administraban estas cosas que ahora os anuncian quienes os proclaman el Evangelio con la fuerza del Esp\u00edritu Santo enviado desde el cielo.<\/p>\n<p class=\"isSelectedEnd\">Son cosas que los mismos \u00e1ngeles desean contemplar.<\/p>\n<p class=\"isSelectedEnd\">Palabra de Dios.<\/p>\n<p class=\"isSelectedEnd\">Aleluya<\/p>\n<p class=\"isSelectedEnd\">R\/. Aleluya, aleluya, aleluya.<\/p>\n<p class=\"isSelectedEnd\">Este ven\u00eda para dar testimonio de la luz; para preparar a Dios un pueblo bien dispuesto.<\/p>\n<p class=\"isSelectedEnd\">R\/. Aleluya, aleluya, aleluya.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h3 class=\"isSelectedEnd\">Lectura del santo Evangelio seg\u00fan san Lucas 1, 5-17<\/h3>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p class=\"isSelectedEnd\">En los d\u00edas de Herodes, rey de Judea, hab\u00eda un sacerdote de nombre Zacar\u00edas, del turno de Ab\u00edas, casado con una descendiente de Aar\u00f3n, cuyo nombre era Isabel.<\/p>\n<p class=\"isSelectedEnd\">Los dos eran justos ante Dios, y caminaban sin falta seg\u00fan los mandamientos y leyes del Se\u00f1or. No ten\u00edan hijos, porque Isabel era est\u00e9ril, y los dos eran de edad avanzada.<\/p>\n<p class=\"isSelectedEnd\">Una vez que Zacar\u00edas oficiaba delante de Dios con el grupo de su turno, seg\u00fan la costumbre de los sacerdotes, le toc\u00f3 en suerte a \u00e9l entrar en el santuario del Se\u00f1or a ofrecer el incienso; la muchedumbre del pueblo estaba fuera rezando durante la ofrenda del incienso.<\/p>\n<p class=\"isSelectedEnd\">Y se le apareci\u00f3 el \u00e1ngel del Se\u00f1or, de pie a la derecha del altar del incienso. Al verlo, Zacar\u00edas se sobresalt\u00f3 y qued\u00f3 sobrecogido de temor.<\/p>\n<p class=\"isSelectedEnd\">Pero el \u00e1ngel le dijo:<\/p>\n<p class=\"isSelectedEnd\">\u00abNo temas, Zacar\u00edas, porque tu ruego ha sido escuchado: tu mujer Isabel te dar\u00e1 un hijo, y le pondr\u00e1s por nombre Juan. Te llenar\u00e1s de alegr\u00eda y gozo, y muchos se alegrar\u00e1n de su nacimiento. Pues ser\u00e1 grande a los ojos del Se\u00f1or: no beber\u00e1 vino ni licor; estar\u00e1 lleno del Esp\u00edritu Santo ya en el vientre materno, y convertir\u00e1 muchos hijos de Israel al Se\u00f1or, su Dios. Ir\u00e1 delante del Se\u00f1or, con el esp\u00edritu y poder de El\u00edas, \u201cpara convertir los corazones de los padres hacia los hijos\u201d, y a los desobedientes, a la sensatez de los justos, para preparar al Se\u00f1or un pueblo bien dispuesto\u00bb.<\/p>\n<p>Palabra del Se\u00f1or.<\/p>\n<h3>Reflexi\u00f3n<\/h3>\n<p class=\"isSelectedEnd\">Solemnidad de la Natividad de san Juan Bautista<\/p>\n<p class=\"isSelectedEnd\">Gloria a ti, Se\u00f1or Jes\u00fas.<\/p>\n<p class=\"isSelectedEnd\">En el Evangelio seg\u00fan san Lucas, cap\u00edtulo 1, vers\u00edculos 5 al 17, se nos presenta a Zacar\u00edas e Isabel, un matrimonio justo ante Dios, pero con una pena profunda: no ten\u00edan hijos y ya eran de edad avanzada.<\/p>\n<p class=\"isSelectedEnd\">Hoy celebramos la Natividad de san Juan Bautista. La Iglesia recuerda su nacimiento porque Juan no vino al mundo para vivir encerrado en s\u00ed mismo. Desde antes de nacer, Dios le hab\u00eda dado una misi\u00f3n: preparar al pueblo para recibir a Jes\u00fas.<\/p>\n<p class=\"isSelectedEnd\">Zacar\u00edas e Isabel hab\u00edan esperado mucho. Hab\u00edan rezado, hab\u00edan vivido con fidelidad y, aun as\u00ed, cargaban una tristeza. Eso nos ense\u00f1a algo muy humano: servir a Dios no significa tener la vida resuelta ni quedar libres de sufrimientos.<\/p>\n<p class=\"isSelectedEnd\">El \u00e1ngel le dice a Zacar\u00edas que su oraci\u00f3n ha sido escuchada. Dios llega cuando todo parec\u00eda tarde. Llega cuando la edad pesaba, cuando las fuerzas eran menos y cuando la esperanza tal vez ya estaba cansada.