{"id":41878,"date":"2026-03-09T12:16:36","date_gmt":"2026-03-09T12:16:36","guid":{"rendered":"https:\/\/iglesiadelourdes.com\/?p=41878"},"modified":"2026-03-09T12:17:08","modified_gmt":"2026-03-09T12:17:08","slug":"10-de-marzo-del-2026","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/iglesiadelourdes.com\/index.php\/2026\/03\/09\/10-de-marzo-del-2026\/","title":{"rendered":"10 de marzo del 2026"},"content":{"rendered":"<h2>Primera lectura<\/h2>\n<h3>Lectura de la profec\u00eda de Daniel 3, 25. 34-43<\/h3>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>En aquellos d\u00edas, Azar\u00edas, puesto en pie, or\u00f3 de esta forma; alz\u00f3 la voz en medio del fuego y dijo:<\/p>\n<p>\u00abPor el honor de tu nombre, no nos desampares para siempre, no rompas tu alianza, no apartes de nosotros tu misericordia.<\/p>\n<p>Por Abrah\u00e1n, tu amigo; por Isaac, tu siervo; por Israel, tu consagrado; a quienes prometiste multiplicar su descendencia como las estrellas del cielo, como la arena de las playas marinas.<\/p>\n<p>Pero ahora, Se\u00f1or, somos el m\u00e1s peque\u00f1o de todos los pueblos; hoy estamos humillados por toda la tierra a causa de nuestros pecados.<\/p>\n<p>En este momento no tenemos pr\u00edncipes, ni profetas, ni jefes; ni holocausto, ni sacrificios, ni ofrendas, ni incienso; ni un sitio donde ofrecerte primicias, para alcanzar misericordia.<\/p>\n<p>Por eso, acepta nuestro coraz\u00f3n contrito y nuestro esp\u00edritu humilde, como un holocausto de carneros y toros o una multitud de corderos cebados.<\/p>\n<p>Que \u00e9ste sea hoy nuestro sacrificio, y que sea agradable en tu presencia: porque los que en ti conf\u00edan no quedan defraudados.<\/p>\n<p>Ahora te seguimos de todo coraz\u00f3n, te respetamos y buscamos tu rostro, no nos defraudes, Se\u00f1or; tr\u00e1tanos seg\u00fan tu piedad, seg\u00fan tu gran misericordia.<\/p>\n<p>L\u00edbranos con tu poder maravilloso y da gloria a tu nombre, Se\u00f1or\u00bb.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h2>Salmo de hoy<\/h2>\n<h3>Salmo 24, 4-5a. 6 y 7cd. 8-9 R\/. Recuerda, Se\u00f1or, tu ternura<\/h3>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Se\u00f1or, ens\u00e9\u00f1ame tus caminos,<br \/>\ninstr\u00fayeme en tus sendas:<br \/>\nhaz que camine con lealtad;<br \/>\nens\u00e9\u00f1ame, porque t\u00fa eres mi Dios y Salvador. R\/.<\/p>\n<p>Recuerda, Se\u00f1or, que tu ternura<br \/>\ny tu misericordia son eternas;<br \/>\nacu\u00e9rdate de m\u00ed con misericordia,<br \/>\npor tu bondad, Se\u00f1or. R\/.<\/p>\n<p>El Se\u00f1or es bueno y es recto,<br \/>\ny ense\u00f1a el camino a los pecadores;<br \/>\nhace caminar a los humildes con rectitud,<br \/>\nense\u00f1a su camino a los humildes. R\/.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h2>Evangelio del d\u00eda<\/h2>\n<h3>Lectura del santo evangelio seg\u00fan san Mateo 18, 21-35<\/h3>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>En aquel tiempo, acerc\u00e1ndose Pedro a Jes\u00fas le pregunt\u00f3:<br \/>\n\u00abSe\u00f1or, si mi hermano me ofende, \u00bfcu\u00e1ntas veces tengo que perdonarlo? \u00bfHasta siete veces?\u00bb.<\/p>\n<p>Jes\u00fas le contesta:<br \/>\n\u00abNo te digo hasta siete veces, sino hasta setenta veces siete.<\/p>\n<p>Por esto, se parece el reino de los cielos a un rey que quiso ajustar las cuentas con sus criados. Al empezar a ajustarlas, le presentaron uno que deb\u00eda diez mil talentos. Como no ten\u00eda con qu\u00e9 pagar, el se\u00f1or mand\u00f3 que lo vendieran a \u00e9l con su mujer y sus hijos y todas sus posesiones, y que pagara as\u00ed. El criado, arroj\u00e1ndose a sus pies, le suplicaba diciendo:<br \/>\n\u201cTen paciencia conmigo y te lo pagar\u00e9 todo\u201d.<\/p>\n<p>Se compadeci\u00f3 el se\u00f1or de aquel criado y lo dej\u00f3 marchar, perdon\u00e1ndole la deuda. Pero al salir, el criado aquel encontr\u00f3 a uno de sus compa\u00f1eros que le deb\u00eda cien denarios y, agarr\u00e1ndolo, lo estrangulaba diciendo:<br \/>\n\u201cP\u00e1game lo que me debes\u201d.<\/p>\n<p>El compa\u00f1ero, arroj\u00e1ndose a sus pies, le rogaba diciendo:<br \/>\n\u201cTen paciencia conmigo y te lo pagar\u00e9\u201d.<\/p>\n<p>Pero \u00e9l se neg\u00f3 y fue y lo meti\u00f3 en la c\u00e1rcel hasta que pagara lo que deb\u00eda.<\/p>\n<p>Sus compa\u00f1eros, al ver lo ocurrido, quedaron consternados y fueron a contarle a su se\u00f1or todo lo sucedido.<\/p>\n<p>Entonces el se\u00f1or lo llam\u00f3 y le dijo:<br \/>\n\u201c\u00a1Siervo malvado! Toda aquella deuda te la perdon\u00e9 porque me lo rogaste. \u00bfNo deb\u00edas t\u00fa tambi\u00e9n tener compasi\u00f3n de tu compa\u00f1ero, como yo tuve compasi\u00f3n de ti?\u201d.