{"id":42095,"date":"2026-06-16T03:52:41","date_gmt":"2026-06-16T03:52:41","guid":{"rendered":"https:\/\/iglesiadelourdes.com\/?p=42095"},"modified":"2026-06-16T03:58:31","modified_gmt":"2026-06-16T03:58:31","slug":"17-de-junio-del-2026","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/iglesiadelourdes.com\/index.php\/2026\/06\/16\/17-de-junio-del-2026\/","title":{"rendered":"17 de junio del 2026"},"content":{"rendered":"<h2>Primera lectura<\/h2>\n<h3>Lectura del segundo libro de los Reyes 2, 1. 6-14<\/h3>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Cuando el Se\u00f1or iba a arrebatar a El\u00edas al cielo en la tempestad, El\u00edas y Eliseo partieron de Guilgal.<\/p>\n<p>Llegaron a Jeric\u00f3, y El\u00edas dijo a Eliseo:<br \/>\n\u00abQu\u00e9date aqu\u00ed, porque el Se\u00f1or me env\u00eda al Jord\u00e1n\u00bb.<\/p>\n<p>Eliseo volvi\u00f3 a responder:<br \/>\n\u00ab\u00a1Vive Dios! \u00a1Por tu vida, no te dejar\u00e9!\u00bb.<\/p>\n<p>Y los dos continuaron el camino.<\/p>\n<p>Cincuenta hombres de la comunidad de los profetas iban tambi\u00e9n de camino y se pararon frente al r\u00edo Jord\u00e1n, a cierta distancia de El\u00edas y Eliseo, los cuales se detuvieron a la vera del Jord\u00e1n. El\u00edas se quit\u00f3 el manto, lo enroll\u00f3 y golpe\u00f3 con \u00e9l las aguas. Se separaron estas a un lado y a otro, y pasaron ambos sobre terreno seco.<\/p>\n<p>Mientras cruzaban, dijo El\u00edas a Eliseo:<br \/>\n\u00abP\u00eddeme lo que quieras que haga por ti antes de que sea arrebatado de tu lado\u00bb.<\/p>\n<p>Eliseo respondi\u00f3:<br \/>\n\u00abPor favor, que yo reciba dos partes de tu esp\u00edritu\u00bb.<\/p>\n<p>Respondi\u00f3 El\u00edas:<br \/>\n\u00abPides algo dif\u00edcil, pero si alcanzas a verme cuando sea arrebatado de tu lado, pasar\u00e1n a ti; si no, no pasar\u00e1n\u00bb.<\/p>\n<p>Mientras ellos iban conversando por el camino, de pronto, un carro de fuego con caballos de fuego los separ\u00f3 a uno del otro. Subi\u00f3 El\u00edas al cielo en la tempestad.<\/p>\n<p>Eliseo lo ve\u00eda y clamaba:<br \/>\n\u00abPadre m\u00edo, padre m\u00edo! \u00a1Carros y caballer\u00eda de Israel!\u00bb.<\/p>\n<p>Al dejar de verlo, agarr\u00f3 sus vestidos y los desgarr\u00f3 en dos. Recogi\u00f3 el manto que hab\u00eda ca\u00eddo de los hombros de El\u00edas, volvi\u00f3 al Jord\u00e1n y se detuvo a la orilla. Tom\u00f3 el manto que hab\u00eda ca\u00eddo de los hombros de El\u00edas y golpe\u00f3 con \u00e9l las aguas, pero no se separaron.<\/p>\n<p>Dijo entonces:<br \/>\n\u00ab\u00bfD\u00f3nde est\u00e1 el Se\u00f1or, el Dios de El\u00edas?\u00bb.<\/p>\n<p>Golpe\u00f3 otra vez las aguas, que se separaron a un lado y a otro, y pas\u00f3 Eliseo sobre terreno seco.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h2>Salmo de hoy<\/h2>\n<h3>Salmo 30 R\/. Sed valientes de coraz\u00f3n los que esper\u00e1is en el Se\u00f1or<\/h3>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Qu\u00e9 bondad tan grande, Se\u00f1or,<br \/>\nreservas para los que te temen,<br \/>\ny concedes a los que a ti se acogen<br \/>\na la vista de todos. R\/.<\/p>\n<p>En el asilo de tu presencia los escondes<br \/>\nde las conjuras humanas;<br \/>\nlos ocultas en tu tabern\u00e1culo,<br \/>\nfrente a las lenguas pendencieras. R\/.<\/p>\n<p>Amad al Se\u00f1or, fieles suyos;<br \/>\nel Se\u00f1or guarda a sus leales,<br \/>\ny a los soberbios los paga con creces. R\/.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h2>Evangelio del d\u00eda<\/h2>\n<h3>Lectura del santo evangelio seg\u00fan san Mateo 6, 1-6. 16-18<\/h3>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>En aquel tiempo, dijo Jes\u00fas a sus disc\u00edpulos:<\/p>\n<p>\u00abCuidad de no practicar vuestra justicia delante de los hombres para ser vistos por ellos; de lo contrario no ten\u00e9is recompensa de vuestro Padre celestial. Por tanto, cuando hagas limosna, no mandes tocar la trompeta ante ti, como hacen los hip\u00f3critas en las sinagogas y por las calles para ser honrados por la gente; en verdad os digo que ya han recibido su recompensa. T\u00fa, en cambio, cuando hagas limosna, que no sepa tu mano izquierda lo que hace tu derecha; as\u00ed tu limosna quedar\u00e1 en secreto y tu Padre, que ve en lo secreto, te recompensar\u00e1.<\/p>\n<p>Cuando or\u00e9is, no se\u00e1is como los hip\u00f3critas, a quienes les gusta orar de pie en las sinagogas y en las esquinas de las plazas, para que los vean los hombres. En verdad os digo que ya han recibido su recompensa.<\/p>\n<p>T\u00fa, en cambio, cuando ores, entra en tu cuarto, cierra la puerta y ora a tu Padre, que est\u00e1 en lo secreto, y tu Padre, que ve en lo secreto, te lo recompensar\u00e1.<\/p>\n<p>Cuando ayun\u00e9is, no pong\u00e1is cara triste, como los hip\u00f3critas que desfiguran sus rostros para hacer ver a los hombres que ayunan. En verdad os digo que ya han recibido su paga.<\/p>\n<p>T\u00fa, en cambio, cuando ayunes, perf\u00famate la cabeza y l\u00e1vate la cara, para que tu ayuno lo note, no los hombres, sino tu Padre, que est\u00e1 en lo escondido; y tu Padre, que ve en lo escondido, te recompensar\u00e1\u00bb.