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agosto 31, 2023 in Actualidad

El Mes de la Biblia: Un Llamado a la Profundización Espiritual

Septiembre se erige como un mes especial, un tiempo dedicado a la Biblia que nos invita a una renovada conexión con la Palabra de Dios. Este mes, enraizado en la festividad de San Jerónimo el 30 de septiembre, nos recuerda la monumental labor de este santo al traducir la Biblia al latín, haciendo que la Palabra de Dios sea accesible para muchos. Siguiendo las huellas de los Papas Francisco y Juan Pablo II, septiembre se convierte en un período de revitalización espiritual, un llamado para “impulsar el conocimiento y divulgación de los textos bíblicos con mayor énfasis”.

La Biblia no es solo un libro de páginas y letras; es el epicentro de la fe cristiana. La Palabra de Dios actúa como una brújula moral y espiritual que guía nuestras vidas. “El único objetivo en nuestra vida de fe debe ser poner la Biblia en el centro de nuestra existencia cristiana”, dice el Papa Francisco. Esta orientación coincide con la perspectiva de San Juan Pablo II, quien nos insta a familiarizarnos con la historia de la salvación y la Palabra de Dios, “interpretadas auténtica y fielmente por el Magisterio de la Iglesia”.

Desde la Creación hasta la vida, muerte y resurrección de Jesucristo, la Biblia nos brinda una visión completa de la relación entre Dios y la humanidad. Cada libro bíblico es un tesoro de conocimiento literario y teológico que da fe de distintas épocas y contextos, pero siempre con el foco en la historia de la salvación.

Creada por diferentes manos humanas a lo largo de siglos, la Biblia se manifiesta en una variedad de géneros literarios, desde poesía hasta narrativas históricas. Comprender estos géneros es esencial para descifrar el significado teológico y espiritual inherente en el lenguaje humano.

La Biblia es un texto inspirado por Dios, redactado por seres humanos bajo la influencia del Espíritu Santo. No es un manuscrito caído del cielo, sino la plasmación de verdades eternas en palabras finitas.

Desde el punto de vista teológico, la Biblia nos revela la identidad de Dios y su plan de salvación para la humanidad. Nos enseña que Dios es un Dios de amor y misericordia, que creó el mundo y lo sostiene con su poder. También nos enseña que Dios envió a su Hijo, Jesucristo, para salvarnos del pecado y de la muerte. 

En este Mes de la Biblia, somos llamados no solo a estudiar, sino también a vivir auténticamente la Palabra de Dios, permitiendo que transforme nuestras vidas. Más que un antiguo libro, la Biblia es una brújula para la existencia, un mapa de la salvación y un manantial de renovación espiritual. Al sumergirnos en sus páginas, no solo encontramos palabras, sino también a una Persona: Jesucristo, el Verbo hecho carne. Tal como dijo San Jerónimo, “ignorar las Escrituras es ignorar a Cristo”, y en este Mes de la Biblia, nos esforzamos por no hacerlo más.




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