<\/p>\n<p>Y el se\u00f1or, indignado, lo entreg\u00f3 a los verdugos hasta que pagara toda la deuda.<\/p>\n<p>Lo mismo har\u00e1 con vosotros mi Padre celestial, si cada cual no perdona de coraz\u00f3n a su hermano\u00bb.<\/p>\n<h3 data-start=\"27\" data-end=\"36\">Reflexi\u00f3n<\/h3>\n<p data-start=\"38\" data-end=\"334\">En el pasaje del Evangelio seg\u00fan san Mateo 18, 21-35, Pedro pregunta por el l\u00edmite del perd\u00f3n, y Jes\u00fas le revienta la calculadora: no se trata de llevar la cuenta, se trata de cortar la cadena. Porque cuando uno vive anotando ofensas, tarde o temprano termina preso de lo mismo que dice condenar.<\/p>\n<p data-start=\"336\" data-end=\"680\">La par\u00e1bola lo muestra sin maquillaje. Un hombre recibe una misericordia inmensa, una deuda imposible de pagar le es perdonada, y aun as\u00ed sale a ahorcar a otro por una suma peque\u00f1a. Ah\u00ed est\u00e1 la contradicci\u00f3n: pedir compasi\u00f3n para uno y negar compasi\u00f3n al otro. Querer gracia para la propia miseria, pero justicia implacable para la falla ajena.<\/p>\n<p data-start=\"682\" data-end=\"1010\">Y eso no es un problema viejo. Est\u00e1 vivo en la vida diaria. Gente que exige comprensi\u00f3n para sus errores, pero no soporta el tropiezo de otros. Personas que hablan de fe, de valores y de familia, pero viven alimentando rencores como si eso fuera virtud. El resentimiento, cuando se cuida demasiado, termina pareciendo identidad.<\/p>\n<p data-start=\"1012\" data-end=\"1345\">Francisco explic\u00f3 este mismo pasaje diciendo que cuando se perdona no se calcula, y que Dios perdona siempre, pero pide que esa experiencia no se quede encerrada en uno mismo, sino que se traduzca en perd\u00f3n hacia los dem\u00e1s. Tambi\u00e9n advirti\u00f3 que el rencor hace nido en el coraz\u00f3n y deja amargura.<\/p>\n<p data-start=\"1347\" data-end=\"1649\">Aqu\u00ed conviene aclarar algo: perdonar no significa llamar bueno a lo malo ni fingir que no pas\u00f3 nada. Significa no dejar que la herida gobierne su alma. Porque hay personas que no quieren sanar; quieren seguir cobrando. Y Cristo no va por ah\u00ed. \u00c9l no ense\u00f1a a maquillar el mal, ense\u00f1a a no multiplicarlo.<\/p>\n<p data-start=\"1651\" data-end=\"1883\">El golpe final del Evangelio es claro: \u201csi cada cual no perdona de coraz\u00f3n\u201d. No dice de boca. No dice por apariencia. Dice de coraz\u00f3n. O sea, no basta con soltar una frase religiosa mientras por dentro se sigue afilando el cuchillo.<\/p>\n<p data-start=\"1885\" data-end=\"1986\">Hoy la pregunta es directa: \u00bfusted est\u00e1 pidiendo a Dios un perd\u00f3n que todav\u00eda le niega a alguien m\u00e1s?<\/p>\n<p data-start=\"1988\" data-end=\"2023\">Que Dios les bendiga y les proteja.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Primera lectura Lectura de la profec\u00eda de Daniel 3, 25. 34-43 &nbsp; En aquellos d\u00edas, Azar\u00edas, puesto en pie, or\u00f3 de esta forma; alz\u00f3 la voz en medio del fuego&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":4,"featured_media":41879,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"give_campaign_id":0,"footnotes":""},"categories":[69],"tags":[],"class_list":["post-41878","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-evangeliodiario"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/iglesiadelourdes.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/41878","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/iglesiadelourdes.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/iglesiadelourdes.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/iglesiadelourdes.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/4"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/iglesiadelourdes.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=41878"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/iglesiadelourdes.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/41878\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":41881,"href":"https:\/\/iglesiadelourdes.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/41878\/revisions\/41881"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/iglesiadelourdes.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/41879"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/iglesiadelourdes.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=41878"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/iglesiadelourdes.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=41878"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/iglesiadelourdes.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=41878"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}