{"id":41956,"date":"2026-04-07T13:15:49","date_gmt":"2026-04-07T13:15:49","guid":{"rendered":"https:\/\/iglesiadelourdes.com\/?p=41956"},"modified":"2026-04-07T13:48:35","modified_gmt":"2026-04-07T13:48:35","slug":"3-de-abril-del-2026","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/iglesiadelourdes.com\/index.php\/2026\/04\/07\/3-de-abril-del-2026\/","title":{"rendered":"3 de abril del 2026"},"content":{"rendered":"<h2>Primera lectura<\/h2>\n<h3>Lectura del libro de Isa\u00edas 52, 13 \u2014 53, 12<\/h3>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Mirad, mi siervo tendr\u00e1 \u00e9xito, subir\u00e1 y crecer\u00e1 mucho.<\/p>\n<p>Como muchos se espantaron de \u00e9l porque desfigurado no parec\u00eda hombre, ni ten\u00eda aspecto humano, as\u00ed asombrar\u00e1 a muchos pueblos, ante \u00e9l los reyes cerrar\u00e1n la boca, al ver algo inenarrable y comprender algo inaudito.<\/p>\n<p>\u00bfQui\u00e9n crey\u00f3 nuestro anuncio?; \u00bfa qui\u00e9n se revel\u00f3 el brazo del Se\u00f1or?<\/p>\n<p>Creci\u00f3 en su presencia como brote, como ra\u00edz en tierra \u00e1rida, sin figura, sin belleza.<\/p>\n<p>Lo vimos sin aspecto atrayente, despreciado y evitado de los hombres, como un hombre de dolores, acostumbrado a sufrimientos, ante el cual se ocultaban los rostros, despreciado y desestimado.<\/p>\n<p>\u00c9l soport\u00f3 nuestros sufrimientos y aguant\u00f3 nuestros dolores; nosotros lo estimamos leproso, herido de Dios y humillado; pero \u00e9l fue traspasado por nuestras rebeliones, triturado por nuestros cr\u00edmenes.<\/p>\n<p>Nuestro castigo saludable cay\u00f3 sobre \u00e9l, sus cicatrices nos curaron.<\/p>\n<p>Todos err\u00e1bamos como ovejas, cada uno siguiendo su camino; y el Se\u00f1or carg\u00f3 sobre \u00e9l todos nuestros cr\u00edmenes.<\/p>\n<p>Maltratado, voluntariamente se humillaba y no abr\u00eda la boca: como cordero llevado al matadero, como oveja ante el esquilador, enmudec\u00eda y no abr\u00eda la boca.<\/p>\n<p>Sin defensa, sin justicia, se lo llevaron, \u00bfqui\u00e9n se preocupar\u00e1 de su estirpe? Lo arrancaron de la tierra de los vivos, por los pecados de mi pueblo lo hirieron.<\/p>\n<p>Le dieron sepultura con los malvados y una tumba con los malhechores, aunque no hab\u00eda cometido cr\u00edmenes ni hubo enga\u00f1o en su boca.<\/p>\n<p>El Se\u00f1or quiso triturarlo con el sufrimiento, y entregar su vida como expiaci\u00f3n: ver\u00e1 su descendencia, prolongar\u00e1 sus a\u00f1os, lo que el Se\u00f1or quiere prosperar\u00e1 por su mano.<\/p>\n<p>Por los trabajos de su alma ver\u00e1 la luz, el justo se saciar\u00e1 de conocimiento.<\/p>\n<p>Mi siervo justificar\u00e1 a muchos, porque carg\u00f3 con los cr\u00edmenes de ellos.<\/p>\n<p>Le dar\u00e9 una multitud como parte, y tendr\u00e1 como despojo una muchedumbre.<\/p>\n<p>Porque expuso su vida a la muerte y fue contado entre los pecadores, \u00e9l tom\u00f3 el pecado de muchos e intercedi\u00f3 por los pecadores.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h2>Salmo<\/h2>\n<h3>Salmo 30, 2 y 6. 