{"id":42061,"date":"2026-06-06T02:17:49","date_gmt":"2026-06-06T02:17:49","guid":{"rendered":"https:\/\/iglesiadelourdes.com\/?p=42061"},"modified":"2026-06-06T02:17:49","modified_gmt":"2026-06-06T02:17:49","slug":"7-de-junio-del-2026","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/iglesiadelourdes.com\/index.php\/2026\/06\/06\/7-de-junio-del-2026\/","title":{"rendered":"7 de junio del 2026"},"content":{"rendered":"<h3>Lectura del libro del Deuteronomio 8, 2-3. 14b-16a<\/h3>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Mois\u00e9s habl\u00f3 al pueblo diciendo:<br \/>\n\u00abRecuerda todo el camino que el Se\u00f1or, tu Dios, te ha hecho recorrer estos cuarenta a\u00f1os por el desierto, para afligirte, para probarte y conocer lo que hay en tu coraz\u00f3n: si observas sus preceptos o no.<br \/>\n\u00c9l te afligi\u00f3, haci\u00e9ndote pasar hambre, y despu\u00e9s te aliment\u00f3 con el man\u00e1, que t\u00fa no conoc\u00edas ni conocieron tus padres, para hacerte reconocer que no solo de pan vive el hombre, sino que vive de todo cuanto sale de la boca de Dios.<br \/>\nNo olvides al Se\u00f1or, tu Dios, que te sac\u00f3 de la tierra de Egipto, de la casa de esclavitud, que te hizo recorrer aquel desierto inmenso y terrible, con serpientes abrasadoras y alacranes, un sequedal sin una gota de agua, que sac\u00f3 agua para ti de una roca de pedernal; que te aliment\u00f3 en el desierto con un man\u00e1 que no conoc\u00edan tus padres\u00bb.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h2>Salmo<\/h2>\n<h3>Salmo 147, 12-13. 14-15. 19-20 R\/. Glorifica al Se\u00f1or, Jerusal\u00e9n<\/h3>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Glorifica al Se\u00f1or, Jerusal\u00e9n;<br \/>\nalaba a tu Dios, Sion.<br \/>\nQue ha reforzado los cerrojos de tus puertas,<br \/>\ny ha bendecido a tus hijos dentro de ti. R\/.<\/p>\n<p>Ha puesto paz en tus fronteras,<br \/>\nte sacia con flor de harina.<br \/>\n\u00c9l env\u00eda su mensaje a la tierra,<br \/>\ny su palabra corre veloz. R\/.<\/p>\n<p>Anuncia su palabra a Jacob,<br \/>\nsus decretos y mandatos a Israel;<br \/>\ncon ninguna naci\u00f3n obr\u00f3 as\u00ed,<br \/>\nni les dio a conocer sus mandatos. R\/.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h2>Segunda lectura<\/h2>\n<h3>Lectura de la primera carta del ap\u00f3stol san Pablo a los Corintios 10, 16-17<\/h3>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Hermanos:<br \/>\nEl c\u00e1liz de la bendici\u00f3n que bendecimos, \u00bfno es comuni\u00f3n de la sangre de Cristo? Y el pan que partimos, \u00bfno es comuni\u00f3n del cuerpo de Cristo?<br \/>\nPorque el pan es uno, nosotros, siendo muchos, formamos un solo cuerpo, pues todos comemos del mismo pan.<\/p>\n<h2>Evangelio del d\u00eda<\/h2>\n<h3>Lectura del santo evangelio seg\u00fan san Juan 6, 51-58<\/h3>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>En aquel tiempo, dijo Jes\u00fas a los jud\u00edos:<br \/>\n\u00abYo soy el pan vivo que ha bajado del cielo; el que coma de este pan vivir\u00e1 para siempre. Y el pan que yo dar\u00e9 es mi carne por la vida del mundo\u00bb.<br \/>\nDisputaban los jud\u00edos entre s\u00ed:<br \/>\n\u00abC\u00f3mo puede este darnos a comer su carne?\u00bb.<br \/>\nEntonces Jes\u00fas les dijo:<br \/>\n\u00abEn verdad, en verdad os digo: si no com\u00e9is la carne del Hijo del hombre y no beb\u00e9is su sangre, no ten\u00e9is vida en vosotros. El que come mi carne y bebe mi sangre tiene vida eterna, y yo lo resucitar\u00e9 en el \u00faltimo d\u00eda.<br \/>\nMi carne es verdadera comida, y mi sangre es verdadera bebida. El que come mi carne y bebe mi sangre habita en m\u00ed y yo en \u00e9l. Como el Padre que vive me ha enviado, y yo vivo por el Padre, as\u00ed, del mismo modo, el que me come vivir\u00e1 por m\u00ed.<br \/>\nEste es el pan que ha bajado del cielo: no como el de vuestros padres, que lo comieron y murieron; el que come este pan vivir\u00e1 para siempre\u00bb.<\/p>\n<h3>Reflexi\u00f3n<\/h3>\n<p class=\"isSelectedEnd\">En el Evangelio seg\u00fan san Juan, cap\u00edtulo 6, vers\u00edculos 51 al 58, Jes\u00fas dice algo que todav\u00eda hoy cuesta entender: \u00c9l es el pan vivo bajado del cielo y quien coma de ese pan tendr\u00e1 vida eterna.<\/p>\n<p class=\"isSelectedEnd\">Los jud\u00edos comenzaron a discutir porque tomaron sus palabras \u00fanicamente desde lo material. No pod\u00edan comprender c\u00f3mo Jes\u00fas pod\u00eda entregar su carne como alimento. Pero \u00c9l no se echa para atr\u00e1s ni suaviza el mensaje. Afirma con claridad que su carne es verdadera comida y su sangre verdadera bebida.