{"id":41959,"date":"2026-04-07T13:23:21","date_gmt":"2026-04-07T13:23:21","guid":{"rendered":"https:\/\/iglesiadelourdes.com\/?p=41959"},"modified":"2026-04-07T13:23:21","modified_gmt":"2026-04-07T13:23:21","slug":"4-de-abril-del-2026","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/iglesiadelourdes.com\/index.php\/2026\/04\/07\/4-de-abril-del-2026\/","title":{"rendered":"4 de abril del 2026"},"content":{"rendered":"<h2>Primera lectura<\/h2>\n<h3>Lectura del libro del G\u00e9nesis 1, 1 \u2014 2, 2<\/h3>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Al principio cre\u00f3 Dios el cielo y la tierra. La tierra estaba informe y vac\u00eda; la tiniebla cubr\u00eda la superficie del abismo, mientras el esp\u00edritu de Dios se cern\u00eda sobre la faz de las aguas. Dijo Dios:<br \/>\n\u00abExista la luz\u00bb.<\/p>\n<p>Y la luz existi\u00f3.<\/p>\n<p>Vio Dios que la luz era buena. Y separ\u00f3 Dios la luz de la tiniebla. Llam\u00f3 Dios a la luz \u00abd\u00eda\u00bb y a la tiniebla llam\u00f3 \u00abnoche\u00bb.<\/p>\n<p>Pas\u00f3 una tarde, pas\u00f3 una ma\u00f1ana: el d\u00eda primero.<\/p>\n<p>Y dijo Dios:<br \/>\n\u00abExista un firmamento entre las aguas, que separe aguas de aguas\u00bb.<\/p>\n<p>E hizo Dios el firmamento y separ\u00f3 las aguas de debajo del firmamento de las aguas de encima del firmamento.<\/p>\n<p>Y as\u00ed fue.<\/p>\n<p>Llam\u00f3 Dios al firmamento \u00abcielo\u00bb.<\/p>\n<p>Pas\u00f3 una tarde, pas\u00f3 una ma\u00f1ana: el d\u00eda segundo.<\/p>\n<p>Dijo Dios:<br \/>\n\u00abJ\u00fantense las aguas de debajo del cielo en un solo sitio, y que aparezca lo seco\u00bb.<\/p>\n<p>Y as\u00ed fue.<\/p>\n<p>Llam\u00f3 Dios a lo seco \u00abtierra\u00bb, y a la masa de las aguas llam\u00f3 \u00abmar\u00bb.<\/p>\n<p>Y vio Dios que era bueno.<\/p>\n<p>Dijo Dios:<br \/>\n\u00abC\u00fabrase la tierra de verdor, de hierba verde que engendre semilla, y de \u00e1rboles frutales que den fruto seg\u00fan su especie y que lleven semilla sobre la tierra\u00bb.<\/p>\n<p>Y as\u00ed fue.<\/p>\n<p>La tierra brot\u00f3 hierba verde que engendraba semilla seg\u00fan su especie, y \u00e1rboles que daban fruto y llevaban semilla seg\u00fan su especie.<\/p>\n<p>Y vio Dios que era bueno.<\/p>\n<p>Pas\u00f3 una tarde, pas\u00f3 una ma\u00f1ana: el d\u00eda tercero.<\/p>\n<p>Dijo Dios:<br \/>\n\u00abExistan lumbreras en el firmamento del cielo, para separar el d\u00eda de la noche, para se\u00f1alar las fiestas, los d\u00edas y los a\u00f1os, y sirvan de lumbreras en el firmamento del cielo, para iluminar sobre la tierra\u00bb.<\/p>\n<p>Y as\u00ed fue.<\/p>\n<p>E hizo Dios dos lumbreras grandes: la lumbrera mayor para regir el d\u00eda, la lumbrera menor para regir la noche; y las estrellas. Dios las puso en el firmamento del cielo para iluminar la tierra, para regir el d\u00eda y la noche y para separar la luz de la tiniebla.<\/p>\n<p>Y vio Dios que era bueno.<\/p>\n<p>Pas\u00f3 una tarde, pas\u00f3 una ma\u00f1ana: el d\u00eda cuarto.<\/p>\n<p>Dijo Dios:<br \/>\n\u00abBullan las aguas de seres vivientes, y vuelen los p\u00e1jaros sobre la tierra frente al firmamento del cielo\u00bb.<\/p>\n<p>Y cre\u00f3 Dios los grandes cet\u00e1ceos y los seres vivientes que se deslizan y que las aguas fueron produciendo seg\u00fan sus especies, y las aves aladas seg\u00fan sus especies.<\/p>\n<p>Y vio Dios que era bueno.<\/p>\n<p>Luego los bendijo Dios, diciendo:<br \/>\n\u00abSed fecundos y multiplicaos, llenad las aguas del mar; y que las aves se multipliquen en la tierra\u00bb.<\/p>\n<p>Pas\u00f3 una tarde, pas\u00f3 una ma\u00f1ana: el d\u00eda quinto.