12-13. 15-16. 17 y 25 R\/. Padre, a tus manos encomiendo mi esp\u00edritu<\/h3>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>A ti, Se\u00f1or, me acojo:<br \/>\nno quede yo nunca defraudado;<br \/>\nt\u00fa, que eres justo, ponme a salvo.<br \/>\nA tus manos encomiendo mi esp\u00edritu:<br \/>\nt\u00fa, el Dios leal, me librar\u00e1s. R\/.<\/p>\n<p>Soy la burla de todos mis enemigos,<br \/>\nla irrisi\u00f3n de mis vecinos,<br \/>\nel espanto de mis conocidos:<br \/>\nme ven por la calle, y escapan de m\u00ed.<br \/>\nMe han olvidado como a un muerto,<br \/>\nme han desechado como a un cacharro in\u00fatil. R\/.<\/p>\n<p>Pero yo conf\u00edo en ti, Se\u00f1or;<br \/>\nte digo: \u00abT\u00fa eres mi Dios\u00bb.<br \/>\nEn tu mano est\u00e1n mis azares:<br \/>\nl\u00edbrame de los enemigos que me persiguen. R\/.<\/p>\n<p>Haz brillar tu rostro sobre tu siervo,<br \/>\ns\u00e1lvame por tu misericordia.<br \/>\nSed fuertes y valientes de coraz\u00f3n,<br \/>\nlos que esper\u00e1is en el Se\u00f1or. R\/.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h2>Segunda lectura<\/h2>\n<h3>Lectura de la carta a los Hebreos 4, 14-16; 5, 7-9<\/h3>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Hermanos:<br \/>\nYa que tenemos un sumo sacerdote grande que ha atravesado el cielo, Jes\u00fas, Hijo de Dios, mantengamos firme la confesi\u00f3n de fe.<\/p>\n<p>No tenemos un sumo sacerdote incapaz de compadecerse de nuestras debilidades, sino que ha sido probado en todo, como nosotros, menos en el pecado. Por eso, comparezcamos confiados ante el trono de la gracia, para alcanzar misericordia y encontrar gracia para un auxilio oportuno.<\/p>\n<p>Cristo, en efecto, en los d\u00edas de su vida mortal, a gritos y con l\u00e1grimas, present\u00f3 oraciones y s\u00faplicas al que pod\u00eda salvarlo de la muerte, siendo escuchado por su piedad filial. Y, aun siendo Hijo, aprendi\u00f3, sufriendo, a obedecer. Y, llevado a la consumaci\u00f3n, se convirti\u00f3, para todos los que lo obedecen, en autor de salvaci\u00f3n eterna.<\/p>\n<h2>Evangelio del d\u00eda<\/h2>\n<h3>Pasi\u00f3n de nuestro Se\u00f1or Jesucristo seg\u00fan san Juan 18, 1 \u2014 19, 42<\/h3>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Cronista &#8211; C. En aquel tiempo, sali\u00f3 Jes\u00fas con sus disc\u00edpulos al otro lado del torrente Cedr\u00f3n, donde hab\u00eda un huerto, y entraron all\u00ed \u00e9l y sus disc\u00edpulos. Judas, el que lo iba a entregar, conoc\u00eda tambi\u00e9n el sitio, porque Jes\u00fas se reun\u00eda a menudo all\u00ed con sus disc\u00edpulos. Judas entonces, tomando una cohorte y unos guardias de los sumos sacerdotes y de los fariseos, entr\u00f3 all\u00e1 con faroles, antorchas y armas. Jes\u00fas, sabiendo todo lo que ven\u00eda sobre \u00e9l, se adelant\u00f3 y les dijo:<br \/>\nJes\u00fas + \u00ab\u00bfA qui\u00e9n busc\u00e1is?\u00bb.<\/p>\n<p>C. Le contestaron:<br \/>\nSinagoga\/Pueblo &#8211; S. \u00abA Jes\u00fas, el Nazareno\u00bb.