{"id":41950,"date":"2026-04-07T13:07:13","date_gmt":"2026-04-07T13:07:13","guid":{"rendered":"https:\/\/iglesiadelourdes.com\/?p=41950"},"modified":"2026-04-07T14:00:15","modified_gmt":"2026-04-07T14:00:15","slug":"1-de-abril-de-2026","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/iglesiadelourdes.com\/index.php\/2026\/04\/07\/1-de-abril-de-2026\/","title":{"rendered":"1 de abril de 2026"},"content":{"rendered":"<h2>Primera lectura<\/h2>\n<h3>Lectura del libro de Isa\u00edas 50, 4-9a<\/h3>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>El Se\u00f1or Dios me ha dado una lengua de disc\u00edpulo; para saber decir al abatido una palabra de aliento.<\/p>\n<p>Cada ma\u00f1ana me espabila el o\u00eddo, para que escuche como los disc\u00edpulos.<\/p>\n<p>El Se\u00f1or Dios me abri\u00f3 el o\u00eddo; yo no resist\u00ed ni me ech\u00e9 atr\u00e1s. Ofrec\u00ed la espalda a los que me golpeaban, las mejillas a los que mesaban mi barba; no escond\u00ed el rostro ante ultrajes y salivazos.<\/p>\n<p>El Se\u00f1or Dios me ayuda, por eso no sent\u00eda los ultrajes; por eso endurec\u00ed el rostro como pedernal, sabiendo que no quedar\u00eda defraudado.<\/p>\n<p>Mi defensor est\u00e1 cerca, \u00bfqui\u00e9n pleitear\u00e1 contra m\u00ed?<\/p>\n<p>Comparezcamos juntos, \u00bfqui\u00e9n me acusar\u00e1?<\/p>\n<p>Que se acerque.<\/p>\n<p>Mirad, el Se\u00f1or Dios me ayuda, \u00bfqui\u00e9n me condenar\u00e1?<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h2>Salmo de hoy<\/h2>\n<h3>Salmo 68, 8-10. 21-22. 31 y 33-34 R\/. Se\u00f1or, que me escuche tu gran bondad el d\u00eda de tu favor<\/h3>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Por ti he aguantado afrentas,<br \/>\nla verg\u00fcenza cubri\u00f3 mi rostro.<br \/>\nSoy un extra\u00f1o para mis hermanos,<br \/>\nun extranjero para los hijos de mi madre.<br \/>\nPorque me devora el celo de tu templo,<br \/>\ny las afrentas con que te afrentan caen sobre mi. R\/.<\/p>\n<p>La afrenta me destroza el coraz\u00f3n, y desfallezco.<br \/>\nEspero compasi\u00f3n, y no la hay;<br \/>\nconsoladores, y no los encuentro.<br \/>\nEn mi comida me echaron hiel,<br \/>\npara mi sed me dieron vinagre. R\/.<\/p>\n<p>Alabar\u00e9 el nombre de Dios con cantos,<br \/>\nproclamar\u00e9 su grandeza con acci\u00f3n de gracias.<br \/>\nMiradlo, los humildes, y alegraos;<br \/>\nbuscad al Se\u00f1or, y revivir\u00e1 vuestro coraz\u00f3n.<br \/>\nQue el Se\u00f1or escucha a sus pobres,<br \/>\nno desprecia a sus cautivos. R\/.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h2>Evangelio del d\u00eda<\/h2>\n<h3>Lectura del santo evangelio seg\u00fan san Mateo 26, 14-25<\/h3>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>En aquel tiempo, uno de los Doce, llamado Judas Iscariote, fue a los sumos sacerdotes y les propuso:<br \/>\n\u00ab\u00bfQu\u00e9 est\u00e1is dispuestos a darme si os lo entrego?\u00bb.<\/p>\n<p>Ellos se ajustaron con \u00e9l en treinta monedas de plata. Y desde entonces andaba buscando ocasi\u00f3n propicia para entregarlo.<\/p>\n<p>El primer d\u00eda de los \u00c1cimos se acercaron los disc\u00edpulos a Jes\u00fas y le preguntaron:<br \/>\n\u00ab\u00bfD\u00f3nde quieres que te preparemos la cena de Pascua?\u00bb.<\/p>\n<p>\u00c9l contest\u00f3:<br \/>\n\u00abId a la ciudad, a casa de quien vosotros sab\u00e9is, y decidle: \u201cEl Maestro dice: mi hora est\u00e1 cerca; voy a celebrar la Pascua en tu casa con mis disc\u00edpulos\u201d\u00bb.<\/p>\n<p>Los disc\u00edpulos cumplieron las instrucciones de Jes\u00fas y prepararon la Pascua.<\/p>\n<p>Al atardecer se puso a la mesa con los Doce. Mientras com\u00edan dijo:<br \/>\n\u00abEn verdad os digo que uno de vosotros me va a entregar\u00bb.