{"id":42067,"date":"2026-06-08T12:29:19","date_gmt":"2026-06-08T12:29:19","guid":{"rendered":"https:\/\/iglesiadelourdes.com\/?p=42067"},"modified":"2026-06-08T12:29:19","modified_gmt":"2026-06-08T12:29:19","slug":"9-de-junio-del-2026","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/iglesiadelourdes.com\/index.php\/2026\/06\/08\/9-de-junio-del-2026\/","title":{"rendered":"9 de junio del 2026"},"content":{"rendered":"<h2>Primera lectura<\/h2>\n<h3>Lectura del primer libro de los Reyes 17, 7-16<\/h3>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>En aquellos d\u00edas, se sec\u00f3 el torrente donde estaba escondido El\u00edas, pues no hubo lluvia sobre el pa\u00eds.<br \/>\nLa palabra del Se\u00f1or lleg\u00f3 entonces a El\u00edas diciendo:<br \/>\n\u00abLev\u00e1ntate, vete a Sarepta de Sid\u00f3n y establ\u00e9cete, pues he ordenado a una mujer viuda de all\u00ed que te suministre alimento\u00bb.<br \/>\nSe alz\u00f3 y fue a Sarepta. Traspasaba la puerta de la ciudad en el momento en el que una mujer viuda recog\u00eda por all\u00ed le\u00f1a. El\u00edas la llam\u00f3 y le dijo:<br \/>\n\u00abTr\u00e1eme un poco de agua en el jarro, por favor, y beber\u00e9\u00bb.<br \/>\nCuando ella fue a tra\u00e9rsela, \u00e9l volvi\u00f3 a gritarle:<br \/>\n\u00abTr\u00e1eme, por favor, en tu mano un trozo de pan\u00bb.<br \/>\nElla respondi\u00f3:<br \/>\n\u00abVive el Se\u00f1or, tu Dios, que no me queda pan cocido; solo un pu\u00f1ado de harina en la orza y un poco de aceite en Ja alcuza. Estoy recogiendo un par de palos, entrar\u00e9 y preparar\u00e9 el pan para m\u00ed y mi hijo, lo comeremos y luego moriremos\u00bb.<br \/>\nPero El\u00edas le dijo:<br \/>\n\u00abNo temas. Entra y haz como has dicho, pero antes prep\u00e1rame con la harina una peque\u00f1a torta y tr\u00e1emela. Para ti y tu hijo la har\u00e1s despu\u00e9s. Porque as\u00ed dice el Se\u00f1or, Dios de Israel:<br \/>\n\u201cLa orza de harina no se vaciar\u00e1<br \/>\nla alcuza de aceite no se agotar\u00e1<br \/>\nhasta el d\u00eda en que el Se\u00f1or conceda<br \/>\nlluvias sobre la tierra\u201d\u00bb.<br \/>\nElla se fue y obr\u00f3 seg\u00fan la palabra de El\u00edas, y comieron \u00e9l, ella y su familia.<br \/>\nPor mucho tiempo la orza de harina no se vaci\u00f3 ni la alcuza de aceite se agot\u00f3, seg\u00fan la palabra que hab\u00eda pronunciado el Se\u00f1or por boca de El\u00edas.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h2>Salmo de hoy<\/h2>\n<h3>Salmo 4, 2-3. 4-5. 7-8 R\/. Haz brillar sobre nosotros, Se\u00f1or, la luz de tu rostro.<\/h3>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Esc\u00fachame cuando te invoco, Dios de mi justicia;<br \/>\nt\u00fa que en el aprieto me diste anchura,<br \/>\nten piedad de mi y escucha mi oraci\u00f3n.<br \/>\nY vosotros, \u00bfhasta cu\u00e1ndo ultrajar\u00e9is mi honor,<br \/>\namar\u00e9is la falsedad y buscar\u00e9is el enga\u00f1o? R\/.<\/p>\n<p>Sabedlo: el Se\u00f1or hizo milagros en mi favor,<br \/>\ny el Se\u00f1or me escuchar\u00e1 cuando lo invoque.<br \/>\nTemblad y no pequ\u00e9is,<br \/>\nreflexionad en el silencio de vuestro lecho. R\/.<\/p>\n<p>Hay muchos que dicen: \u00ab\u00bfQui\u00e9n nos har\u00e1 ver la dicha,<br \/>\nsi la luz de tu rostro ha huido de nosotros?\u00bb<br \/>\nPero t\u00fa, Se\u00f1or, has puesto en mi coraz\u00f3n m\u00e1s alegr\u00eda<br \/>\nque si abundara en su trigo y en su vino. R\/.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h2>Evangelio del d\u00eda<\/h2>\n<h3>Lectura del santo evangelio seg\u00fan san Mateo 5, 13-16<\/h3>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>En aquel tiempo, dijo Jes\u00fas a sus disc\u00edpulos:<br \/>\n\u00abVosotros sois la sal de la tierra. Pero si la sal se vuelve sosa, \u00bfcon qu\u00e9 la salar\u00e1n?<br \/>\nNo sirve m\u00e1s que para tirarla fuera y que la pise la gente. Vosotros sois la luz del mundo. No se puede ocultar una ciudad puesta en lo alto de un monte.<br \/>\nTampoco se enciende una l\u00e1mpara para meterla debajo del celem\u00edn, sino para ponerla en el candelero y que alumbre a todos los de casa.<br \/>\nBrille as\u00ed vuestra luz ante los hombres, para que vean vuestras buenas obras y den gloria a vuestro Padre que est\u00e1 en los cielos\u00bb.<\/p>\n<h3>Reflexi\u00f3n<\/h3>\n<p class=\"isSelectedEnd\">En el Evangelio seg\u00fan san Mateo, cap\u00edtulo 5, vers\u00edculos 13 al 16, Jes\u00fas dice a sus disc\u00edpulos que son la sal de la tierra y la luz del mundo.