<\/p>\n<p>C. Les dijo Jes\u00fas:<br \/>\n+ \u00abYo soy\u00bb.<\/p>\n<p>C. Estaba tambi\u00e9n con ellos Judas, el que lo iba a entregar. Al decirles: \u00abYo soy\u00bb, retrocedieron y cayeron a tierra. Les pregunt\u00f3 otra vez:<br \/>\n+ \u00ab\u00bfA qui\u00e9n busc\u00e1is?\u00bb.<\/p>\n<p>C. Ellos dijeron:<br \/>\nS. \u00abA Jes\u00fas, el Nazareno\u00bb.<\/p>\n<p>C. Jes\u00fas contest\u00f3:<br \/>\n+ \u00abOs he dicho que soy yo. Si me busc\u00e1is a m\u00ed, dejad marchar a estos\u00bb.<\/p>\n<p>C. Y as\u00ed se cumpli\u00f3 lo que hab\u00eda dicho: \u00abNo he perdido a ninguno de los que me diste\u00bb.<br \/>\nEntonces Sim\u00f3n Pedro, que llevaba una espada, la sac\u00f3 e hiri\u00f3 al criado del sumo sacerdote, cort\u00e1ndole la oreja derecha. Este criado se llamaba Malco. Dijo entonces Jes\u00fas a Pedro:<br \/>\n+ \u00abMete la espada en la vaina. El c\u00e1liz que me ha dado mi Padre, \u00bfno lo voy a beber?\u00bb.<\/p>\n<p>C. La cohorte, el tribuno y los guardias de los jud\u00edos prendieron a Jes\u00fas, lo ataron y lo llevaron primero a An\u00e1s, porque era suegro de Caif\u00e1s, sumo sacerdote aquel a\u00f1o; Caif\u00e1s era el que hab\u00eda dado a los jud\u00edos este consejo: \u00abConviene que muera un solo hombre por el pueblo\u00bb.<br \/>\nSim\u00f3n Pedro y otro disc\u00edpulo segu\u00edan a Jes\u00fas. Este disc\u00edpulo era conocido del sumo sacerdote y entr\u00f3 con Jes\u00fas en el palacio del sumo sacerdote, mientras Pedro se qued\u00f3 fuera a la puerta. Sali\u00f3 el otro disc\u00edpulo, el conocido del sumo sacerdote, habl\u00f3 a la portera e hizo entrar a Pedro. La criada portera dijo entonces a Pedro:<br \/>\nS. \u00ab\u00bfNo eres t\u00fa tambi\u00e9n de los disc\u00edpulos de ese hombre?\u00bb.<\/p>\n<p>C. \u00c9l dijo:<br \/>\nS. \u00abNo lo soy\u00bb.<\/p>\n<p>C. Los criados y los guardias hab\u00edan encendido un brasero, porque hac\u00eda fr\u00edo, y se calentaban. Tambi\u00e9n Pedro estaba con ellos de pie, calent\u00e1ndose.<br \/>\nEl sumo sacerdote interrog\u00f3 a Jes\u00fas acerca de sus disc\u00edpulos y de su doctrina.<br \/>\nJes\u00fas le contest\u00f3:<br \/>\n+ \u00abYo he hablado abiertamente al mundo; yo he ense\u00f1ado continuamente en la sinagoga y en el templo, donde se re\u00fanen todos los jud\u00edos, y no he dicho nada a escondidas. \u00bfPor qu\u00e9 me preguntas a m\u00ed? Pregunta a los que me han o\u00eddo de qu\u00e9 les he hablado. Ellos saben lo que yo he dicho\u00bb.<\/p>\n<p>C. Apenas dijo esto, uno de los guardias que estaba all\u00ed le dio una bofetada a Jes\u00fas, diciendo:<br \/>\nS. \u00ab\u00bfAs\u00ed contestas al sumo sacerdote?\u00bb.<\/p>\n<p>C. Jes\u00fas respondi\u00f3:<br \/>\n+ \u00abSi he faltado al hablar, muestra en qu\u00e9 he faltado; pero si he hablado como se debe, \u00bfpor qu\u00e9 me pegas?\u00bb.<\/p>\n<p>C. Entonces An\u00e1s lo envi\u00f3 atado a Caif\u00e1s, sumo sacerdote.<\/p>\n<p>C. Sim\u00f3n Pedro estaba de pie, calent\u00e1ndose, y le dijeron:<br \/>\nS. \u00ab\u00bfNo eres t\u00fa tambi\u00e9n de sus disc\u00edpulos?