<\/p>\n<p>Ellos, muy entristecidos, se pusieron a preguntarle uno tras otro:<br \/>\n\u00ab\u00bfSoy yo acaso, Se\u00f1or?\u00bb.<\/p>\n<p>\u00c9l respondi\u00f3:<br \/>\n\u00abEl que ha metido conmigo la mano en la fuente, ese me va a entregar. El Hijo del hombre se va como est\u00e1 escrito de \u00e9l; pero, \u00a1ay de aquel por quien el Hijo del hombre es entregado!, \u00a1m\u00e1s le valdr\u00eda a ese hombre no haber nacido!\u00bb.<\/p>\n<p>Entonces pregunt\u00f3 Judas, el que lo iba a entregar:<br \/>\n\u00ab\u00bfSoy yo acaso, Maestro?\u00bb.<\/p>\n<p>\u00c9l respondi\u00f3:<br \/>\n\u00abT\u00fa lo has dicho\u00bb.<\/p>\n<h3 data-start=\"31\" data-end=\"44\"><strong data-start=\"31\" data-end=\"44\">Reflexi\u00f3n<\/strong><\/h3>\n<p data-start=\"46\" data-end=\"375\">En el pasaje del Evangelio seg\u00fan san Mateo 26, 14-25, todo empieza con una pregunta que da verg\u00fcenza por lo que revela: <em data-start=\"166\" data-end=\"216\">\u00bfQu\u00e9 est\u00e1is dispuestos a darme si os lo entrego?<\/em> Judas no se tropieza por accidente. Negocia. Calcula. Pone precio. Ah\u00ed est\u00e1 el golpe del texto. La traici\u00f3n no aparece de la nada. Antes se cocina por dentro.<\/p>\n<p data-start=\"377\" data-end=\"784\">Las treinta monedas no son solo un dato del relato. Son la se\u00f1al de que una persona puede llegar a cambiar lo sagrado por conveniencia, cercan\u00eda por inter\u00e9s y fidelidad por ganancia. Y no hace falta recibir una bolsa de plata para repetir ese pecado. Se vende a Cristo cada vez que se cambia la verdad por ventaja, la conciencia por comodidad o el deber por beneficio personal. As\u00ed de simple. As\u00ed de brutal.<\/p>\n<p data-start=\"786\" data-end=\"1166\">Lo m\u00e1s duro es que Judas no estaba lejos. No era un extra\u00f1o. Era uno de los Doce. Com\u00eda con Jes\u00fas, caminaba con \u00c9l, escuchaba sus palabras. Eso desmonta una ilusi\u00f3n bastante torpe: creer que estar cerca de lo religioso garantiza limpieza interior. No. Se puede estar dentro del grupo, dentro del templo, dentro del lenguaje creyente, y aun as\u00ed tener el coraz\u00f3n podrido por dentro.<\/p>\n<p data-start=\"1168\" data-end=\"1582\">Luego viene esa escena donde todos preguntan: <em data-start=\"1214\" data-end=\"1237\">\u00bfSoy yo acaso, Se\u00f1or?<\/em> Ah\u00ed el texto obliga a detenerse. Porque la reacci\u00f3n correcta frente al mal no es siempre se\u00f1alar al otro de inmediato, como hace tanta gente que vive feliz repartiendo culpas, sino revisar si uno tambi\u00e9n arrastra doblez, cobard\u00eda o hipocres\u00eda. El problema es que muchos prefieren jugar de fieles heridos antes que reconocer sus propias grietas.<\/p>\n<p data-start=\"1584\" data-end=\"1911\">Judas incluso pregunta como si nada: <em data-start=\"1621\" data-end=\"1646\">\u00bfSoy yo acaso, Maestro?<\/em> Esa parte retrata muy bien a quien ya decidi\u00f3 torcerse, pero conserva el disfraz. Sigue sentado a la mesa, sigue hablando, sigue aparentando normalidad. El ser humano tiene esa costumbre miserable de romper por dentro mientras mantiene el gesto correcto por fuera.<\/p>\n<p data-start=\"1913\" data-end=\"2357\">Benedicto XVI record\u00f3 que, al pensar en Judas, conviene tener presentes dos cosas: Jes\u00fas respet\u00f3 la libertad de sus disc\u00edpulos y esperaba su arrepentimiento; adem\u00e1s, se\u00f1al\u00f3 que la traici\u00f3n de Judas no anul\u00f3 el designio de Dios, sino que Cristo transform\u00f3 ese acto terrible en entrega salvadora. Tambi\u00e9n advirti\u00f3 que el coraz\u00f3n humano puede desviarse gravemente cuando se aparta de la comuni\u00f3n con el Se\u00f1or.