<\/p>\n<p>Dijo Dios:<br \/>\n\u00abProduzca la tierra seres vivientes seg\u00fan sus especies: ganados, reptiles y fieras seg\u00fan sus especies\u00bb.<\/p>\n<p>Y as\u00ed fue.<\/p>\n<p>E hizo Dios las fieras seg\u00fan sus especies, los ganados seg\u00fan sus especies y los reptiles seg\u00fan sus especies.<\/p>\n<p>Y vio Dios que era bueno.<\/p>\n<p>Dijo Dios:<br \/>\n\u00abHagamos al hombre a nuestra imagen y semejanza; que domine los peces del mar, las aves del cielo, los ganados y los reptiles de la tierra\u00bb.<\/p>\n<p>Y cre\u00f3 Dios al hombre a su imagen, a imagen de Dios lo cre\u00f3, var\u00f3n y mujer los cre\u00f3.<\/p>\n<p>Dios los bendijo; y les dijo Dios:<br \/>\n\u00abSed fecundos y multiplicaos, llenad la tierra y sometedla; dominad los peces del mar, las aves del cielo y todos los animales que se mueven sobre la tierra\u00bb.<\/p>\n<p>Y dijo Dios:<br \/>\n\u00abMirad, os entrego todas las hierbas que engendran semilla sobre la superficie de la tierra y todos los \u00e1rboles frutales que engendran semilla: os servir\u00e1n de alimento. Y la hierba verde servir\u00e1 de alimento a todas las fieras de la tierra, a todas las aves del cielo, a todos los reptiles de la tierra y a todo ser que respira\u00bb.<\/p>\n<p>Y as\u00ed fue.<\/p>\n<p>Vio Dios todo lo que hab\u00eda hecho, y era muy bueno.<\/p>\n<p>Pas\u00f3 una tarde, pas\u00f3 una ma\u00f1ana: el d\u00eda sexto.<\/p>\n<p>As\u00ed quedaron concluidos el cielo, la tierra y todo el universo.<\/p>\n<p>Y habiendo concluido el d\u00eda s\u00e9ptimo la obra que hab\u00eda hecho, descans\u00f3 el d\u00eda s\u00e9ptimo de toda la obra que hab\u00eda hecho.<\/p>\n<p>SALMO:<\/p>\n<p>Sal 103, 1-2a. 5-6. 10 y 12. 13-14. 24 y 35c<br \/>\nR\/. Env\u00eda tu esp\u00edritu, Se\u00f1or, y repuebla la faz de la tierra.<\/p>\n<p>Bendice, alma m\u00eda, al Se\u00f1or:<br \/>\n\u00a1Dios m\u00edo, qu\u00e9 grande eres!<br \/>\nTe vistes de belleza y majestad,<br \/>\nla luz te envuelve como un manto. R\/.<\/p>\n<p>Asentaste la tierra sobre sus cimientos,<br \/>\ny no vacilar\u00e1 jam\u00e1s;<br \/>\nla cubriste con el manto del oc\u00e9ano,<br \/>\ny las aguas se posaron sobre las monta\u00f1as. R\/.<\/p>\n<p>De los manantiales sacas los r\u00edos,<br \/>\npara que fluyan entre los montes;<br \/>\njunto a ellos habitan las aves del cielo,<br \/>\ny entre las frondas se oye su canto. R\/.<\/p>\n<p>Desde tu morada riegas los montes,<br \/>\ny la tierra se sacia de tu acci\u00f3n fecunda;<br \/>\nhaces brotar hierba para los ganados,<br \/>\ny forraje para los que sirven al hombre.<br \/>\n\u00c9l saca pan de los campos. R\/.<\/p>\n<p>Cu\u00e1ntas son tus obras, Se\u00f1or,<br \/>\ny todas las hiciste con sabidur\u00eda;<br \/>\nla tierra est\u00e1 llena de tus criaturas.<br \/>\n\u00a1Bendice, alma m\u00eda, al Se\u00f1or! R\/.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h2>Segunda lectura<\/h2>\n<h3>Gn 22, 1-18<\/h3>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>En aquellos d\u00edas, Dios puso a prueba a Abrah\u00e1n. Le dijo:<br \/>\n\u00ab\u00a1Abrah\u00e1n!\u00bb.<\/p>\n<p>El respondi\u00f3:<br \/>\n\u00abAqu\u00ed estoy\u00bb.<\/p>\n<p>Dios dijo:<br \/>\n\u00abToma a tu hijo \u00fanico, al que amas, a Isaac, y vete a la tierra de Moria y ofr\u00e9cemelo all\u00ed en holocausto en uno de los monte que yo te indicar\u00e9\u00bb.<\/p>\n<p>Abrah\u00e1n madrug\u00f3, aparej\u00f3 el asno y se llev\u00f3 consigo a dos criados y a su hijo Isaac; cort\u00f3 le\u00f1a para el holocausto y se encamin\u00f3 al lugar que le hab\u00eda indicado Dios.<\/p>\n<p>Al tercer d\u00eda levant\u00f3 Abrah\u00e1n los ojos y divis\u00f3 el sitio desde lejos. Abrah\u00e1n dijo a sus criados:<br \/>\n\u00abQuedaos aqu\u00ed con el asno; yo con el muchacho ir\u00e9 hasta all\u00e1 para adorar, y despu\u00e9s volveremos con vosotros\u00bb.