\u00bb.<\/p>\n<p>C. \u00c9l lo neg\u00f3, diciendo:<br \/>\nS. \u00abNo lo soy\u00bb.<\/p>\n<p>C. Uno de los criados del sumo sacerdote, pariente de aquel a quien Pedro le cort\u00f3 la oreja, le dijo:<br \/>\nS. \u00ab\u00bfNo te he visto yo en el huerto con \u00e9l?\u00bb.<\/p>\n<p>C. Pedro volvi\u00f3 a negar, y enseguida cant\u00f3 un gallo.<\/p>\n<p>C. Llevaron a Jes\u00fas de casa de Caif\u00e1s al pretorio. Era el amanecer, y ellos no entraron en el pretorio para no incurrir en impureza y poder as\u00ed comer la Pascua. Sali\u00f3 Pilato afuera, adonde estaban ellos, y dijo:<br \/>\nS. \u00ab\u00bfQu\u00e9 acusaci\u00f3n present\u00e1is contra este hombre?\u00bb.<\/p>\n<p>C. Le contestaron:<br \/>\nS. \u00abSi este no fuera un malhechor, no te lo entregar\u00edamos\u00bb.<\/p>\n<p>C. Pilato les dijo:<br \/>\nS. \u00abLlev\u00e1oslo vosotros y juzgadlo seg\u00fan vuestra ley\u00bb.<\/p>\n<p>C. Los jud\u00edos le dijeron:<br \/>\nS. \u00abNo estamos autorizados para dar muerte a nadie\u00bb.<\/p>\n<p>C. Y as\u00ed se cumpli\u00f3 lo que hab\u00eda dicho Jes\u00fas, indicando de qu\u00e9 muerte iba a morir.<br \/>\nEntr\u00f3 otra vez Pilato en el pretorio, llam\u00f3 a Jes\u00fas y le dijo:<br \/>\nS. \u00ab\u00bfEres t\u00fa el rey de los jud\u00edos?\u00bb.<\/p>\n<p>C. Jes\u00fas le contest\u00f3:<br \/>\n+ \u00ab\u00bfDices eso por tu cuenta o te lo han dicho otros de m\u00ed?\u00bb.<\/p>\n<p>C. Pilato replic\u00f3:<br \/>\nS. \u00ab\u00bfAcaso soy yo jud\u00edo? Tu gente y los sumos sacerdotes te han entregado a m\u00ed; \u00bfqu\u00e9 has hecho?\u00bb.<\/p>\n<p>C. Jes\u00fas le contest\u00f3:<br \/>\n+ \u00abMi reino no es de este mundo. Si mi reino fuera de este mundo, mi guardia habr\u00eda luchado para que no cayera en manos de los jud\u00edos. Pero mi reino no es de aqu\u00ed\u00bb.<\/p>\n<p>C. Pilato le dijo:<br \/>\nS. \u00abEntonces, \u00bft\u00fa eres rey?\u00bb.<\/p>\n<p>C. Jes\u00fas le contest\u00f3:<br \/>\n+ \u00abT\u00fa lo dices: soy rey. Yo para esto he nacido y para esto he venido al mundo: para dar testimonio de la verdad. Todo el que es de la verdad escucha mi voz\u00bb.<\/p>\n<p>C. Pilato le dijo:<br \/>\nS. \u00abY, \u00bfqu\u00e9 es la verdad?\u00bb.<\/p>\n<p>C. Dicho esto, sali\u00f3 otra vez adonde estaban los jud\u00edos y les dijo:<br \/>\nS. \u00abYo no encuentro en \u00e9l ninguna culpa. Es costumbre entre vosotros que por Pascua ponga a uno en libertad. \u00bfQuer\u00e9is que os suelte al rey de los jud\u00edos?\u00bb.<\/p>\n<p>C. Volvieron a gritar:<br \/>\nS. \u00abA ese no, a Barrab\u00e1s\u00bb.<\/p>\n<p>C. El tal Barrab\u00e1s era un bandido.<\/p>\n<p>C. Entonces Pilato tom\u00f3 a Jes\u00fas y lo mand\u00f3 azotar. Y los soldados trenzaron una corona de espinas, se la pusieron en la cabeza y le echaron por encima un manto color p\u00farpura; y, acerc\u00e1ndose a \u00e9l, le dec\u00edan:<br \/>\nS. \u00abSalve, rey de los jud\u00edos!\u00bb.<\/p>\n<p>C. Y le daban bofetadas.