{"id":41968,"date":"2026-04-07T13:34:22","date_gmt":"2026-04-07T13:34:22","guid":{"rendered":"https:\/\/iglesiadelourdes.com\/?p=41968"},"modified":"2026-04-07T13:44:07","modified_gmt":"2026-04-07T13:44:07","slug":"7-de-abril-del-2026","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/iglesiadelourdes.com\/index.php\/2026\/04\/07\/7-de-abril-del-2026\/","title":{"rendered":"7 de abril del 2026"},"content":{"rendered":"<h2>Primera lectura<\/h2>\n<h3>Lectura del libro de los Hechos de los ap\u00f3stoles 2, 36-41<\/h3>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>El d\u00eda de Pentecost\u00e9s, dec\u00eda Pedro a los jud\u00edos:<br \/>\n\u00abCon toda seguridad conozca toda la casa de Israel que al mismo Jes\u00fas, a quien vosotros crucificasteis, Dios lo ha constituido Se\u00f1or y Mes\u00edas\u00bb.<\/p>\n<p>Al o\u00edr esto, se les traspas\u00f3 el coraz\u00f3n, y preguntaron a Pedro y a los dem\u00e1s ap\u00f3stoles:<br \/>\n\u00ab\u00bfQu\u00e9 tenemos que hacer, hermanos?\u00bb.<\/p>\n<p>Pedro les contest\u00f3:<br \/>\n\u00abConvert\u00edos y sea bautizado cada uno de vosotros en el nombre de Jes\u00fas, el Mes\u00edas, para perd\u00f3n de vuestros pecados, y recibir\u00e9is el don del Esp\u00edritu Santo. Porque la promesa vale para vosotros y para vuestros hijos, y para los que est\u00e1n lejos, para cuantos llamare a s\u00ed el Se\u00f1or Dios nuestro\u00bb.<\/p>\n<p>Con estas y otras muchas razones dio testimonio y los exhortaba diciendo:<br \/>\n\u00abSalvaos de esta generaci\u00f3n perversa\u00bb.<\/p>\n<p>Los que aceptaron sus palabras se bautizaron, y aquel d\u00eda fueron agregadas unas tres mil personas.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h2>Salmo de hoy<\/h2>\n<h3>Salmo 32, 4-5. 18-19. 20 y 22 R\/. La misericordia del Se\u00f1or llena la tierra<\/h3>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>La palabra del Se\u00f1or es sincera,<br \/>\ny todas sus acciones son leales;<br \/>\n\u00e9l ama la justicia y el derecho,<br \/>\ny su misericordia llena la tierra. R\/.<\/p>\n<p>Los ojos del Se\u00f1or est\u00e1n puestos en quien lo teme,<br \/>\nen los que esteran su misericordia,<br \/>\npara librar sus vidas de la muerte<br \/>\ny reanimarlos en tiempo de hambre. R\/.<\/p>\n<p>Nosotros aguardamos al Se\u00f1or:<br \/>\n\u00e9l es nuestro auxilio y escudo.<br \/>\nQue tu misericordia, Se\u00f1or, venga sobre nosotros,<br \/>\ncomo lo esperamos de ti. R\/.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h2>Evangelio del d\u00eda<\/h2>\n<h3>Lectura del santo evangelio seg\u00fan san Juan 20, 11-18<\/h3>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>En aquel tiempo, estaba Mar\u00eda fuera, junto al sepulcro, llorando. Mientras lloraba, se asom\u00f3 al sepulcro y vio dos \u00e1ngeles vestidos de blanco, sentados, uno a la cabecera y otro a los pies, donde hab\u00eda estado el cuerpo de Jes\u00fas.<\/p>\n<p>Ellos le preguntan:<br \/>\n\u00abMujer, \u00bfpor qu\u00e9 lloras?\u00bb.<\/p>\n<p>Ella contesta:<br \/>\n\u00abPorque se han llevado a mi Se\u00f1or y no s\u00e9 d\u00f3nde lo han puesto\u00bb.<\/p>\n<p>Dicho esto, se vuelve y ve a Jes\u00fas, de pie, pero no sab\u00eda que era Jes\u00fas.<\/p>\n<p>Jes\u00fas le dice:<br \/>\n\u00abMujer, \u00bfpor qu\u00e9 lloras?\u00bb.<\/p>\n<p>Ella, tom\u00e1ndolo por el hortelano, le contesta:<br \/>\n\u00abSe\u00f1or, si t\u00fa te lo has llevado, dime d\u00f3nde lo has puesto y yo lo recoger\u00e9\u00bb.