<\/p>\n<p>Abrah\u00e1n tom\u00f3 la le\u00f1a para el holocausto, se la carg\u00f3 a su hijo Isaac, y \u00e9l llevaba el fuego y el cuchillo. Los dos caminaban juntos.<\/p>\n<p>Isaac dijo a Abrah\u00e1n, su padre:<br \/>\n\u00abPadre\u00bb.<\/p>\n<p>\u00c9l respondi\u00f3:<br \/>\n\u00abAqu\u00ed estoy, hijo m\u00edo\u00bb.<\/p>\n<p>El muchacho dijo:<br \/>\n\u00abTenemos fuego y le\u00f1a, pero, \u00bfd\u00f3nde est\u00e1 el cordero para el holocausto?\u00bb.<\/p>\n<p>Abrah\u00e1n contest\u00f3:<br \/>\n\u00abDios proveer\u00e1 el cordero para el holocausto, hijo m\u00edo\u00bb. Y siguieron caminando juntos.<\/p>\n<p>Cuando llegaron al sitio que le hab\u00eda dicho Dios, Abrah\u00e1n levant\u00f3 all\u00ed el altar y apil\u00f3 la le\u00f1a, luego at\u00f3 a su hijo Isaac y lo puso sobre el altar, encima de la le\u00f1a. Entonces Abrah\u00e1n alarg\u00f3 la mano y tom\u00f3 el cuchillo para degollar a su hijo. Pero el \u00e1ngel del Se\u00f1or le grit\u00f3 desde el cielo:<br \/>\n\u00ab\u00a1Abrah\u00e1n, Abrah\u00e1n!\u00bb.<\/p>\n<p>\u00c9l contest\u00f3:<br \/>\n\u00abAqu\u00ed estoy\u00bb.<\/p>\n<p>El \u00e1ngel le orden\u00f3:<br \/>\n\u00abNo alargues la mano contra el muchacho ni le hagas nada. Ahora he comprobado que temes a Dios, porque no te has reservado a tu hijo, a tu \u00fanico hijo\u00bb.<\/p>\n<p>Abrah\u00e1n levant\u00f3 los ojos y vio un carnero enredado por los cuernos en la maleza. Se acerc\u00f3, tom\u00f3 el carnero y lo ofreci\u00f3 en holocausto en lugar de su hijo.<\/p>\n<p>Abrah\u00e1n llam\u00f3 aquel sitio \u00abEl Se\u00f1or ve\u00bb, por lo que se dice a\u00fan hoy \u00abEn el monte el Se\u00f1or es visto\u00bb.<\/p>\n<p>El \u00e1ngel del Se\u00f1or llam\u00f3 a Abrah\u00e1n por segunda vez desde el cielo y le dijo:<br \/>\n\u00abJuro por m\u00ed mismo, or\u00e1culo del Se\u00f1or: por haber hecho esto, por no haberte reservado tu hijo, tu hijo \u00fanico, te colmar\u00e9 de bendiciones y multiplicar\u00e9 a tus descendientes como las estrellas del cielo y como la arena de la playa. Tus descendientes conquistar\u00e1n las puertas de sus enemigos. Todas las naciones de la tierra se bendecir\u00e1n con tu descendencia, porque has escuchado mi voz\u00bb.<\/p>\n<p>SALMO<\/p>\n<p>Sal 15, 5 y 8. 9-10. 11<br \/>\nR\/. Prot\u00e9geme, Dios m\u00edo, que me refugio en ti.<\/p>\n<p>El Se\u00f1or es el lote de mi heredad y mi copa,<br \/>\nmi suerte est\u00e1 en tu mano.<br \/>\nTengo siempre presente al Se\u00f1or,<br \/>\ncon \u00e9l a mi derecha no vacilar\u00e9. R\/.<\/p>\n<p>Por eso se me alegra el coraz\u00f3n,<br \/>\nse gozan mis entra\u00f1as,<br \/>\ny mi carne descansa esperanzada.<br \/>\nPorque no me abandonar\u00e1s en la regi\u00f3n de los muertos<br \/>\nni dejar\u00e1s a tu fiel ver la corrupci\u00f3n. R\/.<\/p>\n<p>Me ense\u00f1ar\u00e1s el sendero de la vida,<br \/>\nme saciar\u00e1s de gozo en tu presencia,<br \/>\nde alegr\u00eda perpetua a tu derecha. R\/.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h2>Tercera lectura<\/h2>\n<h3>Lectura del libro del \u00c9xodo 14, 15 \u2014 15, 1a<\/h3>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>En aquellos d\u00edas, el Se\u00f1or dijo a Mois\u00e9s:<br \/>\n\u00ab\u00bfPor qu\u00e9 sigues clamando a m\u00ed? Di a los hijos de Israel que se pongan en marcha. Y t\u00fa, alza tu cayado, extiende tu mano sobre el mar y div\u00eddelo, para que los hijos de Israel pasen por medio del mar, por lo seco. Yo har\u00e9 que los egipcios se obstinen y entren detr\u00e1s de vosotros, y me cubrir\u00e9 de gloria a costa del fara\u00f3n y de todo su ej\u00e9rcito, de sus carros y de sus jinetes. As\u00ed sabr\u00e1n los egipcios que yo soy el Se\u00f1or, cuando me haya cubierto de gloria a costa del fara\u00f3n, de sus carros y de sus jinetes\u00bb.