<br \/>\nPilato sali\u00f3 otra vez afuera y les dijo:<br \/>\nS. \u00abMirad, os lo saco afuera para que sep\u00e1is que no encuentro en \u00e9l ninguna culpa\u00bb.<\/p>\n<p>C. Y sali\u00f3 Jes\u00fas afuera, llevando la corona de espinas y el manto color p\u00farpura. Pilato les dijo:<br \/>\nS. \u00abHe aqu\u00ed al hombre\u00bb.<\/p>\n<p>C. Cuando lo vieron los sumos sacerdotes y los guardias, gritaron:<br \/>\nS. \u00abCrucif\u00edcalo, crucif\u00edcalo!\u00bb.<\/p>\n<p>C. Pilato les dijo:<br \/>\nS. \u00abLlev\u00e1oslo vosotros y crucificadlo, porque yo no encuentro culpa en \u00e9l\u00bb.<\/p>\n<p>C. Los jud\u00edos le contestaron:<br \/>\nS. \u00abNosotros tenemos una ley, y seg\u00fan esa ley tiene que morir, porque se ha hecho Hijo de Dios\u00bb.<\/p>\n<p>C. Cuando Pilato oy\u00f3 estas palabras, se asust\u00f3 a\u00fan m\u00e1s. Entr\u00f3 otra vez en el pretorio y dijo a Jes\u00fas:<br \/>\nS. \u00ab\u00bfDe d\u00f3nde eres t\u00fa?\u00bb.<\/p>\n<p>C. Pero Jes\u00fas no le dio respuesta.<br \/>\nY Pilato le dijo:<br \/>\nS. \u00ab\u00bfA m\u00ed no me hablas? \u00bfNo sabes que tengo autoridad para soltarte y autoridad para crucificarte?\u00bb.<\/p>\n<p>C. Jes\u00fas le contest\u00f3:<br \/>\n+ \u00abNo tendr\u00edas ninguna autoridad sobre m\u00ed si no te la hubieran dado de lo alto. Por eso el que me ha entregado a ti tiene un pecado mayor\u00bb.<\/p>\n<p>C. Desde este momento Pilato trataba de soltarlo, pero los jud\u00edos gritaban:<br \/>\nS. \u00abSi sueltas a ese, no eres amigo del C\u00e9sar. Todo el que se hace rey est\u00e1 contra el C\u00e9sar\u00bb.<\/p>\n<p>C. Pilato entonces, al o\u00edr estas palabras, sac\u00f3 afuera a Jes\u00fas y se sent\u00f3 en el tribunal, en el sitio que llaman \u00abel Enlosado\u00bb (en hebreo \u201cG\u00e1bbata\u201d). Era el d\u00eda de la Preparaci\u00f3n de la Pascua, hacia el mediod\u00eda.<\/p>\n<p>Y dijo Pilato a los jud\u00edos:<br \/>\nS. \u00abHe aqu\u00ed a vuestro rey\u00bb.<\/p>\n<p>C. Ellos gritaron:<br \/>\nS. \u00ab\u00a1Fuera, fuera; crucif\u00edcalo!\u00bb.<\/p>\n<p>C. Pilato les dijo:<br \/>\nS. \u00ab\u00bfA vuestro rey voy a crucificar?\u00bb.<\/p>\n<p>C. Contestaron los sumos sacerdotes:<br \/>\nS. \u00abNo tenemos m\u00e1s rey que al C\u00e9sar\u00bb.<\/p>\n<p>C. Entonces se lo entreg\u00f3 para que lo crucificaran.<\/p>\n<p>C. Tomaron a Jes\u00fas, y, cargando \u00e9l mismo con la cruz, sali\u00f3 al sitio llamado \u00abde la Calavera\u00bb (que en hebreo se dice \u201cG\u00f3lgota\u201d), donde lo crucificaron; y con \u00e9l a otros dos, uno a cada lado, y en medio, Jes\u00fas. Y Pilato escribi\u00f3 un letrero y lo puso encima de la cruz; en \u00e9l estaba escrito: \u00abJes\u00fas, e! Nazareno, el rey de los jud\u00edos\u00bb.<br \/>\nLeyeron el letrero muchos jud\u00edos, porque estaba cerca el lugar donde crucificaron a Jes\u00fas, y estaba escrito en hebreo, lat\u00edn y griego.<br \/>\nEntonces los sumos sacerdotes de los jud\u00edos dijeron a Pilato:<br \/>\nS. \u00abNo escribas \u201cEl rey de los jud\u00edos\u201d, sino: \u201cEste ha dicho: soy el rey de los jud\u00edos\u201d\u00bb.