Publicaciones Diarias

julio 18, 2023 in Evangelios

Lecturas del día 20 de Julio de 2023

Primera lectura

Ex 3, 13-20

En aquel tiempo, Moisés [después de oír la voz del Señor en medio de la zarza] le dijo: “Está bien. Me presentaré a los hijos de Israel y les diré: ‘El Dios de sus padres me envía a ustedes’; pero cuando me pregunten cuál es su nombre, ¿qué les voy a responder?”

Dios le contestó a Moisés: “Mi nombre es Yo-soy”; y añadió: “Esto les dirás a los israelitas: ‘Yo-soy me envía a ustedes’. También les dirás: ‘El Señor, el Dios de sus padres, el Dios de Abraham, el Dios de Isaac, el Dios de Jacob, me envía a ustedes. Este es mi nombre para siempre. Con este nombre me han de recordar de generación en generación’.

Ve a reunir a los ancianos de Israel y diles: El Señor, el Dios de sus padres, el Dios de Abraham, de Isaac y de Jacob, se me apareció y me dijo: ‘Yo he venido a ustedes porque he visto cómo los maltratan en Egipto. He decidido sacarlos de la esclavitud de Egipto para llevarlos al país de los cananeos, hititas, amorreos, perezeos, jiveos y yebuseos, a una tierra que mana leche y miel’.

Los ancianos de Israel escucharán tu voz y tú irás con ellos a ver al faraón y le dirán: ‘El Señor, el Dios de los hebreos, se nos ha aparecido. Permítenos caminar tres días por el desierto, para ofrecer sacrificios al Señor, nuestro Dios’.

Ya sé que el faraón no los dejará ir, si no se ve obligado. Por eso yo extenderé mi brazo y azotaré a los egipcios con toda clase de males, y finalmente el faraón los dejará salir”.

Salmo Responsorial

Salmo 104, 1 y 5. 8-9. 24-25. 26-27
R. (8a) El Señor nunca olvida sus promesas.
Aclamen al Señor y denle gracias,
relaten sus prodigios a los pueblos.
Entonen en su honor himnos y cantos,
celebren sus portentos.
R. El Señor nunca olvida sus promesas.
Ni aunque transcurran mil generaciones,
se olvidará el Señor de sus promesas,
de la alianza pactada con Abraham,
del juramento a Isaac, que un día le hiciera.
R. El Señor nunca olvida sus promesas.
Dios hizo a su pueblo muy fecundo,
más poderoso que sus enemigos.
A éstos les endureció el corazón
para que odiaran a su pueblo,
y le pusieran asechanzas a sus siervos.
R. El Señor nunca olvida sus promesas.
Pero envió a su siervo, Moisés,
y a Aarón, su elegido,
a que hicieran contra ellos sus señales anunciadas,
sus prodigios en la tierra de Egipto.
R. El Señor nunca olvida sus promesas.

Aclamación antes del Evangelio

Mt 11, 28
R. Aleluya, aleluya.
Vengan a mí, todos los que están fatigados
y agobiados por la carga,
y yo les daré alivio, dice el Señor.
R. Aleluya.

Evangelio

Mt 11, 28-30
En aquel tiempo, Jesús dijo: “Vengan a mí, todos los que están fatigados y agobiados por la carga, y yo les daré aliviaré. Tomen mi yugo sobre ustedes y aprendan de mí, que soy manso y humilde de corazón, y encontrarán descanso, porque mi yugo es suave y mi carga, ligera”.
Palabra de Dios, te alabamos Señor.

Reflexión

Dios es liberador de los oprimidos

¿Quién es Moisés? El que ha oído la voz del Señor desde la zarza ardiendo llamándole por su propio nombre.

El que desconoce cómo se llama ese Dios que le da una misión.

El que se siente enviado por el Dios de los padres a su propio pueblo.

¿Quién es Dios? El que llama desde el misterio a entrar en terreno sagrado.

Soy el que soy: «soy el que estoy ahí para», «soy el que estoy cerca». Es el Dios de los patriarcas, el Dios de la promesa, el que ha decidido estar siempre ayudando a su pueblo, en el pasado y en el futuro. El Dios creador que se revela en la historia como liberador. «He decidido liberaros de la opresión, ayudaros a vivir en una tierra donde será agradable vivir, ¡un país donde la leche y la miel manarán en abundancia para vosotros!».

¿Quiénes somos nosotros?

Los que nos sentimos llamados por nuestro nombre desde el misterio para entrar en terreno sagrado. Somos en Moisés deseo de comprender las cosas, deseo de libertad, de autenticidad.

Los que nos sentidos acompañados por el que esel que está y estará en la misión de servicio a la comunidad-pueblo desde nuestro diálogo-oración con Dios que nos envía a la liberación de los oprimidos en medio del conflicto.

Aprender de Jesús otro modo de vivir

Jesús, llenaba de esperanza a los sencillos y humildes, pues a ellos se les revelan los secretos del Reino.

Jesús nos llena también de confianza porque el Evangelio es llevadero, es suave y ofrece descanso y gozo para quienes se sientan agobiados.

Acercarse a Jesús es disfrutar de la paz y el descanso que nos ofrece para no vivir con los nervios destrozados, y agobiados por tantas prisas, por la salud o por yugos de materialismo.

El Señor encarna la dulzura y la humildad. Y su doctrina salvadora y liberadora tiene la misma dulzura y sencillez que resplandecía en Jesús. Ayúdanos sobre todo Señor, para relacionarnos contigo y con los hombres con sencillez con humildad.

Enséñanos a estar contigo para encontrar alivio a tanto sufrimiento. Descanso a tanta fatiga; porque estamos cansados y agobiados: queremos ir a Ti, para aprender de Ti, otro modo de vivir en sencillez, humildad,  mansedumbre.

Aprender de Ti que cuando es el amor el que nos mueve, toda carga es ligera.

Aprender de Ti a cargar con el yugo del amor, la justicia, la paz familiar, la fraternidad; el servicio.

Aprender de Ti a vivir como hijos de Dios.




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