<\/p>\n<p>Se puso en marcha el \u00e1ngel del Se\u00f1or, que iba al frente del ej\u00e9rcito de Israel, y pas\u00f3 a retaguardia. Tambi\u00e9n la columna de nube, que iba delante de ellos, se desplaz\u00f3 y se coloc\u00f3 detr\u00e1s, poni\u00e9ndose entre el campamento de los egipcios y el campamento de Israel. La nube era tenebrosa y transcurri\u00f3 toda la noche sin que los ej\u00e9rcitos pudieran aproximarse el uno al otro. Mois\u00e9s extendi\u00f3 su mano sobre el mar y el Se\u00f1or hizo retirarse el mar con un fuerte viento del este que sopl\u00f3 toda la noche; el mar se sec\u00f3 y se dividieron las aguas. Los hijos de Israel entraron en medio del mar, en lo seco, y las aguas les hac\u00edan de muralla a derecha e izquierda. Los egipcios los persiguieron y entraron tras ellos, en medio del mar: todos los caballos del fara\u00f3n, sus carros y sus jinetes.<\/p>\n<p>Era ya la vigilia matutina cuando el Se\u00f1or mir\u00f3 desde la columna de fuego y humo hacia el ej\u00e9rcito de los egipcios y sembr\u00f3 el p\u00e1nico en el ej\u00e9rcito egipcio. Trab\u00f3 las ruedas de sus carros, haci\u00e9ndolos avanzar pesadamente.<\/p>\n<p>Los egipcios dijeron:<br \/>\n\u00abHuyamos ante Israel, porque el Se\u00f1or lucha por \u00e9l contra Egipto\u00bb.<\/p>\n<p>Luego dijo el Se\u00f1or a Mois\u00e9s:<br \/>\n\u00abExtiende tu mano sobre el mar, y vuelvan las aguas sobre los egipcios, sus carros y sus jinetes\u00bb.<\/p>\n<p>Mois\u00e9s extendi\u00f3 su mano sobre el mar; y al despuntar el d\u00eda el mar recobr\u00f3 su estado natural, de modo que los egipcios, en su huida, toparon con las aguas. As\u00ed precipit\u00f3 el Se\u00f1or a los egipcios en medio del mar.<\/p>\n<p>Las aguas volvieron y cubrieron los carros, los jinetes y todo el ej\u00e9rcito del fara\u00f3n, que hab\u00eda entrado en el mar. Ni uno solo se salv\u00f3.<\/p>\n<p>Mas los hijos de Israel pasaron en seco por medio del mar, mientras las aguas hac\u00edan de muralla a derecha e izquierda.<\/p>\n<p>Aquel d\u00eda salv\u00f3 el Se\u00f1or a Israel del poder de Egipto, e Israel vio a los egipcios muertos, en la orilla del mar. Vio, pues, Israel la mano potente que el Se\u00f1or hab\u00eda desplegado contra los egipcios, y temi\u00f3 el pueblo al Se\u00f1or, y crey\u00f3 en el Se\u00f1or y en Mois\u00e9s, su siervo.<\/p>\n<p>Entonces Mois\u00e9s y los hijos de Israel entonaron este canto al Se\u00f1or:<\/p>\n<p>SALMO<\/p>\n<p>Salmo responsorial Ex 15, 1b-2. 3-4. 5-6. 17-18<br \/>\nR\/. Cantar\u00e9 al Se\u00f1or, gloriosa es su victoria.<\/p>\n<p>Cantar\u00e9 al Se\u00f1or, gloriosa es su victoria,<br \/>\ncaballos y carros ha arrojado en el mar.<br \/>\nMi fuerza y mi poder es el Se\u00f1or,<br \/>\nEl fue mi salvaci\u00f3n.<br \/>\n\u00c9l es mi Dios: yo lo alabar\u00e9;<br \/>\nel Dios de mis padres: yo lo ensalzar\u00e9. R\/.<\/p>\n<p>El Se\u00f1or es un guerrero,<br \/>\nsu nombre es \u201cEl Se\u00f1or\u201d.<br \/>\nLos carros del fara\u00f3n los lanz\u00f3 al mar,<br \/>\nahog\u00f3 en el mar Rojo a sus mejores capitanes. R\/.<\/p>\n<p>Las olas los cubrieron,<br \/>\nbajaron hasta el fondo como piedras.<br \/>\nTu diestra, Se\u00f1or, es magn\u00edfica en poder,<br \/>\ntu diestra, Se\u00f1or, tritura al enemigo. R\/.<\/p>\n<p>Lo introduces y lo plantas en el monte de tu heredad,<br \/>\nlugar del que hiciste tu trono, Se\u00f1or;<br \/>\nsantuario, Se\u00f1or, que fundaron tus manos.