<\/p>\n<p>C. Pilato les contest\u00f3:<br \/>\nS. \u00abLo escrito, escrito est\u00e1\u00bb.<\/p>\n<p>C. Los soldados, cuando crucificaron a Jes\u00fas, cogieron su ropa, haciendo cuatro partes, una para cada soldado, y apartaron la t\u00fanica. Era una t\u00fanica sin costura, tejida toda de una pieza de arriba abajo. Y se dijeron:<br \/>\nS. \u00abNo la rasguemos, sino ech\u00e9mosla a suerte, a ver a qui\u00e9n le toca\u00bb.<\/p>\n<p>C. As\u00ed se cumpli\u00f3 la Escritura: \u00abSe repartieron mis ropas y echaron a suerte mi t\u00fanica\u00bb. Esto hicieron los soldados.<\/p>\n<p>C. Junto a la cruz de Jes\u00fas estaban su madre, la hermana de su madre, Mar\u00eda, la de Cleof\u00e1s, y Mar\u00eda, la Magdalena. Jes\u00fas, al ver a su madre y junto a ella al disc\u00edpulo al que amaba, dijo a su madre:<br \/>\n+ \u00abMujer, ah\u00ed tienes a tu hijo\u00bb.<\/p>\n<p>C. Luego, dijo al disc\u00edpulo:<br \/>\n+ \u00abAh\u00ed tienes a tu madre\u00bb.<\/p>\n<p>C. Y desde aquella hora, el disc\u00edpulo la recibi\u00f3 como algo propio.<\/p>\n<p>C. Despu\u00e9s de esto, sabiendo Jes\u00fas que ya todo estaba cumplido, para que se cumpliera la Escritura, dijo:<br \/>\n+ \u00abTengo sed\u00bb.<\/p>\n<p>C. Hab\u00eda all\u00ed un jarro lleno de vinagre. Y, sujetando una esponja empapada en vinagre a una ca\u00f1a de hisopo, se la acercaron a la boca. Jes\u00fas, cuando tom\u00f3 el vinagre, dijo:<br \/>\n+ \u00abEst\u00e1 cumplido\u00bb.<\/p>\n<p>C. E inclinando la cabeza, entreg\u00f3 el esp\u00edritu.<\/p>\n<p>[Todos se arrodillan, y se hace una pausa.]<\/p>\n<p>C. Los jud\u00edos entonces, como era el d\u00eda de la Preparaci\u00f3n, para que no se quedaran los cuerpos en la cruz el s\u00e1bado, porque aquel s\u00e1bado era un d\u00eda grande, pidieron a Pilato que les quebraran las piernas y que los quitaran. Fueron los soldados, le quebraron las piernas al primero y luego al otro que hab\u00edan crucificado con \u00e9l; pero al llegar a Jes\u00fas, viendo que ya hab\u00eda muerto, no le quebraron las piernas, sino que uno de los soldados, con la lanza, le traspas\u00f3 el costado, y al punto sali\u00f3 sangre y agua. El que lo vio da testimonio, y su testimonio es verdadero, y \u00e9l sabe que dice verdad, para que tambi\u00e9n vosotros cre\u00e1is. Esto ocurri\u00f3 para que se cumpliera la Escritura:<br \/>\n\u00abNo le quebrar\u00e1n un hueso\u00bb;<br \/>\ny en otro lugar la Escritura dice:<br \/>\n\u00abMirar\u00e1n al que traspasaron\u00bb.<\/p>\n<p>C. Despu\u00e9s de esto, Jos\u00e9 de Arimatea, que era disc\u00edpulo de Jes\u00fas aunque oculto por miedo a los jud\u00edos, pidi\u00f3 a Pilato que le dejara llevarse el cuerpo de Jes\u00fas. Y Pilato lo autoriz\u00f3. \u00c9l fue entonces y se llev\u00f3 el cuerpo. Lleg\u00f3 tambi\u00e9n Nicodemo, el que hab\u00eda ido a verlo de noche, y trajo unas cien libras de una mixtura de mirra y \u00e1loe.