{"id":42088,"date":"2026-06-14T04:21:41","date_gmt":"2026-06-14T04:21:41","guid":{"rendered":"https:\/\/iglesiadelourdes.com\/?p=42088"},"modified":"2026-06-14T04:21:41","modified_gmt":"2026-06-14T04:21:41","slug":"15-de-junio-del-2026","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/iglesiadelourdes.com\/index.php\/2026\/06\/14\/15-de-junio-del-2026\/","title":{"rendered":"15 de junio del 2026"},"content":{"rendered":"<h2>Primera lectura<\/h2>\n<h3>Lectura del primer libro de los Reyes 21, 1-16<\/h3>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Por aquel tiempo, Nabot de Yezrael ten\u00eda una vi\u00f1a junto al palacio de Ajab, rey de Samaria.<\/p>\n<p>Ajab habl\u00f3 a Nabot diciendo:<br \/>\n\u00abDame tu vi\u00f1a para que pueda tener un huerto ajardinado, pues est\u00e1 pegando a mi casa; yo te dar\u00e9 a cambio una vi\u00f1a mejor, o, si te parece bien, te pagar\u00e9 su precio en plata\u00bb.<\/p>\n<p>Nabot respondi\u00f3 a Ajab:<br \/>\n\u00abDios me libre de cederte la herencia de mis padres\u00bb.<\/p>\n<p>Se fue Ajab a su casa abatido y enfadado por la respuesta que le hab\u00eda dado Nabot de Yezrael:<br \/>\n\u00abNo te ceder\u00e9 la heredad de mis padres\u00bb.<\/p>\n<p>Se postr\u00f3 en su lecho de cara a la pared y se neg\u00f3 a comer. Jezabel, su mujer, se le acerc\u00f3 y le dijo:<br \/>\n\u00ab\u00bfQu\u00e9 te pasa que est\u00e1s entristecido y no comes alimento alguno?\u00bb.<\/p>\n<p>El le respondi\u00f3:<br \/>\n\u00abHabl\u00e9 con Nabot de Yezrael y le propuse: \u201cV\u00e9ndeme tu vi\u00f1a por su valor en plata, o, si lo prefieres, te dar\u00e9 otra vi\u00f1a a cambio\u201d; pero \u00e9l me contest\u00f3: \u201cNo te ceder\u00e9 mi vi\u00f1a\u201d\u00bb.<\/p>\n<p>Jezabel, su mujer, le replic\u00f3:<br \/>\n\u00ab\u00a1Ya es hora de que ejerzas el poder regio en Israel! Lev\u00e1ntate, come y se te alegrar\u00e1 el \u00e1nimo. Yo misma me encargo de darte la vi\u00f1a de Nabot de Yezrael\u00bb.<\/p>\n<p>Escribi\u00f3 cartas con el nombre de Ajab y las sell\u00f3 con el sello de \u00e9l, envi\u00e1ndolas a los ancianos y notables que viv\u00edan junto a Nabot.<\/p>\n<p>En las cartas escribi\u00f3 lo siguiente:<br \/>\n\u00abProclamad un ayuno y sentad a Nabot al frente de la asamblea. Frente a \u00e9l sentad a dos hombres hijos de Belial que testifiquen en su contra diciendo: \u201cT\u00fa has maldecido a Dios y al rey\u201d. Entonces lo sacar\u00e9is fuera y lo lapidar\u00e9is hasta que muera\u00bb.<\/p>\n<p>Los hombres de la ciudad, los ancianos y notables que viv\u00edan junto a Nabot en su ciudad, hicieron tal como Jezabel les orden\u00f3 seg\u00fan lo escrito en las cartas remitidas a ellos. As\u00ed proclamaron un ayuno y sentaron a Nabot al frente de la asamblea.<\/p>\n<p>Llegaron los dos hombres hijos de Belial, se sentaron frente a \u00e9l y testificaron contra \u00e9l diciendo:<br \/>\n\u00abNabot ha maldecido a Dios y al rey\u00bb.<\/p>\n<p>Lo sacaron fuera de la ciudad y lo lapidaron a pedradas hasta que muri\u00f3.<\/p>\n<p>Enviaron a decir a Jezabel:<br \/>\n\u00abNabot ha sido lapidado y est\u00e1 muerto\u00bb.<\/p>\n<p>En cuanto Jezabel oy\u00f3 que Nabot hab\u00eda muerto lapidado, dijo a Ajab:<br \/>\n\u00abLev\u00e1ntate y toma posesi\u00f3n de la vi\u00f1a de Nabot, el de Yezrael, el que se neg\u00f3 a vend\u00e9rtela por su valor en plata, pues<\/p>\n<p>Nabot ya no est\u00e1 vivo, ha muerto\u00bb.<br \/>\nApenas oy\u00f3 Ajab que Nabot hab\u00eda muerto, se levant\u00f3 y baj\u00f3 a la vi\u00f1a de Nabot, el de Yezrael, para tomar posesi\u00f3n de ella<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h2>Salmo de hoy<\/h2>\n<h3>Salmo 5 R\/. Atiende a mis gemidos, Se\u00f1or.<\/h3>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Se\u00f1or, escucha mis palabras,<br \/>\natiende a mis gemidos,<br \/>\nhaz caso de mis gritos de auxilio,<br \/>\nRey m\u00edo y Dios m\u00edo. R\/.<\/p>\n<p>T\u00fa no eres un Dios que ame la maldad,<br \/>\nni el malvado es tu hu\u00e9sped,<br \/>\nni el arrogante se mantiene en tu presencia. R\/.