<br \/>\nEl Se\u00f1or reina por siempre jam\u00e1s. R\/.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h2>Cuarta lectura<\/h2>\n<h3>Lectura del libro de Isa\u00edas 54, 5-14<\/h3>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Quien te desposa es tu Hacedor: su nombre es Se\u00f1or todopoderoso. Tu libertador es el Santo de Israel: se llama \u00abDios de toda la tierra\u00bb.<\/p>\n<p>Como a mujer abandonada y abatida te llama el Se\u00f1or; como a esposa de juventud, repudiada \u2014dice tu Dios\u2014.<\/p>\n<p>Por un instante te abandon\u00e9, pero con gran cari\u00f1o te reunir\u00e9.<\/p>\n<p>En un arrebato de ira, por un instante te escond\u00ed mi rostro, pero con amor eterno te quiero \u2014dice el Se\u00f1or, tu libertador\u2014.<\/p>\n<p>Me sucede como en los d\u00edas de No\u00e9: jur\u00e9 que las aguas de No\u00e9 no volver\u00edan a cubrir la tierra; as\u00ed juro no irritarme contra ti ni amenazarte.<\/p>\n<p>Aunque los montes cambiasen y vacilaran las colinas, no cambiar\u00eda mi amor, ni vacilar\u00eda mi alianza de paz \u2014dice el Se\u00f1or que te quiere\u2014.<\/p>\n<p>\u00a1Ciudad afligida, azotada por el viento, a quien nadie consuela!<\/p>\n<p>Mira, yo mismo asiento tus piedras sobre azabaches, tus cimientos sobre zafiros; har\u00e9 tus almenas de rub\u00ed, tus puertas de esmeralda, y de piedras preciosas tus bastiones.<\/p>\n<p>Tus hijos ser\u00e1n disc\u00edpulos del Se\u00f1or, gozar\u00e1n de gran prosperidad tus constructores.<\/p>\n<p>Tendr\u00e1s tu fundamento en la justicia: lejos de la opresi\u00f3n, no tendr\u00e1s que temer; lejos del terror, que no se acercar\u00e1.<\/p>\n<p>SALMO<\/p>\n<p>Salmo responsorial Sal 29, 2 y 4. 5-6. 11 y 12a y 13b<br \/>\nR\/. Te ensalzar\u00e9, Se\u00f1or, porque me has librado.<\/p>\n<p>Te ensalzar\u00e9, Se\u00f1or, porque me has librado<br \/>\ny no has dejado que mis enemigos se r\u00edan de m\u00ed.<br \/>\nSe\u00f1or, sacaste mi vida del abismo,<br \/>\ny me hiciste revivir cuando bajaba a la fosa. R\/.<\/p>\n<p>Ta\u00f1ed para el Se\u00f1or, fieles suyos,<br \/>\ncelebrad el recuerdo de su nombre santo;<br \/>\nsu c\u00f3lera dura un instante;<br \/>\nsu bondad, de por vida;<br \/>\nal atardecer nos visita el llanto;<br \/>\npor la ma\u00f1ana, el j\u00fabilo. R\/.<\/p>\n<p>Escucha, Se\u00f1or, y ten piedad de m\u00ed;<br \/>\nSe\u00f1or, soc\u00f3rreme.<br \/>\nCambiaste mi luto en danzas.<br \/>\nSe\u00f1or Dios m\u00edo, te dar\u00e9 gracias por siempre. R\/.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h2>Quinta lectura<\/h2>\n<h3>Lectura del libro de Isa\u00edas 55, 1-11<\/h3>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Esto dice el Se\u00f1or:<\/p>\n<p>\u00abSedientos todos, acudid por agua; venid, tambi\u00e9n los que no ten\u00e9is dinero: comprad trigo y comed, venid y comprad, sin dinero y de balde, vino y leche.<\/p>\n<p>\u00bfPor qu\u00e9 gastar dinero en lo que no alimenta y el salario en lo que no da hartura?<\/p>\n<p>Escuchadme atentos y comer\u00e9is bien, saborear\u00e9is platos sustanciosos.<\/p>\n<p>Inclinad vuestro o\u00eddo, venid a m\u00ed: escuchadme y vivir\u00e9is.<\/p>\n<p>Sellar\u00e9 con vosotros una alianza perpetua, las misericordias firmes hechas a David: lo hice mi testigo para los pueblos, gu\u00eda y soberano de naciones.<\/p>\n<p>T\u00fa llamar\u00e1s a un pueblo desconocido, un pueblo que no te conoc\u00eda correr\u00e1 hacia ti; porque el Se\u00f1or tu Dios, el Santo de Israel te glorifica.<\/p>\n<p>Buscad al Se\u00f1or mientras se deja encontrar, invocadlo mientras est\u00e1 cerca.