<\/p>\n<p>Tomaron el cuerpo de Jes\u00fas y lo envolvieron en los lienzos con los aromas, seg\u00fan se acostumbra a enterrar entre los jud\u00edos. Hab\u00eda un huerto en el sitio donde lo crucificaron, y en el huerto, un sepulcro nuevo donde nadie hab\u00eda sido enterrado todav\u00eda. Y como para los jud\u00edos era el d\u00eda de la Preparaci\u00f3n, y el sepulcro estaba cerca, pusieron all\u00ed a Jes\u00fas.<\/p>\n<div class=\"text-base my-auto mx-auto [--thread-content-margin:var(--thread-content-margin-xs,calc(var(--spacing)*4))] @w-sm\/main:[--thread-content-margin:var(--thread-content-margin-sm,calc(var(--spacing)*6))] @w-lg\/main:[--thread-content-margin:var(--thread-content-margin-lg,calc(var(--spacing)*16))] px-(--thread-content-margin)\">\n<div class=\"[--thread-content-max-width:40rem] @w-lg\/main:[--thread-content-max-width:48rem] mx-auto max-w-(--thread-content-max-width) flex-1 group\/turn-messages focus-visible:outline-hidden relative flex w-full min-w-0 flex-col agent-turn\">\n<div class=\"flex max-w-full flex-col gap-4 grow\">\n<div class=\"min-h-8 text-message relative flex w-full flex-col items-end gap-2 text-start break-words whitespace-normal outline-none keyboard-focused:focus-ring [.text-message+&amp;]:mt-1\" dir=\"auto\" data-message-author-role=\"assistant\" data-message-id=\"743b63b2-a8e5-4d68-8074-27979c99dace\" data-message-model-slug=\"gpt-5-3\">\n<div class=\"flex w-full flex-col gap-1 empty:hidden\">\n<div class=\"markdown prose dark:prose-invert w-full wrap-break-word light markdown-new-styling\">\n<h3 data-start=\"31\" data-end=\"44\"><strong data-start=\"31\" data-end=\"44\">Reflexi\u00f3n<\/strong><\/h3>\n<p data-start=\"46\" data-end=\"390\">En el pasaje de la Pasi\u00f3n de nuestro Se\u00f1or Jesucristo seg\u00fan san Juan 18, 1 \u2014 19, 42, el evangelista presenta el momento m\u00e1s dram\u00e1tico de la historia cristiana. No se trata solo del sufrimiento de un hombre condenado injustamente. Se trata del choque entre la verdad y el poder, entre la fidelidad de Cristo y la fragilidad de quienes lo rodean.<\/p>\n<p data-start=\"392\" data-end=\"739\">El relato comienza en el huerto, cuando Jes\u00fas es arrestado. All\u00ed ya aparece un contraste fuerte. Mientras algunos llegan con armas y antorchas, \u00c9l no se esconde ni huye. Se adelanta y pregunta a qui\u00e9n buscan. Esa escena revela algo profundo: Jes\u00fas no es una v\u00edctima atrapada por sorpresa; se entrega con plena conciencia de lo que est\u00e1 ocurriendo.<\/p>\n<p data-start=\"741\" data-end=\"1083\">Despu\u00e9s vienen los interrogatorios, las negaciones de Pedro, la presi\u00f3n de los l\u00edderes religiosos y el juicio ante Pilato. El evangelista muestra c\u00f3mo la verdad queda atrapada entre intereses, miedo y c\u00e1lculos pol\u00edticos. Pilato reconoce que no encuentra culpa en Jes\u00fas, pero aun as\u00ed termina cediendo. No por convicci\u00f3n, sino por conveniencia.