<\/p>\n<p class=\"isSelectedEnd\">La sal parece poca cosa, pero hace una gran diferencia. Da sabor, conserva y evita que los alimentos se da\u00f1en. As\u00ed deber\u00eda ser la vida del cristiano: una presencia sencilla que mejora el ambiente donde est\u00e1.<\/p>\n<p class=\"isSelectedEnd\">Ser sal significa aportar algo bueno en la casa, en el trabajo, en la comunidad y en cualquier lugar. No hace falta andar dando discursos a cada rato. Muchas veces una palabra respetuosa, una ayuda oportuna o una conducta honesta dicen m\u00e1s que cien sermones.<\/p>\n<p class=\"isSelectedEnd\">Jes\u00fas tambi\u00e9n advierte que la sal puede volverse sosa. Eso ocurre cuando una persona dice que tiene fe, pero vive con indiferencia, maltrata a los dem\u00e1s, participa en chismes o act\u00faa con doble cara. All\u00ed el testimonio pierde fuerza.<\/p>\n<p class=\"isSelectedEnd\">Despu\u00e9s habla de la luz. Una l\u00e1mpara se enciende para alumbrar, no para esconderla. La fe tampoco fue dada para guardarla como asunto privado mientras alrededor crecen la mentira, el abuso y la falta de solidaridad.<\/p>\n<p class=\"isSelectedEnd\">Pero ser luz no significa llamar la atenci\u00f3n ni creerse mejor que los dem\u00e1s. La verdadera claridad ayuda a ver el camino. No encandila, no humilla ni obliga. Orienta con el ejemplo.<\/p>\n<p class=\"isSelectedEnd\">San Juan Pablo II ense\u00f1\u00f3 que los cristianos est\u00e1n llamados a llevar la luz de Cristo a los lugares donde viven y trabajan. Eso se hace con buenas obras, con una vida limpia y con una forma distinta de tratar a las personas.<\/p>\n<p class=\"isSelectedEnd\">Jes\u00fas dice que nuestras obras deben llevar a otros a dar gloria a Dios. Esto significa que el bien no se hace para recibir aplausos, quedar como santo o publicar cada gesto. Se hace porque es lo correcto.<\/p>\n<p class=\"isSelectedEnd\">A veces pensamos que para cambiar algo se necesita hacer cosas enormes. Pero una luz peque\u00f1a puede romper la oscuridad de una habitaci\u00f3n. Un acto de bondad, una reconciliaci\u00f3n, una palabra sincera o una decisi\u00f3n justa pueden transformar mucho m\u00e1s de lo que imaginamos.<\/p>\n<p>Este Evangelio nos recuerda que la fe debe notarse. No por la cantidad de oraciones que repetimos, sino por la manera en que vivimos. Quien sigue a Cristo est\u00e1 llamado a dar sabor donde hay desgano y claridad donde reina la confusi\u00f3n.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Primera lectura Lectura del primer libro de los Reyes 17, 7-16 &nbsp; En aquellos d\u00edas, se sec\u00f3 el torrente donde estaba escondido El\u00edas, pues no hubo lluvia sobre el pa\u00eds&#8230;.<\/p>\n","protected":false},"author":4,"featured_media":42068,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"give_campaign_id":0,"footnotes":""},"categories":[69],"tags":[],"class_list":["post-42067","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-evangeliodiario"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/iglesiadelourdes.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/42067","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/iglesiadelourdes.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/iglesiadelourdes.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/iglesiadelourdes.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/4"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/iglesiadelourdes.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=42067"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/iglesiadelourdes.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/42067\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":42069,"href":"https:\/\/iglesiadelourdes.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/42067\/revisions\/42069"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/iglesiadelourdes.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/42068"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/iglesiadelourdes.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=42067"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/iglesiadelourdes.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=42067"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/iglesiadelourdes.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=42067"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}