<\/p>\n<p data-start=\"2359\" data-end=\"2702\">Por eso esta lectura no sirve para hacer teatro religioso ni para mirar a Judas como si fuera un monstruo ajeno. Sirve para examinar qu\u00e9 estamos vendiendo nosotros. Hay quienes entregan su fe por aplausos, otros por quedar bien, otros por dinero, otros por miedo. Cambian lo que dec\u00edan defender y luego se justifican con una facilidad pasmosa.<\/p>\n<p data-start=\"2704\" data-end=\"3235\">El evangelista deja claro que Jes\u00fas no fue enga\u00f1ado. Sab\u00eda lo que ven\u00eda. Sab\u00eda qui\u00e9n lo iba a entregar. Y aun as\u00ed se sent\u00f3 a la mesa. Eso no rebaja la gravedad de la traici\u00f3n; la deja todav\u00eda m\u00e1s expuesta. Porque revela a un Maestro que ama hasta el final y a un disc\u00edpulo que, aun as\u00ed, decide torcer el rumbo. Francisco, al hablar del Mi\u00e9rcoles Santo, subray\u00f3 precisamente que Judas \u201cvende al Maestro\u201d y que tambi\u00e9n hoy hay personas que comercian con los dem\u00e1s aprovech\u00e1ndose de su necesidad.<\/p>\n<p data-start=\"3237\" data-end=\"3583\">Conviene entonces hacerse una revisi\u00f3n seria. No para caer en paranoia, sino para dejar la falsedad. \u00bfQu\u00e9 cosas estoy negociando que no deber\u00eda negociar? \u00bfQu\u00e9 fidelidad se me est\u00e1 volviendo puro discurso? \u00bfD\u00f3nde estoy jugando de disc\u00edpulo mientras por dentro ya hice otro pacto? Ese examen vale m\u00e1s que muchas frases devotas dichas por costumbre.<\/p>\n<p data-start=\"3585\" data-end=\"3711\">Seguir a Cristo no consiste en sentarse a la mesa y parecer correcto. Consiste en no venderlo cuando llega la hora de escoger.<\/p>\n<p data-start=\"3713\" data-end=\"3752\"><strong data-start=\"3713\" data-end=\"3752\">Que Dios les bendiga y les proteja.<\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Primera lectura Lectura del libro de Isa\u00edas 50, 4-9a &nbsp; El Se\u00f1or Dios me ha dado una lengua de disc\u00edpulo; para saber decir al abatido una palabra de aliento. Cada&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":4,"featured_media":41951,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"give_campaign_id":0,"footnotes":""},"categories":[69],"tags":[],"class_list":["post-41950","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-evangeliodiario"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/iglesiadelourdes.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/41950","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/iglesiadelourdes.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/iglesiadelourdes.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/iglesiadelourdes.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/4"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/iglesiadelourdes.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=41950"}],"version-history":[{"count":3,"href":"https:\/\/iglesiadelourdes.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/41950\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":41980,"href":"https:\/\/iglesiadelourdes.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/41950\/revisions\/41980"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/iglesiadelourdes.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/41951"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/iglesiadelourdes.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=41950"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/iglesiadelourdes.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=41950"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/iglesiadelourdes.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=41950"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}