{"id":42081,"date":"2026-06-12T12:33:49","date_gmt":"2026-06-12T12:33:49","guid":{"rendered":"https:\/\/iglesiadelourdes.com\/?p=42081"},"modified":"2026-06-12T17:50:15","modified_gmt":"2026-06-12T17:50:15","slug":"13-de-junio-del-2026","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/iglesiadelourdes.com\/index.php\/2026\/06\/12\/13-de-junio-del-2026\/","title":{"rendered":"13 de junio del 2026"},"content":{"rendered":"<h2>Primera lectura<\/h2>\n<h3>Lectura del primer libro de los Reyes 19, 16b. 19-21<\/h3>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>En aquellos d\u00edas, el Se\u00f1or dijo a El\u00edas:<br \/>\n\u00abUnge profeta sucesor tuyo a El\u00edseo, hijo de Safat, de Prado Bail\u00e9n. \u00bb<\/p>\n<p>El\u00edas se march\u00f3 y encontr\u00f3 a Eliseo, hijo de Safat, arando con doce yuntas en fila, \u00e9l con la \u00faltima.<\/p>\n<p>Ellas pas\u00f3 a su lado y le ech\u00f3 encima el manto.<\/p>\n<p>Entonces Eliseo, dejando los bueyes, corri\u00f3 tras El\u00edas y le pidi\u00f3:<br \/>\n\u00abD\u00e9jame decir adi\u00f3s a, mis padres; luego vuelvo y te sigo.\u00bb<\/p>\n<p>Ellas le dijo:<br \/>\n\u00abVe y vuelve; \u00bfqui\u00e9n te lo impide?\u00bb<\/p>\n<p>Eliseo dio la vuelta, cogi\u00f3 la yunta de bueyes y los ofreci\u00f3 en sacrificio; hizo fuego con aperos, as\u00f3 la carne y ofreci\u00f3 de comer a su gente; luego se levant\u00f3, march\u00f3 tras Ellas y se puso a su servicio.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h2>Salmo de hoy<\/h2>\n<h3>Salmo : Salmo 15, 1-2a y 5. 7-8. 9-10. 11 R\/. T\u00fa, Se\u00f1or, eres el lote de mi heredad.<\/h3>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Prot\u00e9geme, Dios m\u00edo, que me refugio en ti;<br \/>\nyo digo al Se\u00f1or: \u00abT\u00fa eres mi bien.\u00bb<br \/>\nEl Se\u00f1or es el lote de mi heredad y mi copa;<br \/>\nmi suerte est\u00e1 en tu mano. R\/.<\/p>\n<p>Bendecir\u00e9 al Se\u00f1or, que me aconseja,<br \/>\nhasta de noche me instruye internamente.<br \/>\nTengo siempre presente al Se\u00f1or,<br \/>\ncon \u00e9l a mi derecha no vacilar\u00e9. R\/.<\/p>\n<p>Por eso se me alegra el coraz\u00f3n,<br \/>\nse gozan mis entra\u00f1as, y mi carne descansa serena.<br \/>\nPorque no me entregar\u00e1s a la muerte,<br \/>\nni dejar\u00e1s a tu fiel conocer la corrupci\u00f3n. R\/.<\/p>\n<p>Me ense\u00f1ar\u00e1s el sendero de la vida,<br \/>\nme saciar\u00e1s de gozo en tu presencia,<br \/>\nde alegr\u00eda perpetua a tu derecha. R\/.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h2>Evangelio del d\u00eda<\/h2>\n<h3>Lectura del santo evangelio seg\u00fan san Lucas 2,41-51<\/h3>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Los padres de Jes\u00fas sol\u00edan ir cada a\u00f1o a Jerusal\u00e9n por las fiestas de Pascua.<\/p>\n<p>Cuando Jes\u00fas cumpli\u00f3 doce a\u00f1os, subieron a la fiesta seg\u00fan la costumbre y, cuando termin\u00f3, se volvieron; pero el ni\u00f1o Jes\u00fas se qued\u00f3 en Jerusal\u00e9n, sin que lo supieran sus padres.<\/p>\n<p>Estos, creyendo que estaba en la caravana, anduvieron el camino de un d\u00eda y se pusieron a buscarlo entre los parientes y conocidos; al no encontrarlo, se volvieron a Jerusal\u00e9n busc\u00e1ndolo.<\/p>\n<p>Y sucedi\u00f3 que, a los tres d\u00edas, lo encontraron en el templo, sentado en medio de los maestros, escuch\u00e1ndolos y haci\u00e9ndoles preguntas. Todos los que le o\u00edan quedaban asombrados de su talento y de las respuestas que daba.<\/p>\n<p>Al verlo, se quedaron at\u00f3nitos, y le dijo su madre:<br \/>\n\u00abHijo, \u00bfpor qu\u00e9 nos has tratado as\u00ed? Tu padre y yo te busc\u00e1bamos angustiados\u00bb.<\/p>\n<p>\u00c9l les contest\u00f3:<br \/>\n\u00ab\u00bfPor qu\u00e9 me buscabais? \u00bfNo sab\u00edais que yo deb\u00eda estar en las cosas de mi Padre?\u00bb.<\/p>\n<p>Pero ellos no comprendieron lo que le dijo.<\/p>\n<p>\u00c9l baj\u00f3 con ellos y fue a Nazaret y estaba sujeto a ellos.<\/p>\n<p>Su madre conservaba todo esto en su coraz\u00f3n.<\/p>\n<h3>Reflexi\u00f3n<\/h3>\n<p class=\"isSelectedEnd\">Gloria a ti, Se\u00f1or Jes\u00fas.<\/p>\n<p class=\"isSelectedEnd\">En el Evangelio seg\u00fan san Lucas, cap\u00edtulo 2, vers\u00edculos 41 al 51, Mar\u00eda y Jos\u00e9 pasan por una angustia enorme. Jes\u00fas no aparece en la caravana y ellos comienzan a buscarlo entre familiares y conocidos. Al no encontrarlo, regresan a Jerusal\u00e9n.<\/p>\n<p class=\"isSelectedEnd\">Fueron tres d\u00edas de preocupaci\u00f3n. Tres d\u00edas sin saber d\u00f3nde estaba su hijo. Mar\u00eda se lo dice con toda sinceridad: \u00abTu padre y yo te busc\u00e1bamos angustiados\u00bb.