<\/p>\n<p>Detestas a los malhechores,<br \/>\ndestruyes a los mentirosos;<br \/>\nal hombre sanguinario y traicionero<br \/>\nlo aborrece el Se\u00f1or. R\/.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h2>Evangelio del d\u00eda<\/h2>\n<h3>Lectura del santo evangelio seg\u00fan san Mateo 5, 38-42<\/h3>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>En aquel tiempo, dijo Jes\u00fas a sus disc\u00edpulos:<br \/>\n\u00abHab\u00e9is o\u00eddo que se dijo: \u201cOjo por ojo, diente por diente\u201d. Pero yo os digo: no hag\u00e1is frente al que os agravia.<\/p>\n<p>Al contrario, si uno te abofetea en la mejilla derecha, pres\u00e9ntale la otra; al que quiera ponerte pleito para quitarte la t\u00fanica, dale tambi\u00e9n el manto; a quien te requiera para caminar una milla, acomp\u00e1\u00f1ale dos; a quien te pide, dale, y al que te pide prestado, no lo reh\u00fayas\u00bb.<\/p>\n<h3 class=\"isSelectedEnd\"><strong>Reflexi\u00f3n<\/strong><\/h3>\n<p class=\"isSelectedEnd\">En el Evangelio seg\u00fan san Mateo, cap\u00edtulo 5, vers\u00edculos 38 al 42, Jes\u00fas habla de algo que cuesta mucho: no responder al da\u00f1o con m\u00e1s da\u00f1o.<\/p>\n<p class=\"isSelectedEnd\">La ley del \u201cojo por ojo\u201d buscaba poner un l\u00edmite a la venganza. Nadie deb\u00eda cobrar m\u00e1s de lo que hab\u00eda sufrido. Pero Jes\u00fas va m\u00e1s lejos. Pide no vivir pensando en c\u00f3mo devolver el golpe.<\/p>\n<p class=\"isSelectedEnd\">Cuando alguien nos ofende, lo primero que suele salir es la rabia. Queremos contestar, humillar o hacer sentir al otro el mismo dolor. El problema es que as\u00ed el pleito nunca termina. Uno hiere, el otro responde y todo se va haciendo m\u00e1s grande.<\/p>\n<p class=\"isSelectedEnd\">Presentar la otra mejilla no significa permitir abusos ni quedarse callado ante una injusticia. Tampoco obliga a seguir cerca de una persona violenta. Significa no actuar con el mismo odio, buscar una salida correcta y evitar que la rabia se apodere de nosotros.<\/p>\n<p class=\"isSelectedEnd\">A veces hace falta alejarse, pedir ayuda o poner l\u00edmites claros. Eso tambi\u00e9n es sano. Lo que Jes\u00fas rechaza es la venganza, porque termina da\u00f1ando tanto al otro como a quien la guarda.<\/p>\n<p class=\"isSelectedEnd\">Despu\u00e9s habla de dar el manto, caminar una milla m\u00e1s y ayudar a quien pide. Con estas im\u00e1genes ense\u00f1a a no vivir calcul\u00e1ndolo todo. Hay personas que solo hacen el bien cuando reciben algo a cambio. Cristo propone una generosidad m\u00e1s limpia.<\/p>\n<p class=\"isSelectedEnd\">Eso no significa entregar lo que no tenemos ni dejar que se aprovechen de nosotros. Hay que ayudar con sentido com\u00fan. Pero tambi\u00e9n hay que revisar si usamos la prudencia como excusa para no compartir nunca.<\/p>\n<p class=\"isSelectedEnd\">El papa Francisco ense\u00f1\u00f3 que responder al mal con el bien puede parecer una derrota, pero en realidad es la forma de romper la violencia. Quien se venga queda atrapado en el mismo juego. Quien act\u00faa de otra manera abre una puerta nueva.<\/p>\n<p class=\"isSelectedEnd\">Este Evangelio toca la vida diaria: discusiones en la familia, problemas entre vecinos, pleitos en el trabajo y ofensas que se arrastran durante a\u00f1os. Muchas veces nadie quiere dar el primer paso porque todos esperan que sea el otro.<\/p>\n<p class=\"isSelectedEnd\">Jes\u00fas nos pide una fuerza distinta. La fuerza de controlar la lengua, bajar el tono, no alimentar el chisme y buscar una soluci\u00f3n sin humillar.<\/p>\n<p class=\"isSelectedEnd\">Perdonar no cambia lo que ocurri\u00f3, pero evita que aquella herida siga mandando sobre nuestra vida. No siempre ser\u00e1 f\u00e1cil ni r\u00e1pido. Aun as\u00ed, es mejor caminar hacia la paz que seguir cargando una pelea que nos amarga por dentro.<\/p>\n<p>Que Dios les bendiga y les proteja.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Primera lectura Lectura del primer libro de los Reyes 21, 1-16 &nbsp; Por aquel tiempo, Nabot de Yezrael ten\u00eda una vi\u00f1a junto al palacio de Ajab, rey de Samaria. 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