<\/p>\n<p>Que el malvado abandone su camino, y el malhechor sus planes; que se convierta al Se\u00f1or, y \u00e9l tendr\u00e1 piedad, a nuestro Dios, que es rico en perd\u00f3n.<\/p>\n<p>Porque mis planes no son vuestros planes, vuestros caminos no son mis caminos \u2014or\u00e1culo del Se\u00f1or\u2014.<\/p>\n<p>Cuanto dista el cielo de la tierra, as\u00ed distan mis caminos de los vuestros, y mis planes de vuestros planes.<\/p>\n<p>Como bajan la lluvia y la nieve desde el cielo, y no vuelven all\u00e1 sino despu\u00e9s de empapar la tierra, de fecundarla y hacerla germinar, para que d\u00e9 semilla al sembrador y pan al que come, as\u00ed ser\u00e1 mi palabra que sale de mi boca: no volver\u00e1 a m\u00ed vac\u00eda, sino que cumplir\u00e1 mi deseo y llevar\u00e1 a cabo mi encargo\u00bb.<\/p>\n<p>SALMO<\/p>\n<p>Salmo responsorial Is 12, 2-3. 4bcde. 5-6<br \/>\nR\/. Sacar\u00e9is aguas con gozo de las fuentes de la salvaci\u00f3n<\/p>\n<p>\u00ab\u00c9l es mi Dios y Salvador:<br \/>\nconfiar\u00e9 y no temer\u00e9,<br \/>\nporque mi fuerza y mi poder es el Se\u00f1or,<br \/>\n\u00e9l fue mi salvaci\u00f3n\u00bb.<br \/>\nY sacar\u00e9is aguas con gozo<br \/>\nde las fuentes de la salvaci\u00f3n. R\/.<\/p>\n<p>\u00abDad gracias al Se\u00f1or,<br \/>\ninvocad su nombre,<br \/>\ncontad a los pueblos sus haza\u00f1as,<br \/>\nproclamad que su nombre es excelso\u00bb. R\/.<\/p>\n<p>Ta\u00f1ed para el Se\u00f1or, que hizo proezas,<br \/>\nanunciadlas a toda la tierra;<br \/>\ngritad jubilosos, habitantes de Si\u00f3n,<br \/>\nporque es grande es en medio de ti el Santo de Israel. R\/.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h2>Sexta lectura<\/h2>\n<h3>Lectura del libro de Baruc 3, 9-15. 32 \u2014 4, 4<\/h3>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Escucha, Israel, mandatos de vida; presta o\u00eddo y aprende prudencia.<\/p>\n<p>\u00bfCu\u00e1l es la raz\u00f3n, Israel, de que sigas en pa\u00eds enemigo, envejeciendo en tierra extranjera; de que te crean un ser contaminado, un muerto habitante del Abismo?<\/p>\n<p>\u00a1Abandonaste la fuente de la sabidur\u00eda!<\/p>\n<p>Si hubieras seguido el camino de Dios, habitar\u00edas en paz para siempre.<\/p>\n<p>Aprende d\u00f3nde est\u00e1 la prudencia, d\u00f3nde el valor y la inteligencia, d\u00f3nde una larga vida, la luz de los ojos y la paz.<\/p>\n<p>\u00bfQui\u00e9n encontr\u00f3 su lugar o tuvo acceso a sus tesoros?<\/p>\n<p>El que todo lo sabe la conoce, la ha examinado y la penetra; el que cre\u00f3 la tierra para siempre y la llen\u00f3 de animales cuadr\u00fapedos; el que env\u00eda la luz y le obedece, la llama y acude temblorosa; a los astros que velan gozosos arriba en sus puestos de guardia, los llama, y responden: \u00abPresentes\u00bb, y brillan gozosos para su Creador.<\/p>\n<p>Este es nuestro Dios, y no hay quien se le pueda comparar; rastre\u00f3 el camino de la inteligencia y se lo ense\u00f1\u00f3 a su hijo, Jacob, se lo mostr\u00f3 a su amado, Israel.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s apareci\u00f3 en el mundo y vivi\u00f3 en medio de los hombres.<\/p>\n<p>Es el libro de los mandatos de Dios, la ley de validez eterna: los que la guarden vivir\u00e1n; los que la abandonen morir\u00e1n.<\/p>\n<p>Vu\u00e9lvete, Jacob, a recibirla, camina al resplandor de su luz; no entregues a otros tu gloria, ni tu dignidad a un pueblo extranjero.<\/p>\n<p>\u00a1Dichosos nosotros, Israel, que conocemos lo que agrada al Se\u00f1or!<\/p>\n<p>SALMO<\/p>\n<p>Salmo responsorial Sal 18, 8. 9. 10. 11<br \/>\nR\/. Se\u00f1or, t\u00fa tienes palabras de vida eterna<\/p>\n<p>La ley del Se\u00f1or es perfecta<br \/>\ny es descanso del alma;<br \/>\nel precepto del Se\u00f1or es fiel<br \/>\ne instruye a los ignorantes. R\/.