<\/p>\n<p class=\"isSelectedEnd\">Hoy, al recordar el Inmaculado Coraz\u00f3n de la Virgen Mar\u00eda, este pasaje nos muestra un coraz\u00f3n que ama, sufre, busca y no se rinde. Mar\u00eda no vivi\u00f3 una vida sin problemas. Tambi\u00e9n pas\u00f3 miedo, cansancio y momentos que no comprend\u00eda.<\/p>\n<p class=\"isSelectedEnd\">Cuando encuentra a Jes\u00fas en el templo, escucha una respuesta dif\u00edcil: \u00c9l deb\u00eda ocuparse de las cosas de su Padre. Mar\u00eda no entiende del todo, pero tampoco se aparta. El Evangelio dice que guardaba todo en su coraz\u00f3n.<\/p>\n<p class=\"isSelectedEnd\">Guardar en el coraz\u00f3n no significa tragarse el dolor y fingir que nada pasa. Significa pensar, rezar y esperar. Mar\u00eda no ten\u00eda todas las respuestas, pero segu\u00eda confiando.<\/p>\n<p class=\"isSelectedEnd\">Eso nos ense\u00f1a mucho. Hay momentos en los que tampoco entendemos lo que ocurre en la familia, en la salud o en la vida diaria. Queremos respuestas r\u00e1pidas, pero no siempre llegan. A veces toca caminar con dudas.<\/p>\n<p class=\"isSelectedEnd\">El coraz\u00f3n de Mar\u00eda no era fr\u00edo ni distante. Era un coraz\u00f3n atento. Ve\u00eda, escuchaba y trataba de comprender. No reaccionaba con rabia ni soltaba palabras por impulso. Sab\u00eda hacer silencio para descubrir qu\u00e9 estaba haciendo Dios.<\/p>\n<p class=\"isSelectedEnd\">El papa Francisco ense\u00f1\u00f3 que Mar\u00eda guardaba los acontecimientos y los meditaba con paciencia. Esa forma de vivir hace falta hoy, porque muchas veces hablamos demasiado r\u00e1pido y pensamos demasiado poco.<\/p>\n<p class=\"isSelectedEnd\">Esta memoria tambi\u00e9n nos invita a revisar qu\u00e9 guardamos dentro. Hay personas que almacenan rencores, heridas y resentimientos durante a\u00f1os. Mar\u00eda guardaba los hechos para presentarlos ante Dios, no para alimentar amargura.<\/p>\n<p class=\"isSelectedEnd\">Un coraz\u00f3n limpio no es un coraz\u00f3n sin dolor. Es un coraz\u00f3n que no deja que el odio lo gobierne. Es capaz de sufrir sin destruir, de esperar sin desesperarse y de amar aun cuando no comprende.<\/p>\n<p class=\"isSelectedEnd\">Hoy podemos pedirle a Mar\u00eda que nos ense\u00f1e a vivir con m\u00e1s calma, a pensar antes de reaccionar y a confiar cuando el camino se vuelve oscuro.<\/p>\n<p class=\"isSelectedEnd\">Que su ejemplo nos ayude a tener un coraz\u00f3n m\u00e1s sencillo, paciente y cercano a Dios.<\/p>\n<p>Que Dios les bendiga y les proteja.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Primera lectura Lectura del primer libro de los Reyes 19, 16b. 19-21 &nbsp; En aquellos d\u00edas, el Se\u00f1or dijo a El\u00edas: \u00abUnge profeta sucesor tuyo a El\u00edseo, hijo de Safat,&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":4,"featured_media":42082,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"give_campaign_id":0,"footnotes":""},"categories":[69],"tags":[],"class_list":["post-42081","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-evangeliodiario"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/iglesiadelourdes.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/42081","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/iglesiadelourdes.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/iglesiadelourdes.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/iglesiadelourdes.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/4"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/iglesiadelourdes.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=42081"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/iglesiadelourdes.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/42081\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":42083,"href":"https:\/\/iglesiadelourdes.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/42081\/revisions\/42083"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/iglesiadelourdes.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/42082"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/iglesiadelourdes.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=42081"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/iglesiadelourdes.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=42081"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/iglesiadelourdes.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=42081"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}