<\/p>\n<p>Jes\u00fas le dice:<br \/>\n\u00ab\u00a1Mar\u00eda!\u00bb.<\/p>\n<p>Ella se vuelve y le dice.<br \/>\n\u00ab\u00a1Rabbun\u00ed!\u00bb, que significa: \u00ab\u00a1Maestro!\u00bb.<\/p>\n<p>Jes\u00fas le dice:<br \/>\n\u00abNo me retengas, que todav\u00eda no he subido al Padre. Pero, ande, ve a mis hermanos y diles: \u201cSubo al Padre m\u00edo y Padre vuestro, al Dios m\u00edo y Dios vuestro\u201d\u00bb.<\/p>\n<p>Mar\u00eda la Magdalena fue y anunci\u00f3 a los disc\u00edpulos:<br \/>\n\u00abHe visto al Se\u00f1or y ha dicho esto\u00bb.<\/p>\n<h3 data-start=\"31\" data-end=\"44\"><strong data-start=\"31\" data-end=\"44\">Reflexi\u00f3n<\/strong><\/h3>\n<p data-start=\"46\" data-end=\"457\">En el pasaje del Evangelio seg\u00fan san Juan 20, 11-18, Mar\u00eda Magdalena est\u00e1 fuera del sepulcro llorando. Ese detalle pesa mucho. Ella no se hab\u00eda ido. Se qued\u00f3 all\u00ed, junto al lugar del dolor, del vac\u00edo y de la ausencia. Todav\u00eda no entiende lo que Dios ha hecho, pero permanece. Y muchas veces la fe empieza as\u00ed: no con respuestas claras, sino con la decisi\u00f3n de no apartarse del Se\u00f1or ni siquiera en la oscuridad.<\/p>\n<p data-start=\"459\" data-end=\"836\">Cuando los \u00e1ngeles le preguntan por qu\u00e9 llora, Mar\u00eda responde desde lo que puede ver: \u201cSe han llevado a mi Se\u00f1or\u201d. Ella sigue pensando en una p\u00e9rdida. Sigue mirando la escena desde la l\u00f3gica de la muerte. Y eso tambi\u00e9n nos pasa. A veces Dios ya abri\u00f3 un camino nuevo, pero uno sigue atrapado en la idea de que todo termin\u00f3, de que ya no queda nada, de que solo toca lamentarse.<\/p>\n<p data-start=\"838\" data-end=\"1191\">Luego Jes\u00fas mismo le hace la misma pregunta: \u201cMujer, \u00bfpor qu\u00e9 lloras?\u201d. Pero Mar\u00eda no lo reconoce. Lo confunde con el hortelano. No porque le faltara amor, sino porque el dolor tambi\u00e9n nubla la mirada. Cuando una persona est\u00e1 herida, cansada o rota por dentro, no siempre distingue de inmediato la presencia de Dios. Lo tiene cerca, pero no lo reconoce.<\/p>\n<p data-start=\"1193\" data-end=\"1535\">Entonces llega el momento decisivo: Jes\u00fas la llama por su nombre. \u201c\u00a1Mar\u00eda!\u201d. Y ah\u00ed todo cambia. No fue un discurso largo. No fue una explicaci\u00f3n complicada. Fue su nombre. As\u00ed act\u00faa el Se\u00f1or. No trata a las personas como masa ni como n\u00famero. Las llama de manera personal. Y cuando esa voz toca el coraz\u00f3n, se cae la confusi\u00f3n y aparece la fe.<\/p>\n<p data-start=\"1537\" data-end=\"1890\">Mar\u00eda responde: \u201c\u00a1Rabbun\u00ed!\u201d. Lo reconoce como Maestro. Ya no est\u00e1 buscando un cuerpo perdido. Ahora se encuentra con el Resucitado. Pero Jes\u00fas le hace entender que no puede quedarse aferrada al modo anterior de relacionarse con \u00c9l. \u201cNo me retengas\u201d. Es decir, no intentes encerrarme en la forma en que me conociste antes. Ahora comienza una etapa nueva.<\/p>\n<p data-start=\"1892\" data-end=\"2253\">Y enseguida le da una misi\u00f3n: \u201cVe a mis hermanos y diles\u2026\u201d. La experiencia de la resurrecci\u00f3n no termina en el consuelo personal. Se convierte en anuncio. Mar\u00eda pasa del llanto al testimonio. De buscar entre muertos a ir donde los disc\u00edpulos a decir: \u201cHe visto al Se\u00f1or\u201d. Esa es la fuerza de la Pascua. Cristo no solo seca l\u00e1grimas; pone a la persona en camino.