<\/p>\n<p class=\"isSelectedEnd\">Ese ni\u00f1o se llamar\u00e1 Juan. Su vida estar\u00e1 marcada por una tarea clara: llamar al pueblo a cambiar, convertir corazones y preparar al Se\u00f1or un pueblo bien dispuesto.<\/p>\n<p class=\"isSelectedEnd\">Juan Bautista no vino a buscar aplausos. No vino a quedar bien con todos. Su misi\u00f3n fue se\u00f1alar a Cristo, aunque eso incomodara. Y vaya que hace falta esa clase de testimonio hoy, porque vivimos tiempos donde muchos prefieren callar la verdad para no meterse en problemas.<\/p>\n<p class=\"isSelectedEnd\">Preparar el camino del Se\u00f1or no es solo rezar bonito. Es revisar la vida. Es dejar el orgullo, pedir perd\u00f3n, cortar el chisme, tratar mejor a la familia, volver a Dios y vivir con m\u00e1s rectitud.<\/p>\n<p class=\"isSelectedEnd\">El papa Benedicto XVI record\u00f3 que Juan Bautista no se puso en el centro, sino que orient\u00f3 la mirada hacia Cristo. Esa es una gran lecci\u00f3n para todos: quien sirve a Dios no debe buscar brillo propio, sino ayudar a que otros encuentren al Se\u00f1or.<\/p>\n<p class=\"isSelectedEnd\">Esta solemnidad nos recuerda que cada vida tiene una misi\u00f3n. Tal vez no sea grande ante los ojos del mundo, pero s\u00ed puede ser grande ante Dios. Una palabra dicha a tiempo, una vida honrada, una familia cuidada o una fe vivida con coherencia pueden abrir camino para otros.<\/p>\n<p class=\"isSelectedEnd\">Zacar\u00edas e Isabel nos ense\u00f1an a confiar cuando la espera se alarga. Juan nos ense\u00f1a a no vivir sin prop\u00f3sito.<\/p>\n<p class=\"isSelectedEnd\">Que el Se\u00f1or nos ayude a preparar su camino con una vida m\u00e1s sencilla, m\u00e1s limpia y m\u00e1s fiel.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Lectura del libro de Jerem\u00edas 1, 4-10 En los d\u00edas de Jos\u00edas, el Se\u00f1or me dirigi\u00f3 la palabra: \u00abAntes de formarte en el vientre, te eleg\u00ed; antes de que salieras&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":4,"featured_media":42130,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"give_campaign_id":0,"footnotes":""},"categories":[69],"tags":[],"class_list":["post-42129","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-evangeliodiario"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/iglesiadelourdes.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/42129","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/iglesiadelourdes.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/iglesiadelourdes.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/iglesiadelourdes.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/4"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/iglesiadelourdes.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=42129"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/iglesiadelourdes.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/42129\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":42131,"href":"https:\/\/iglesiadelourdes.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/42129\/revisions\/42131"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/iglesiadelourdes.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/42130"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/iglesiadelourdes.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=42129"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/iglesiadelourdes.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=42129"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/iglesiadelourdes.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=42129"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}