<\/p>\n<p class=\"isSelectedEnd\">Estas palabras nos llevan directamente a la Eucarist\u00eda. En cada misa, Cristo se entrega de nuevo como alimento para su pueblo. No recibimos un recuerdo ni una figura. Recibimos su presencia real, al mismo Se\u00f1or que entreg\u00f3 su vida en la cruz y venci\u00f3 la muerte.<\/p>\n<p class=\"isSelectedEnd\">La solemnidad del Sant\u00edsimo Cuerpo y Sangre de Cristo nos recuerda que Dios quiso quedarse cerca. No se qued\u00f3 mirando desde lejos nuestras penas, nuestros cansancios y nuestras luchas. Se hizo alimento para acompa\u00f1arnos y sostenernos.<\/p>\n<p class=\"isSelectedEnd\">Pero comulgar no puede convertirse en una costumbre vac\u00eda. Acercarse al altar exige respeto, fe y deseo de cambiar. No tiene mucho sentido recibir a Cristo y despu\u00e9s salir a humillar, mentir, sembrar pleitos o tratar mal a quienes viven con nosotros.<\/p>\n<p class=\"isSelectedEnd\">San Juan Pablo II ense\u00f1\u00f3 que la Iglesia vive de la Eucarist\u00eda. Esto significa que la comunidad cristiana no puede sostenerse solo con reuniones, actividades o palabras. Su fuerza nace de Cristo presente en el pan y el vino consagrados.<\/p>\n<p class=\"isSelectedEnd\">Jes\u00fas tambi\u00e9n dice que quien come su carne y bebe su sangre permanece en \u00c9l. Permanecer no es visitarlo un rato los domingos y luego olvidarlo durante la semana. Es dejar que su presencia entre en nuestras decisiones, en la familia, en el trabajo y en la manera de relacionarnos con los dem\u00e1s.<\/p>\n<p class=\"isSelectedEnd\">Corpus Christi nos invita a mirar con mayor seriedad lo que recibimos. Muchas veces hacemos fila para comulgar casi por costumbre, sin detenernos a pensar qui\u00e9n viene a nuestro encuentro. Cristo se entrega por completo, mientras nosotros a veces apenas le damos unos minutos.<\/p>\n<p class=\"isSelectedEnd\">La Eucarist\u00eda es alimento para quien est\u00e1 cansado, fuerza para quien atraviesa una prueba y esperanza para quien siente que ya no puede seguir. No es premio para gente perfecta, sino ayuda para quienes reconocen que necesitan a Dios.<\/p>\n<p class=\"isSelectedEnd\">Hoy celebramos que Jes\u00fas quiso quedarse entre nosotros. La mejor forma de agradecer este regalo ser\u00e1 permitir que su presencia se note en nuestra conducta, en la paciencia, en el perd\u00f3n, en la solidaridad y en el trato que damos a cada persona.<\/p>\n<p>Que Dios les bendiga y les proteja.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Lectura del libro del Deuteronomio 8, 2-3. 14b-16a &nbsp; Mois\u00e9s habl\u00f3 al pueblo diciendo: \u00abRecuerda todo el camino que el Se\u00f1or, tu Dios, te ha hecho recorrer estos cuarenta a\u00f1os&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":4,"featured_media":42062,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"give_campaign_id":0,"footnotes":""},"categories":[69],"tags":[],"class_list":["post-42061","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-evangeliodiario"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/iglesiadelourdes.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/42061","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/iglesiadelourdes.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/iglesiadelourdes.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/iglesiadelourdes.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/4"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/iglesiadelourdes.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=42061"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/iglesiadelourdes.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/42061\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":42063,"href":"https:\/\/iglesiadelourdes.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/42061\/revisions\/42063"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/iglesiadelourdes.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/42062"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/iglesiadelourdes.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=42061"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/iglesiadelourdes.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=42061"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/iglesiadelourdes.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=42061"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}