<\/p>\n<p>Los mandatos del Se\u00f1or son rectos<br \/>\ny alegran el coraz\u00f3n;<br \/>\nla norma del Se\u00f1or es l\u00edmpida<br \/>\ny da luz a los ojos. R\/.<\/p>\n<p>El temor del Se\u00f1or es puro<br \/>\ny eternamente estable;<br \/>\nlos mandamientos del Se\u00f1or son verdaderos<br \/>\ny eternamente justos. R\/.<\/p>\n<p>M\u00e1s preciosos que el oro,<br \/>\nm\u00e1s que el oro fino;<br \/>\nm\u00e1s dulce que la miel<br \/>\nde un panal que destila. R\/.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h2>S\u00e9ptima lectura<\/h2>\n<h3>Lectura de la profec\u00eda de Ezequiel 36, 16-28<\/h3>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Me vino esta palabra del Se\u00f1or: \u00abHijo de hombre, la casa de Israel profan\u00f3 con su conducta y sus acciones la tierra en que habitaba.<\/p>\n<p>Me enfurec\u00ed contra ellos, por la sangre que hab\u00edan derramado en el pa\u00eds, y por haberlo profanado con sus \u00eddolos.<\/p>\n<p>Los dispers\u00e9 por las naciones, y anduvieron dispersos por diversos pa\u00edses. Los he juzgado seg\u00fan su conducta y sus acciones.<\/p>\n<p>Al llegar a las diversas naciones, profanaron mi santo nombre, ya que de ellos se dec\u00eda: \u201cEstos son el pueblo del Se\u00f1or y han debido abandonar su tierra\u201d.<\/p>\n<p>As\u00ed que tuve que defender mi santo nombre, profanado por la casa de Israel entre las naciones adonde hab\u00eda ido.<\/p>\n<p>Por eso, di a la casa de Israel: \u201cEsto dice el Se\u00f1or Dios:<br \/>\nNo hago esto por vosotros, casa de Israel, sino por mi santo nombre, profanado por vosotros en las naciones a las que fuisteis.<\/p>\n<p>Manifestar\u00e9 la santidad de mi gran nombre, profanado entre los gentiles, porque vosotros lo hab\u00e9is profanado en medio de ellos.<\/p>\n<p>Reconocer\u00e1n las naciones que yo soy el Se\u00f1or \u2014or\u00e1culo del Se\u00f1or Dios\u2014, cuando por medio de vosotros les haga ver mi santidad.<\/p>\n<p>Os recoger\u00e9 de entre las naciones, os reunir\u00e9 de todos los pa\u00edses y os llevar\u00e9 a vuestra tierra.<\/p>\n<p>Derramar\u00e9 sobre vosotros un agua pura que os purificar\u00e1: de todas vuestras inmundicias e idolatr\u00edas os he de purificar; y os dar\u00e9 un coraz\u00f3n nuevo, y os infundir\u00e9 un esp\u00edritu nuevo; arrancar\u00e9 de vuestra carne el coraz\u00f3n de piedra, y os dar\u00e9 un coraz\u00f3n de carne.<\/p>\n<p>Os infundir\u00e9 mi esp\u00edritu, y har\u00e9 que camin\u00e9is seg\u00fan mis preceptos, y que guard\u00e9is y cumpl\u00e1is mis mandatos.<\/p>\n<p>Y habitar\u00e9is en la tierra que di a vuestros padres. Vosotros ser\u00e9is mi pueblo, y yo ser\u00e9 vuestro Dios\u201d\u00bb.<\/p>\n<p>SALMO<\/p>\n<p>Salmo responsorial Sal 41, 3. 5bcd; 42, 3. 4<br \/>\nR\/. Como busca la cierva corrientes de agua, as\u00ed mi alma te busca a ti, Dios m\u00edo<\/p>\n<p>Mi alma tiene sed de Dios, del Dios vivo:<br \/>\n\u00bfcu\u00e1ndo entrar\u00e9 a ver el rostro de Dios? R\/.<\/p>\n<p>C\u00f3mo entraba en el recinto santo,<br \/>\nc\u00f3mo avanzaba hacia la casa de Dios,<br \/>\nentre cantos de j\u00fabilo y alabanza,<br \/>\nen el bullicio de la fiesta. R\/.<\/p>\n<p>Env\u00eda tu luz y tu verdad:<br \/>\nque ellas me gu\u00eden<br \/>\ny me conduzcan hasta tu monte santo,<br \/>\nhasta tu morada. R\/.<\/p>\n<p>Me acercar\u00e9 al altar de Dios,<br \/>\nal Dios de mi alegr\u00eda;<br \/>\ny te dar\u00e9 gracias al son de la c\u00edtara,<br \/>\nDios, Dios m\u00edo. R\/.