<\/p>\n<p data-start=\"2255\" data-end=\"2568\">San Juan Pablo II ense\u00f1\u00f3 que en Mar\u00eda Magdalena se ve con claridad c\u00f3mo el encuentro con Cristo resucitado transforma a una persona y la convierte en anunciadora. No qued\u00f3 encerrada en su emoci\u00f3n. Fue enviada. Y eso deja una lecci\u00f3n muy concreta: la fe verdadera no se queda solo en sentimiento; se vuelve misi\u00f3n.<\/p>\n<p data-start=\"2570\" data-end=\"2973\">Este Evangelio obliga a revisar varias cosas. \u00bfCu\u00e1ntas veces seguimos buscando al Se\u00f1or donde ya no est\u00e1? \u00bfCu\u00e1ntas veces queremos retenerlo seg\u00fan nuestras medidas, en lugar de dejarnos conducir por \u00c9l? \u00bfCu\u00e1ntas veces el dolor nos encierra tanto que no logramos reconocer su presencia? Mar\u00eda ense\u00f1a que el encuentro con Cristo resucitado no nace de tenerlo todo claro, sino de dejarse llamar y responder.<\/p>\n<p data-start=\"2975\" data-end=\"3207\">La Pascua no elimina el llanto por arte de magia, pero s\u00ed lo atraviesa. Cristo resucitado entra en ese dolor, llama por el nombre y devuelve el rumbo. Y quien de verdad lo encuentra ya no puede quedarse quieto: tiene que anunciarlo.<\/p>\n<p data-start=\"3209\" data-end=\"3248\" data-is-last-node=\"\" data-is-only-node=\"\"><strong data-start=\"3209\" data-end=\"3248\" data-is-last-node=\"\">Que Dios les bendiga y les proteja.<\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Primera lectura Lectura del libro de los Hechos de los ap\u00f3stoles 2, 36-41 &nbsp; El d\u00eda de Pentecost\u00e9s, dec\u00eda Pedro a los jud\u00edos: \u00abCon toda seguridad conozca toda la casa&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":4,"featured_media":41969,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"give_campaign_id":0,"footnotes":""},"categories":[69],"tags":[],"class_list":["post-41968","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-evangeliodiario"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/iglesiadelourdes.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/41968","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/iglesiadelourdes.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/iglesiadelourdes.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/iglesiadelourdes.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/4"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/iglesiadelourdes.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=41968"}],"version-history":[{"count":3,"href":"https:\/\/iglesiadelourdes.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/41968\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":41973,"href":"https:\/\/iglesiadelourdes.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/41968\/revisions\/41973"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/iglesiadelourdes.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/41969"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/iglesiadelourdes.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=41968"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/iglesiadelourdes.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=41968"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/iglesiadelourdes.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=41968"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}