<\/p>\n<p data-start=\"1085\" data-end=\"1397\">Ese detalle sigue siendo muy actual. A lo largo de la historia, muchas injusticias no ocurren porque todos sean malvados, sino porque demasiadas personas prefieren no enfrentarse al costo de hacer lo correcto. Pilato ve la injusticia, pero no quiere problemas. Esa actitud, tan humana, permite que el mal avance.<\/p>\n<p data-start=\"1399\" data-end=\"1709\">En medio de todo esto aparece tambi\u00e9n la debilidad de los disc\u00edpulos. Pedro promete fidelidad, pero el miedo lo lleva a negar a Jes\u00fas. El Evangelio no oculta esa fragilidad. Al contrario, la muestra sin adornos. Los seguidores de Cristo no son h\u00e9roes perfectos; son personas que luchan con sus propios temores.<\/p>\n<p data-start=\"1711\" data-end=\"2014\">Sin embargo, la figura de Jes\u00fas permanece firme durante todo el relato. No responde con odio, no intenta salvarse a cualquier precio, no entra en el juego de quienes lo juzgan. Incluso en el momento de la crucifixi\u00f3n mantiene una actitud que revela confianza en el Padre y una fidelidad que no se rompe.<\/p>\n<p data-start=\"2016\" data-end=\"2345\">El momento de la cruz es presentado por san Juan como una especie de entronizaci\u00f3n parad\u00f3jica. Lo que parece derrota se convierte en manifestaci\u00f3n de su misi\u00f3n. Cuando Jes\u00fas pronuncia \u201ctodo est\u00e1 cumplido\u201d, el evangelista muestra que la historia no termina en la violencia ni en la muerte, sino en la consumaci\u00f3n del plan de Dios.<\/p>\n<p data-start=\"2347\" data-end=\"2604\">El Catecismo de la Iglesia Cat\u00f3lica recuerda que la muerte de Cristo no fue un accidente ni un fracaso, sino parte del designio salvador de Dios, mediante el cual Jes\u00fas ofreci\u00f3 su vida libremente por la humanidad (Catecismo de la Iglesia Cat\u00f3lica, 599-618).<\/p>\n<p data-start=\"2606\" data-end=\"2839\">Por eso la Pasi\u00f3n no se lee solo como una historia del pasado. Es un espejo para la vida. En ella aparecen la traici\u00f3n, el miedo, el abuso de poder, la cobard\u00eda y tambi\u00e9n la fidelidad que permanece incluso cuando todo parece perdido.<\/p>\n<p data-start=\"2841\" data-end=\"3106\">Mirar este relato obliga a preguntarse d\u00f3nde estamos cada uno dentro de la escena. Algunos act\u00faan como Judas, otros como Pilato, otros como Pedro. Pero el Evangelio invita a aprender de Cristo: mantenerse fiel a la verdad incluso cuando el camino se vuelve dif\u00edcil.<\/p>\n<p data-start=\"3108\" data-end=\"3208\">La cruz revela hasta d\u00f3nde llega el amor de Dios, pero tambi\u00e9n deja claro el precio de la fidelidad.<\/p>\n<p data-start=\"3210\" data-end=\"3249\" data-is-last-node=\"\" data-is-only-node=\"\"><strong data-start=\"3210\" data-end=\"3249\" data-is-last-node=\"\">Que Dios les bendiga y les proteja.<\/strong><\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<div class=\"z-0 flex min-h-[46px] justify-start\"><\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Primera lectura Lectura del libro de Isa\u00edas 52, 13 \u2014 53, 12 &nbsp; Mirad, mi siervo tendr\u00e1 \u00e9xito, subir\u00e1 y crecer\u00e1 mucho. 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