<\/p>\n<h3>Reflexi\u00f3n<\/h3>\n<p class=\"isSelectedEnd\">En el Evangelio seg\u00fan san Mateo, cap\u00edtulo 6, vers\u00edculos 1 al 6 y 16 al 18, Jes\u00fas habla de la limosna, la oraci\u00f3n y el ayuno. Las tres son pr\u00e1cticas buenas, pero pueden perder su valor cuando se hacen para llamar la atenci\u00f3n.<\/p>\n<p class=\"isSelectedEnd\">Jes\u00fas conoce bien el coraz\u00f3n humano. A veces ayudamos esperando que nos agradezcan, rezamos para parecer muy creyentes o contamos nuestros sacrificios para que otros nos admiren. Tal vez el gesto sea correcto, pero la intenci\u00f3n est\u00e1 torcida.<\/p>\n<p class=\"isSelectedEnd\">Dar limosna significa compartir con quien necesita ayuda. Puede ser dinero, comida, ropa, tiempo o compa\u00f1\u00eda. Jes\u00fas pide hacerlo sin humillar al que recibe y sin andar anunci\u00e1ndolo. La necesidad de otra persona no debe convertirse en una oportunidad para lucirse.<\/p>\n<p class=\"isSelectedEnd\">Tambi\u00e9n habla de la oraci\u00f3n. Rezar no consiste en usar muchas palabras ni en demostrar delante de otros cu\u00e1nto creemos. Es conversar con Dios con sinceridad. Podemos contarle nuestras penas, agradecerle, pedir ayuda y reconocer aquello que necesitamos cambiar.<\/p>\n<p class=\"isSelectedEnd\">Entrar en el cuarto y cerrar la puerta quiere decir buscar un momento sin ruido ni espect\u00e1culo. Dios escucha incluso cuando las palabras no salen bien. \u00c9l conoce lo que llevamos dentro y no necesita discursos preparados.<\/p>\n<p class=\"isSelectedEnd\">El ayuno tambi\u00e9n puede quedar vac\u00edo si solo sirve para poner cara triste y recibir comentarios. Ayunar es renunciar a algo para ordenar la vida y acercarnos m\u00e1s a Dios. No se limita a dejar comida. Tambi\u00e9n podemos alejarnos del chisme, controlar una mala respuesta o dejar por un rato aquello que nos domina.<\/p>\n<p class=\"isSelectedEnd\">El papa Benedicto XVI ense\u00f1\u00f3 que estas pr\u00e1cticas ayudan a abrir la vida a Dios y a las necesidades del pr\u00f3jimo. No fueron pensadas para alimentar el orgullo, sino para limpiar el coraz\u00f3n y aprender a compartir.<\/p>\n<p class=\"isSelectedEnd\">Jes\u00fas repite que el Padre ve en lo secreto. Esto da tranquilidad. Muchas cosas buenas pasan sin que nadie las conozca: cuidar a un enfermo, ayudar a un familiar, escuchar a una persona triste o compartir lo poco que se tiene. Tal vez nadie lo aplauda, pero Dios s\u00ed lo ve.<\/p>\n<p class=\"isSelectedEnd\">Tambi\u00e9n conviene preguntarnos por qu\u00e9 hacemos el bien. \u00bfBuscamos servir o quedar como buenas personas? \u00bfRezamos para acercarnos al Se\u00f1or o por simple costumbre? \u00bfAyudamos con respeto o hacemos sentir menos al necesitado?<\/p>\n<p class=\"isSelectedEnd\">La fe m\u00e1s limpia suele crecer en silencio. Se reconoce en una vida sencilla, generosa y sincera, sin necesidad de estar ense\u00f1ando cada obra realizada.<\/p>\n<p>Que Dios les bendiga y les proteja.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Primera lectura Lectura del segundo libro de los Reyes 2, 1. 6-14 &nbsp; Cuando el Se\u00f1or iba a arrebatar a El\u00edas al cielo en la tempestad, El\u00edas y Eliseo partieron&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":4,"featured_media":42098,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"give_campaign_id":0,"footnotes":""},"categories":[69],"tags":[],"class_list":["post-42095","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-evangeliodiario"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/iglesiadelourdes.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/42095","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/iglesiadelourdes.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/iglesiadelourdes.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/iglesiadelourdes.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/4"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/iglesiadelourdes.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=42095"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/iglesiadelourdes.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/42095\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":42097,"href":"https:\/\/iglesiadelourdes.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/42095\/revisions\/42097"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/iglesiadelourdes.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/42098"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/iglesiadelourdes.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=42095"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/iglesiadelourdes.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=42095"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/iglesiadelourdes.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=42095"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}