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h2>Octava lectura<\/h2>\n<h3>Lectura de la carta del ap\u00f3stol san Pablo a los Romanos 6, 3-11<\/h3>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Hermanos:<\/p>\n<p>Cuantos fuimos bautizados en Cristo Jes\u00fas fuimos bautizados en su muerte.<\/p>\n<p>Por el bautismo fuimos sepultados con \u00e9l en la muerte, para que, lo mismo que Cristo resucit\u00f3 de entre los muertos por la gloria del Padre, as\u00ed tambi\u00e9n nosotros andemos en una vida nueva.<\/p>\n<p>Pues si hemos sido incorporados a \u00e9l en una muerte como la suya, lo seremos tambi\u00e9n en una resurrecci\u00f3n como la suya; sabiendo que nuestro hombre viejo fue crucificado con Cristo, para que fuera destruido el cuerpo de pecado, y, de este modo, nosotros dej\u00e1ramos de servir al pecado; porque quien muere ha quedado libre del pecado.<\/p>\n<p>Si hemos muerto con Cristo, creemos que tambi\u00e9n viviremos con \u00e9l; pues sabemos que Cristo, una vez resucitado de entre los muertos, ya no muere m\u00e1s; la muerte ya no tiene dominio sobre \u00e9l. Porque quien ha muerto, ha muerto al pecado de una vez para siempre; y quien vive, vive para Dios.<\/p>\n<p>Lo mismo vosotros, consideraos muertos al pecado y vivos para Dios en Cristo Jes\u00fas.<\/p>\n<p>SALMO<\/p>\n<p>Salmo responsorial Sal 117, 1-2. 16-17. 22-23<br \/>\nR\/. Aleluya, aleluya, aleluya<\/p>\n<p>Dad gracias al Se\u00f1or porque es bueno,<br \/>\nporque es eterna su misericordia.<br \/>\nDiga la casa de Israel:<br \/>\neterna es su misericordia. R\/.<\/p>\n<p>\u00abLa diestra del Se\u00f1or es poderosa,<br \/>\nla diestra del Se\u00f1or es excelsa\u00bb.<br \/>\nNo he de morir, vivir\u00e9<br \/>\npara contar las haza\u00f1as del Se\u00f1or. R\/.<\/p>\n<p>La piedra que desecharon los arquitectos<br \/>\nes ahora la piedra angular.<br \/>\nEs el Se\u00f1or quien lo ha hecho,<br \/>\nha sido un milagro patente. R\/.<\/p>\n<div class=\"row pred_video cinto-whats\">\n<div class=\"col-xs-12 col-md-4 col-lg-3\">\n<p class=\"text-center suscripcion margin-15\">\n<\/div>\n<\/div>\n<h2>Evangelio del d\u00eda<\/h2>\n<h3>Lectura del santo evangelio seg\u00fan san Mateo 28, 1-10<\/h3>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Pasado el s\u00e1bado, al alborear el primer d\u00eda de la semana, fueron Mar\u00eda Magdalena y la otra Mar\u00eda a ver el sepulcro. Y de pronto tembl\u00f3 fuertemente la tierra, pues un \u00e1ngel del Se\u00f1or, bajando del cielo y acerc\u00e1ndose, corri\u00f3 la piedra y se sent\u00f3 encima. Su aspecto era de rel\u00e1mpago y su vestido blanco como la nieve; los centinelas temblaron de miedo y quedaron como muertos. El \u00e1ngel habl\u00f3 a las mujeres:<br \/>\n\u00abVosotras, no tem\u00e1is, ya s\u00e9 que busc\u00e1is a Jes\u00fas el crucificado. No est\u00e1 aqu\u00ed: \u00a1ha resucitado!, como hab\u00eda dicho. Venid a ver el sitio donde yac\u00eda e id aprisa a decir a sus disc\u00edpulos: \u201cHa resucitado de entre los muertos y va por delante de vosotros a Galilea. All\u00ed lo ver\u00e9is\u201d. Mirad, os lo he anunciado\u00bb.<\/p>\n<p>Ellas se marcharon a toda prisa del sepulcro; llenas de miedo y de alegr\u00eda corrieron a anunciarlo a los disc\u00edpulos.<\/p>\n<p>De pronto, Jes\u00fas les sali\u00f3 al encuentro y les dijo:<br \/>\n\u00abAlegraos\u00bb.<\/p>\n<p>Ellas se acercaron, le abrazaron los pies y se postraron ante \u00e9l.<\/p>\n<p>Jes\u00fas les dijo:<br \/>\n\u00abNo tem\u00e1is: id a comunicar a mis hermanos que vayan a Galilea; all\u00ed me ver\u00e1n\u00bb.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Primera lectura Lectura del libro del G\u00e9nesis 1, 1 \u2014 2, 2 &nbsp; Al principio cre\u00f3 Dios el cielo y la tierra. 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